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¿Quién maneja la voluntad de Ivonne?

La voluntad de Ivonne parece siempre a cargo de otra persona, ya sean las chicas con las que pactó un voto conjunto las primeras semanas, bien Escassi más tarde, o ahora parece que Matías, en quien delega su decisión de voto.
En el debate del domingo nos hicieron ver las imágenes de las últimas nominaciones de otro modo. Como dadas las horas de ese programa dominical muchos no lo habrán visto lo relataré de forma somera. Cuando el presentador de la gala pide que hagan entrar a la 'lideresa' (líder ¿esa?) Ivonne, vemos como Matías reacciona volviendo a coger su pizarrilla, que había dejado en el banco donde se sientan.
Inmediatamente, agarra también la tiza y vuelve a escribir algo. Cuando vi esto el pasado jueves pensé que estaba escribiendo un nuevo saludo a su Pepa, o algo parecido. De hecho, antes de poner el nombre de su nominada ya había rellenado la parte superior de la pizarra con algo así. Pero no era eso.
Todo indica que lo escrito por Matías era el nombre de Santi, dado que cuando Ivonne se sienta a su lado le enseña de forma clara e inequívoca la pizarra. Ella la mira, sonríe (como siempre) y dice el nombre de su nominado. ¿Acaso no era capaz Ivonne de decidir esto sin ayuda de nadie? ¿Tan poco la valora Matías? El argentino muestra su miedo con frecuencia, o eso me ha parecido en múltiples ocasiones. En este caso, posiblemente temía una nominación diferente de la esperada por él. Luego se extrañarán algunos de que hablemos de pactos entre el 'trío del pan Bimbo', pero no sé que podríamos decir ante maniobras como esta.
Lo más fuerte no es esa muestra machista de presuponer a su compañera incapaz de resolver bien el no muy complicado encargo de dar su nominación como líder a uno de sus compañeros, sino la hipocresía de Matías, que nomina a Zúñiga pero desea la nominación de Santi, por lo cual le chiva este nombre a Ivonne para que le nomine. De cara a la galería queda bien con su compañero de pesca durante estos sesenta y pico días, pero luego maniobra para conseguir su nominación. Me gustaría saber qué diría Santi si esto llegara a su conocimiento, ahora que le vemos renegando de Ivonne y sin querer nominar a Matías, como dijo el pasado jueves.
Me temo que mucho cambiarían las cosas si la manipulación de Matías quedara al descubierto. De momento, con cosas como esta no se está congraciando precisamente con muchas mujeres, dado el desprecio demostrado hacia la autonomía de una de sus compañeras a la hora de nominar. Tampoco la de aquellos que tengan como favoritos a Zúñiga y/o a Santi, dado que decidió disparar doble, con un misil de dos cabezas y largo alcance, pretendiendo derribar a sus dos compañeros. La jugada le habría salido redonda en caso de que la ex atleta hubiera sido la nominada del grupo. Por último, la hipocresía de ocultar su deseo de poner en la picota a Santi le pasará factura a este 'Tone' falso, fingido, desleal y fariseo.
A poco que se me conozca es fácil intuir mi desagrado al escribir una crítica dura hacia Matías. Basta con leer la primera anotación escrita desde este palafito imaginario para ver que era mi favorito de partida, que pensé en esta como la ocasión perfecta para resarcirle por no haber ganado su edición de Gran Hermano y que, por tanto, deseaba su triunfo.
Pero así no, querido Matías. De esta forma no deseo verte ganar nada, ni siquiera hubiera deseado que estuvieras ahí. De haber sabido que el buen recuerdo albergado por muchos tras tu paso por ese otro reality se quebraría por culpa de este, te habría recomendado que no fueras a Honduras a embarcarte en esta peligrosa aventura. Otros se han dejado los ligamentos de un tobillo, o un susto por el estado de su hígado. Tú dejaste en Cayos Cochinos la buena imagen. Al menos para muchos, entre quienes me encuentro.
Habrá quien me diga que la puertorriqueña ya había expresado sus recelos hacia la vuelta de Santi, lo cual es cierto. Pero no es menos cierto que también en eso pudo estar influida por alguien, en concreto por Yolanda. Fue esta quien primero dijo que no le parecía bien, ya que de esa forma ellos habrían pasado una semana más en la isla, lo cual tampoco es exacto. A la vuelta de su breve estancia en la selva, la bailarina bien pudo inculcar una idea como esta en la cabeza de una Ivonne que hasta ese momento no había dicho nada al respecto.
Cualquier opinión es respetable, y particularmente la que se opone a la reincorporación de un concursante tras haber salido para incluso tener la atención médica de un hospital en Madrid. Lo que no considero tan respetable es argumentar esto modificando una realidad de la que hemos sido testigos todos, aún con las limitaciones que impone el formato. He escuchado a Yolanda, tanto esta semana como la anterior, decir que ellos han estado pescando mientras Santi estaba recibiendo atención médica. Pues no, no es cierto. El grueso del grupo estaba descansando, sin someterse a ejercicio o esfuerzo físico alguno, y siguiendo una dieta bajo el control del médico (ese hombre.. ays).
Parece como si quisieran vendernos que Santi ha vivido a cuerpo de rey, comiendo chuletones a dos carrillos y siendo abanicado por una princesa de ébano a su servicio; mientras ellos hacían trabajos forzados, pescaban y apenas se alimentaban. ¡Anda ya! ¡Menos lobos, caperucita! Estos se han aficionado a contar cuentos y ya no paran. Aquí no solo es Matías el que se pone en acción y simula hacer algo cuando hay una cámara delante, tal como lo describía una bella Daniela el domingo. Todos le han cogido el gusto a la simulación y el tuneo de la realidad.
Durante casi toda la semana en que Santi estaba ausente, los otros cuatro comían arroz hervido, bebían cuatro o seis litros de limonada y bebidas isotónicas, no tuvieron prueba de líder ni misión alguna a realizar, contando con la indicación médica expresa de guardar reposo. Solo al final de su semana pudieron volver a pescar, les pusieron una prueba de recompensa en la que debían encontrar unas piezas de madera bajo la arena, y a Yolanda le tocó hacer una nueva misión garífuna, que la retuvo un día y medio en la selva de nuevo. Esto sí es la realidad.
Reservo el último párrafo por tercer día consecutivo para contar lo del traslado. Pues bien, cargaron los petates en el cayuco y ellos fueron a pie o medio nadando, hasta dar la vuelta a las rocas tras las cuales se encontraba su destino. Eso es todo cuanto vimos, aparte de saber que se les mojó parte de la comida lograda en la última prueba de recompensa. O sea, habrá que esperar a esta tarde, si hay suerte y nos ponen el resumen completo esta vez.