Alexia estaba hastiada de su propia existencia, no quería vivir su propia derrota y pedía a Natael que acabara con su vida: "Estoy cansada, muy cansada, no puedo seguir más tiempo viviendo mi derrota, sabiendo que nunca tendré lo único que deseo", decía acercándose a los labios de Natael. Él no le creía "¿Es una trampa?", le preguntaba pero ella le retaba a conseguir la espada de fuego y acabar con sus días. Sin embargo, Alexia creía que el motivo por el que Natael no podía matarla era otro: "No puedes terminar conmigo, ¿Sigues sintiendo algo por mí?", pero el ángel negaba y accedía a su petición.
Ambos se encontraron en el cementerio, la espada fue concedida a Natael y el ángel amenazó al caído con ella, Alexia abría los brazos esperando el final, pero este no llegó. Tras unos segundos de duda, Natael bajó el arma para sorpresa de Alexia: "No has podido, te falta valor, cada vez que destroce una vida no debes olvidar que tú podrías haberlo evitado".
Déjanos tu opinión
Usuario registrado