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A vueltas con el transporte

El tema de hoy ha sido propuesto por AbducidaGH10. Muchas gracias, preciosa.
Antes todo el mundo podía comprarse un coche. Hoy tienes que tener mucho dinero para adquirir y mantener un automóvil. Primero los plazos (allí es cuando la financiera se hace de oro y tu pagas un panda a precio de BMV), pero claro no todos disponemos de más de 6000 euros para pagar el coche más sencillo del mercado al contado. Y además tienes que pagar una plaza de aparcamiento, que no son precisamente baratas, ya que dejar el coche de noche en la calle es una temeridad. Si no te lo rallan, te dan en el parachoques, te roban el retrovisor o te lo encuentras sin ruedas... Bueno, o no lo encuentras, directamente.
A estos gastos tenemos que sumar el seguro, la gasolina (¡Quién fuera jeque!) y el impuesto de circulación. Para colmo en mi comunidad (Cataluña), no puedes dar dos pasos sin encontrarte con un peaje, pues apenas existen autovías y todas las autopistas son de peaje. Además nos prohiben circular a más de 80 km/h. Dicen que por la emisión de gases tóxicos. ¡Pero, Sres. Si como máximo, en horas punta ponemos la 3ª! (A veces parece que se cachondeen de los conductores)...
Bueno, llegamos a la ciudad y, evidentemente no hay un solo sitio para aparcar. Tras media hora de dar vueltas a la manzana, te das cuenta de que los coches aparcados son de atrezzo. Si te fijas diariamente verás que no se mueven (son coches colocados por el ayuntamiento para que tengas que utilizar la zona azul).
Bien, aparcas en zona azul (y a pagar otra vez) pero ¡ Cuidado! Cuando aparcas no hay ningún vigilante y tienes que acudir al bar más próximo para pedir cambio pero... cuando vas a recoger el coche y te has pasado 1 minuto de la hora que consta en el tiquet, allí tienes al vigilante presto a multarte. Normalmente es sordomudo, pues jamás te contesta y no se inmuta le digas lo que le digas.
Tienes otra opción y es utilizar un parking de los de toda la vida. Para eso tienes que ser un buen conductor, pues estos establecimientos aceptan el doble de vehículos de los que realmente caben y, claro, para aparcar donde el amable señor te indica, debes hacer un mínimo de 6 maniobras con la pericia de Alonso, para intentar no destrozarte el coche. Es imprescindible también pesar menos de 60 kg, o ser contorsionista, pues de lo contrario no podrás salir del vehículo, pues las puertas sólo se abren un palmo escaso.
Una vez te das cuenta que es mejor no utilizar el transporte privado, haces caso a las campañas sensibilizadoras y te decides por el transporte público. Puedes optar por el claustrofóbico y normalmente maloliente, aunque puntual metro, u optar por ver las vistas de la ciudad utilizando el “no sé cuando llegaré” autobús. Siendo como fuere, siempre viajarás de pie, estarás apretujado, te pisarán, tendrás que aguantar olores de lo más variopinto, te tocarán el cu.lo, y perderás todo tu glamour. Si así termina tu viaje, puedes darte por satisfecho. A menudo cuando llegas a tu destino te das cuenta de que te han robado la cartera y no puedes hacer nada más que denunciar la pérdida de tus documentos. Ten por seguro que los ladrones son profesionales especializados que están perfectamente organizados y que jamás les pillarán.
Tras esta experiencia te decides por el taxi; pero en ocasiones, sobretodo si te toman por guiri o por pardillo, te das cuenta de que el trayecto que tú haces en tu coche en 5 minutos, el taxista lo recorre en 15 y da unas vueltas muy graciosas que no sabes si es porque está haciendo un tour turístico por la ciudad o porque te toma por tonto. Pero ¡Ah, no protestes! Cuando ves que se te acaba el dinero, simplemente le dices: “Por favor déjeme en la próxima esquina”... Y terminas el trayecto andando.
Pues sí, siempre que puedo hago el trayecto andando, pues es más barato y más saludable. Y sueño en el día que existan bici-carretillas, como en China, así al menos habría menos polución y los jeques ganarían menos petrodólares, ños!
¡Contadnos vuestras anécdotas hoy toca echar unas risas!
Carla.-
Os recuerdo que podeis proponer temas que os interesen en la dirección de correo que se expone a continuación: ivanistas @telefonica.net. Por favor, identificaros con el nick que usais en este blog, para poder reconoceros y, por tanto, responderos.
Allí, privadamente, también intentaré también responder y ayudaros en todo lo que esté en mi mano. Gracias por vuestra colaboración.