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Leyendas urbanas

Elvis, Kennedy y Marilyn Monroe todavía viven en una isla del Pacífico, en el Triángulo de las Bermudas existen dinosaurios o en el Carnaval de Brasil te puedes despertar con resaca y sin un riñón son algunas leyendas urbanas internacionales.
En España, desde el Hombre del Saco nos hemos inventado cientos de historias increíbles que jamás ocurrieron pero cobran vida propia y se transforman, como aquel programa de Sorpresa, sorpresa en el que Ricky Martín contempló involuntariamente una escena de zoofilia, los teléfonos móviles explosivos, la chica de la curva o el loro del vecino asesinado por el perro y que en realidad sólo lo había desenterrado.
Esta es una historia que es muy común en las diversas ciudades del mundo que tienen ferrocarril metropolitano:
Una mujer sube a un vagón a una hora avanzada de la noche. El mismo sólo lo ocupan tres personas, dos hombres y una mujer, una sentada al lado de otra, en un banco central del vagón. La mujer no tiene nada que temer pues el aspecto de estas personas es absolutamente normal.
Se sienta enfrente de ellos. Cuando se dispone a leer, observa que la mujer, sentada en medio de los dos hombres, la mira fijamente pero sin verla. La mujer continúa su lectura sin dar mayor importancia aunque a lo largo del viaje constata que la otra mujer la mira fijamente.
En una parada posterior sube un hombre con traje y se sienta al lado de la lectora. Transcurridos unos segundos, el tren dirigiéndose a la siguiente estación, el hombre susurra a la mujer que está leyendo: “Si usted sabe lo que le conviene se bajará en la siguiente estación conmigo”.
La mujer queda aterrorizada pero una mirada al hombre la tranquiliza. Ambos bajan. Cuando las luces rojas del tren desaparecen por el túnel, el hombre, muy amable, le dice: “Perdóneme, no quería asustarla. Soy médico y esa mujer que estaba enfrente de usted estaba muerta. Los dos hombres la sostenían”.
¿Y tú? ¿Conoces alguna leyenda urbana?¡Cuéntanosla!
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Gracias por elegir este lugar para intercambiar opiniones.
Carla.-