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Esperanza Sur al borde de la expropiación

Llegar al capítulo 100 es un momento muy especial que 'Aída' ha querido celebrar por todo lo alto: transformando el barrio en un teatro del mismísimo Broadway. Números musicales, bailes y canciones interpretadas por Luisma, Lorena y compañía se intercalarán con las tramas del episodio que Telecinco emitirá el domingo a partir de las 22:00.
Canciones y bailes para celebrar el capítulo 100. Los habitantes de Esperanza sur convertirán el barrio en un escenario digno de Broadway donde Luisma, Chema y compañía deleitarán a sus convecinos con cinco números musicales originales, que se alternarán entre las distintas tramas.
Los actores de la serie demostrarán sus dotes como cantantes y bailarines al más puro estilo West Side Story.
El equipo de guionistas de la serie ha firmado las letras de las canciones, los músicos Guillermo Maestro (autor de la banda sonora de la película 'Las cajas españolas') y Miguel Ruiz de Elvira ('Mambrú') han compuesto la melodía y las coreógrafas Carmen Vigil y Yara Paz Núñez han creado los bailes que ejecutarán los actores.
Los actores han ensayado durante tres semanas las coreografías y las canciones, que han sido grabadas con sus propias voces en un estudio de música.
En el número musical de apertura y en el de cierre, intervendrán los actores principales de la comedia, Luisma y Mauricio tendrán sus propio números y los camareros del Reinols y los jóvenes del barrio serán los protagonistas del número restante.
Las tramas del capítulo
El individualismo, las discusiones y las diferencias irreconciliables entre los vecinos de Esperanza Sur quedarán atrás para dar lugar a un hecho insólito: la unión de los residentes del barrio para evitar la construcción de una autovía, que conllevará la expropiación de sus propiedades.
Mauricio, que desea fervientemente que se produzca la expropiación se pone manos a la obra para convencer a sus convecinos.
Tras reunirse con los responsables del consistorio, el dueño del Bar Reinols explica al resto de propietarios la propuesta de las autoridades locales: si abandonan el barrio, recibirán una importante suma de dinero, oferta es del agrado de todos, a excepción de Chema, que se resiste a dejar su hogar.
Sin embargo, Mauricio no contaba con la indiscrección de su camarero. Machupichu informa a los vecinos del barrio que su jefe pretende quedarse con el dinero de la expropiación.
Al verse cuestionado por sus convecinos, Mauricio decide ponerse del lado de Esperanza Sur y pone en marcha un movimiento de resistencia para evitar la ejecución del nuevo trazado de la autovía.
El Barajas por su parte está preocupado porque no le cae bien a Paz, y Luisma intentará mejorar la relación ellos. Harto de que su chica y su mejor amigo no se lleven bien organiza una comida en la que puedan limar asperezas.
La velada es un desastre inicialmente, hasta que Paz descubre el gran sentido del humor de Barajas. La complicidad que surge entre ambos hace que el hermano de Aída se sienta ignorado por su novia.
Por último, Fidel y sus amigos deciden plantar cara a los matones del instituto y negarse a hacerles los deberes. Y todos lo harán a ritmo de musical.