Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Hotel California

Aclaremos conceptos antes de dar una explicación sobre este capítulo. A pesar de las barbaridades que hagamos de vez en cuando, las bazofias que hacemos en otras ocasiones, nos confesamos amantes del buen cine; pero del de siempre, desde el más purista, hasta el más transgresor, desde el cine negro hasta los westerns.
Después de esta pequeña explicación, nos encontramos ante un capítulo en el que la suerte se pone de nuestra parte, dos hermosas mujeres nos proponen pasar un fin de semana de ensueño, con sexo a borbotones, descontrol, lujuria y pasión. Pero nos advierten de una cosa: no abráis el armario de la habitación. Y aquí reside la situación. Mientras nuestras ilusiones en un tiempo presente adquieren pensamientos impuros hasta límites insospechados, la cruda realidad muestra que algo ha sucedido. Algo que no está carcomiendo por dentro. Algo que si sale a la luz supondrá un punto de inflexión en nuestras vidas. ¿Qué elemento extraño habrá dentro de ese armario? ¿Nos podrá de tal manera la curiosidad y lo comprobaremos con nuestros propios ojos? ¿Supondrá un antes y un después en nuestras vidas? Lo que es seguro es que no nos dejará indiferentes en el desarrollo de nuestras vidas.
E aquí el capítulo en el que no se sabe qué puñetas pasa hasta que llegamos a la resolución final. Algo no despertaba tal curiosidad desde que el hombre llegó a la luna. Ante todos ustedes Hotel California (y no os penséis, no hay ninguna referencia a The Eagles).
 En 'Ciudadano Kane', de Orson Welles, al comienzo de la cinta, Kane en su lecho de muerte pronuncia una misteriosa palabra, Rosebud, la cual nadie sabe a que se refiere, y a partir de ese misterio se recrea la vida completa de Kane. Finalmente descubrimos que Rosebud era el nombre de su trineo cuando era niño, lo cual no tiene una relevancia mayor en la trama pero sirve de hilo conductor de la misma. Rosebud ha pasado a considerarse uno de los macguffin más importantes de la historia del cine.