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¡Ya soy mamá! Ahora toca cuidarse

1telecinco.es
¿Acabas de ser mamá?
Son muchas las amigas y compañeras que acaban de tener un bebé: Pilar Rubio, Tania Llasera, Julia Nakamatsu, Raquel del Rosario o Irene Rosales y, próximamente, lo tendrán Anne Igartiburu, Malena Costa y Sara Carbonero.
El periodo del post parto es un momento muy especial en la vida de una mujer y del recién nacido. Yo lo recuerdo como la mejor experiencia que quizás haya vivido y desde luego me cambió totalmente la vida.
Es un periodo que está marcado por emociones fuertes y cambios fisiológicos. Entonces nos entran las prisas por querer volver a tener el cuerpo de antes.
¿Qué hacer entonces para recuperar nuestra figura?
Cada mamá es un mundo, algunas recuperan la forma original de su barriga casi instantes después de parir y otras necesitan mucho más tiempo, pero en cualquier caso seguir algunas pautas nos puede ayudar mucho.
Es fundamental comenzar una dieta equilibrada que incluya frutas, verduras y cereales integrales, que aportan minerales, vitaminas, energía y pocas calorías. Te ayudarán además a mejorar el aspecto de la piel, de las estrías y aumentar las defensas.
Evita las grasas saturadas, los azúcares refinados y cuida la forma de preparar los alimentos. Cocina las carnes a la plancha y las verduras salteadas, cocidas, al vapor o crudas, y evita rebozados o fritos.
Elegir alimentos antioxidantes que nos ayuden a producir colágeno hará que nuestra piel recupere elasticidad y tersura, dándole un mejor aspecto y evitando que se rompa con facilidad.

Beber agua con regularidad (sin exceder unos dos litros al día) es una recomendación que debemos seguir después del embarazo, acompañada de alimentos ricos en Vitamina C (naranjas, kiwis, pimientos rojos, fresas...), Vitamina A (zanahorias, espinacas, tomates, lácteos...) y Vitamina E (aguacate, aceite de germen de trigo, aceitunas...).
Hay que comenzar a hacer ejercicio de forma gradual y con ejercicios suaves al principio. Las caminatas, la bicicleta y la natación son opciones estupendas para empezar a mover el esqueleto, incluso hacer ejercicio con el bebé. Eso sí, siempre es recomendable ejercitar después del parto la zona del suelo pélvico.
Lo importante es establecer una rutina de ejercicio y sobre todo, la constancia. Ya no sólo para recuperar la figura sino como un hábito saludable.

Si el parto ha sido por cesárea, es momento de poner especial atención a la cicatriz, a la que una vez curada podemos aplicarle aloe vera, aceite de rosa mosqueta o alguna crema con caléndula.

Podemos empezar a practicar la respiración abdominal profunda. No solo nos ayudará a relajarnos, también nos servirá a hacer mejor los ejercicios abdominales más adelante y empezaremos a fortalecer poco a poco la zona.

Tanto el yoga como el pilates son dos buenas opciones para trabajar la barriga sin temor a producirnos lesiones en las cervicales o la espalda. Al contrario ambas técnicas, especialmente la segunda, se centran en estabilizar la columna vertebral y corregir malas posturas, mientras vamos desarrollando los músculos internos de abdomen, espalda y glúteos.
El ejercicio estrella para trabajar glúteos, caderas y muslos es el de las sentadillas, además podemos realizarlo en cualquier parte sin necesidad de un equipo determinado.

También subir y bajar escaleras. ¡Olvídate de los ascensores por un tiempo!

Hay que hidratar bien la piel para tratar las estrías, poniendo especial cuidado si estamos dando el pecho en evitar o curar las grietas que puedan aparecer en el pezón. Un buen truco para evitar que las grietas se infecten es aplicar sobre el pezón un poco de la propia leche y dejarlos al aire para que la grieta se cure más rápidamente.
Podemos masajear dos veces al día las zonas afectadas con aceites vegetales como el aceite de Argán, de almendras dulces o de aguacate, o bien con los de rosa mosqueta, centella asiática y jojoba, previamente diluidos. Todos tienen en común la facultad de hidratar en profundidad la piel gracias a sus propiedades antioxidantes y regeneradoras y su alto contenido en Vitamina E, que poco a poco nos ayudará a conseguir que las estrías sean menos visibles.

El aceite de semillas de sésamo tiene también efectos cicatrizantes debidos a su contenido en Vitamina K.

Intenta utilizar un sujetador adecuado, con tirantes anchos, a ser posible de tejidos naturales y que te resulte cómodo, pero también firme. En la ducha es mejor evitar el agua demasiado caliente y usar agua templada, con un chorro rápido fresco (tampoco demasiado frío) al final.

Para fortalecer el pecho, unas mancuernas de un kilo (o en su defecto paquetes de kilo de arroz, sal etc.) nos van a ayudar a hacer más efectivo el movimiento de juntar y apretar las manos.

También las flexiones son perfectas para reforzar pectorales. Es increíble cómo se notan los resultados y aunque de entrada cuestan bastante, vale la pena intentarlo. Además fortalecemos los brazos y se agradece a la hora de coger al bebé.

Con dedicación y paciencia vamos a conseguir muy buenos resultados ¡pero sobre todo no te agobies! Una piel bien cuidada, puede ser igual de bonita aún con los pequeños cambios que se vayan sumando.