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La verdadera historia de Bertín y los Manowar

Lo primero que hace Bertín es flipar. Le estábamos esperando cámara en mano por los pasillos de Telecinco, a sabiendas. Cuando le vemos intentamos hablar con él pero no nos damos cuenta de que va hablando por el móvil. Lleva un aparato incrustado en la oreja, como del futuro, e interrumpimos la conversación. Él nos conmina a esperar. Así lo hacemos, pesimistas, hasta que acaba.
Pensábamos que lo teníamos crudo por haberle interrumpido. Le decimos que si nos puede firmar una foto. Nos mira sorprendido porque no damos el perfil de gruppie, pero acepta encantado, y cuando ve que se trata de su foto con Manowar, abre su corazón definitivamente. "Esto fue un descojone", nos dice.
Grabamos. Cielo e infierno, náuticos y tachuelas, amor y decapitaciones, todo en el mismo saco. Irrepetible. Bertín nos cuenta la historia. ¡El grupo con el récord de decibelios en directo le pide un autógrafo porque la madre de uno de ellos, que es mexicano, es fan suya! 1
Compartiendo escenario y llamas
Hasta aquí todo bastante surrealista, pero asumible. Entonces nos dice que le pidieron cantar con ellos, ¡con los Manowar! Lejos de mandarles a freír espárragos aceptó barco. "Me invitaron a cantar con ellos en un concierto y canté". El gran momento se produjo en Amsterdam, y Bertín cantó el tema 'Caruso'. Algunos frikis entre los que me encuentro hubiéramos dado un riñón por presenciar en directo ese frame de la historia.
Grandes Manowar, grande Bertín. Es un placer confirmarlo de primera mano. Es algo tan incomprensible como si el Fary hubiera cantado 'Enter Sadman' con Metallica. O Juan Pardo con Megadeath. O Sergio Dalma con los Mötorhead. O Rafael con Slayer. O el Dúo Dinámico con Pantera o Sepultura. Es tan absurdo que sólo de pensarlo a más de uno le daría un ataque de risa. Y un oda final a tenor de toda esta greguería periodística: ¡Viva el heavy metal de los 90!