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Luisma, contratado por Mauricio

El hermano de Aída consigue un nuevo trabajo, esta vez, como repartidor en el negocio que Mauricio acaba de abrir. Mientras, se destapa la relación de Chema con una reclusa y Soraya sufre los efectos del mal de ojo de una gitana.
El nuevo trabajo de Luisma
La crisis económica y la escasez de clientes en el Reinols llevan a Mauricio a abrir una nueva línea de negocio: 'Teletapa'. El empresario hostelero cree que introducirse en el sector de la comida a domicilio con Luisma como repartidor le permitirá incrementar sus ingresos.
Una vidente echa mal de ojo a Soraya
Mientras Lorena y Soraya se encuentran en la terraza del Reinols, una gitana se acerca a la primera para leerle el futuro en la mano. Convencida de que la vidente únicamente pretende sacarles dinero, la primogénita de Aída la echa del lugar. Poco antes de irse, la desconocida echa un mal de ojo a Soraya. Aunque a partir de entonces todo lo que hace le sale mal, ella se resiste a creer que su mala suerte se deba al hechizo de la mujer.
Chema mantiene un romance con una reclusa
El tendero de Esperanza Sur vive una historia de amor con una presa, a la que conoció durante sus frecuentes visitas a Aída en la cárcel. A pesar de sus esfuerzos por ocultar el romance, su secreto sale a la luz. Mientras Fidel pide explicaciones a su padre sobre esta relación, la novia de Chema se presenta inesperadamente en el barrio, afirmando que le acaban de conceder la libertad condicional.