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Otra dura prueba de recompensa

A estas alturas de concurso una prueba de recompensa como la que les pusieron este lunes se me antoja demasiado dura. Esto mismo pensaron los propios concursantes, y no tuvieron pudor en expresarlo ante las cámaras. Habrá quien diga que están ahí para superar las pruebas si quieren tener su recompensa, de igual forma que hemos leído en estos casi 70 días que les dan demasiada comida. Lo respeto, pero hombre, un poco más y se quedan en el chasis. Bueno, excepto Ivonne, que sigue estando fantástica.
El problema es que no están pletóricos de fuerzas, el concurso ha sido excesivamente largo y han pasado por algunas vicisitudes que les han minado un poco más sus capacidades. Hasta psicológicamente se deben encontrar cansados, lo cual también influye. Las imágenes del momento en que se preparan para esta prueba hablan por si solas.
Apenas se comunican entre ellos, y cuando lo hacen es por medio de frases sueltas, pensamientos medio inconexos. Cuando llega el cayuco que les ha de llevar hasta Mario Picazo se levantan sin prisas, se visten con desgana y suben como autómatas a dicha embarcación. Parecen cualquier cosa menos la alegría de la huerta, vamos.
La prueba consiste en conseguir en quince minutos los quince aros que están repartidos en un circuito en el agua, para lo cual han de zambullirse, subir una vertical ayudados por una red en donde encontrarán el primer aro, cruzar un río donde está el segundo, tirarse desde las rocas al estilo de los clavadistas mexicanos aunque sin tanta altura, para terminar buceando con el objetivo de conseguir el tercero de los aros. Dado que son cinco concursantes, si cada uno logra sus tres aros habrían reunido los quince que les permitían llevarse la recompensa completa. En caso de que alguno de ellos no lograse los tres, los que iban después tenían la posibilidad de intentar recuperar algún aro más, siempre y cuando entrasen en tiempo.
La recompensa era comida, como cabía esperar. Café, leche en polvo, zumo de naranja, azúcar y un saco de cereales. Si no lograban completar la prueba les canjearían recompensas parciales por cada seis aros, no entrando en este canje el saco de cereales, sin duda la estrella de ese conjunto. Una vez más les pusieron la miel en los labios, por así decirlo, aunque al final solamente se llevaron el azúcar.
Yolanda fue la primera en salir, según la decisión del grupo. Tras ella, Zúñiga, Ivonne, Matías y, por último, Santi. En el recuento final consiguieron nueve aros, ya que Yolanda tras conseguir dos de ellos los perdió río abajo cuando ya había completado el circuito. Matías logró tres y los demás dos aros. Con esos nueve aros solamente podían optar a una de las recompensas parciales, y eligieron el azúcar, como dije antes. Está claro que siguen teniendo mentalidad de supervivencia extrema, lo cual queda demostrado con la elección del grupo. Azúcar en lugar de café o leche, a pesar de que lleven dos meses y medio sin catar ninguna de estas dos cosas.
No obstante, sería injusto culpar a nadie por no superar su parte de una prueba. En el caso de Yolanda puedo asegurar que fue quien peor lo pasó, sobre todo a la hora de lanzarse desde lo alto de las rocas. No parecía querer soltar la cuerda, a pesar de los ánimos e indicaciones que le iba haciendo Picazo. Llegó a decir: "Me da miedo", aunque tal confesión era innecesaria. El miedo se dibuja en la cara con facilidad y la tensión que el rostro de esta concursante mostraba en ese momento era notable. Lástima que una vez llegada a su destino se le escaparan los dichosos aros, momento que no pudieron captar las cámaras. Le podría haber pasado a cualquiera, y además no hubieran llegado a los doce aros necesarios para una segunda recompensa parcial aún teniendo Yolanda la suerte de evitar perderlos.
De vuelta a la selva, su nuevo y al parecer último hábitat en el caribe hondureño, comprobar el buen estado del fuego y hacer una de sus sopas, no tan alucinógena desde que no le añaden lapas ni caracolas, diabólico invento de Cuca. Sopa de pescado en esta ocasión, aunque lo alucinante en este caso es que Matías e Ivonne comentan el estado del pescado guardado para la ocasión, llegando a la conclusión de que estaba "medio-medio". Esta fue la expresión exacta utilizada por la 'puertorriquiña', perdón puertorriqueña (espero que no se molesten sus compatriotas, que esto es coña pura y además uno de mis mejores amigos es de allí). Si no se intoxican más veces es porque el destino no lo quiere.
Después de pasar casi una semana de irse de vareta, siguen arriesgando el buen estado de sus estómagos comiendo pescado dudosamente sano. Parece como si pensaran aquello de "para lo que me queda en el convento...", y no sigo porque me pongo ordinario con demasiada facilidad últimamente, aunque la frase hecha viene muy al caso. No cruzo los dedos para que no haya más diarreas colectivas ni bajas por accidente o enfermedad porque aún no se ha inventado un buen método para teclear con los dedos en tal postura.
Hasta aquí lo visto en el último resumen, a la espera de la cita de mañana en la cual Yolanda o Santi abandonarán a sus compañeros un par de semanas antes de la final. Extrañamente no hemos visto todavía escenas del grupo en la selva, como pasan sus noches rodeados de las (ironía ON) bellas (ironía OFF) criaturas de la creación que les rodean. De acuerdo que a estas alturas la acción es más bien escasa, aún más teniendo en cuenta el poco ánimo con el que cuentan, como destacaba al principio de este escrito, pero si no muestran más es porque no quieren. Personalmente echo de menos algunos detalles, necesarios para centrar la acción.
En este punto había previsto (incluso medio escrito) una encendida protesta por el trato que se está dando a los aficionados a este formato en el programa donde teóricamente va su resumen. Es una pena que no pase con el resumen de Supervivientes lo mismo que con el de Operación Triunfo, emitido desde ayer fuera de ese insólito contenedor. Supongo que la productora del otro reality habrá sabido jugar mejor sus cartas. Pero no merece la pena hacerse mala sangre con esto. Solo quiero recordar, a quienes lo quieran ver completo, que el resumen diario se emite a las siete de la tarde y a la una de la madrugada en Telecinco 2 (Telecinco 2 = 7). Sin ir más lejos, ayer en el programa de la tarde vimos una primera parte del resumen, de 5 minutos con 5 segundos cronometrados. Pero el resumen completo duró un poco más de 15 minutos. No hace falta decir más.
Y un off-topic: ¡Força Barça!