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El trágico final de la pequeña Anahit

Los que visitáis mi blog, y gracias a Dios sois muchos, estáis acostumbrados a leer temas más frívolos y banales; a que mi apariencia sea la de un hombre impasible, que pocas veces se emociona en público y al que no le gusta mostrar sus sentimientos abiertamente.
Nada más lejos de la realidad, y como muestra, quiero abriros mi corazón y contar algo que no me deja dormir desde hace un mes… Se llamaba Anahit, la pequeña había recorrido más de cuatro mil kilómetros desde su Armenia natal junto a sus padres y su hermano Caro, para buscar un futuro aquí en España.
El 12 de Marzo, habría cumplido diez años, pero desgraciadamente no será así. Anahit murió una fría mañana de Febrero. Su pequeño cuerpo no soportó la tremenda encefalitis que le sumió en un coma profundo hasta acabar con su vida.
Unas anginas mal diagnosticadas -aparentemente una negligencia médica que ya está denunciada en los tribunales-, han acabado con los sueños de esta familia ejemplar que tanto ha luchado por llegar hasta aquí, como muchas otras, que lo dejan atrás todo por buscar algo mejor para sus hijos, a pesar de las penurias, miserias y carencias, a las que tienen que hacer frente.
A los llantos y el dolor de sus padres por perder a una hija, tuvieron que sumar la impotencia por no tener siquiera recursos para enterrarla. Pero gracias a la caridad de vecinos, amigos y algunos familiares que pudieron colaborar con lo poco que tenían, consiguieron trasladar el cuerpo desde el Hospital de Albacete, y enterrarla en el cementerio de Cuenca, ciudad en la que vivían y ahora malviven.
Desde entonces, su madre y su padre -que está en lista de espera para ser operado de una hernia-, intentan devolver como pueden, euro a euro, el dinero que les han dado. Pero no es fácil, están sumidos en la más profunda tristeza, y ni siquiera tienen cerca el consuelo de los suyos, que lloran por Anahit a cuatro mil kilómetros.
Espero que estas líneas sirvan al menos para que esta familia, cariñosa y honrada como pocas, consiga poco a poco tener de nuevo esperanza en el futuro.
Por eso, os pido que si esta historia os ha llegado al corazón, como me ha pasado a mí, colaboréis con lo que podáis. Os aseguro que cualquier colaboración será bienvenida, por pequeña que sea.
Gracias por escuchar mi historia, sé que en el fondo, Anahit, desde donde esté, os estará también eternamente agradecida.
Número de cuenta del Santander Central Hispano:
0049 4917 13 2996653360. - Se encuentra a nombre de sus padres: Hovhannes Hanbradzunyan y Gayane Galstyan-.
KIKO HERNÁNDEZ