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Han estado aquí: Bea y el actor Alejandro Tous

Alvaro
¿Cómo se organiza un encuentro digital en Telecinco?

1. En la pantalla aparecen las preguntas más interesantes que han enviado los internautas, seleccionadas entre 4000 o 5000. Por ejemplo: 42. t gusta como a kedao bea de wapa???
2. La estrella, situada frente al ordenador, lee la pregunta y piensa una respuesta a velocidad de vértigo.
3. El teclado dispuesto frente a él sirve para que, presionando las teclas apropiadas en el orden correcto, una respuesta llegue al lector que está esperando nerviosamente en su casa. En este caso, por ejemplo, la respuesta era: Me parece que está muy guapa.
4. Ese letrero de Telecinco.es está ahí para que quede claro que las estrellas vienen aquí y no responden a estos chats tirados a la bartola desde su casa. En realidad dicho letrero es como de porespán y una vez lo utilizamos para tapar un cristal roto.
5. En este espacio libre de la mesa suelo colocar yo el bocadillo y el yogur. Es sólo una sugerencia para los lectores que tengan una mesa parecida.
6. ¿Qué sentido tiene el celo en el siglo XXI?

Estos días a Bea sólo le falta ser portada de los periódicos. Aquí en la redacción de Telecinco.es, donde sólo damos importancia a las cosas que verdaderamente la tienen, somos conscientes de que esta semana quedará para la posteridad como un auténtico fenómeno sociocultural en el que toda una generación dijo adiós a las gafas más horrendas y el pelo más deshidratado de España para decir hola -y, qué demonions, también adiós- a Ruth Nun Bea.
Ayer llegó a la redacción con su representante que, como todas las representantes, es rubia, bajita, camina rápido y con tacones muy altos y sirve de filtro para cualquier frase que se le diga. "Que si te pueden grabar un vídeo, dice este chico que tenemos aquí a 45 centímetros", le comentó a su representada. "Dice que vale", añade después al mismo chico, que no nos engañemos, ya lo había oído de boca de la propia Rut Bea.
Durante un momento del chat, Bea abandonó la vista del ordenador para dirigirla a ese mural que hay aquí con ocho mil fotos de Miguel Ángel Silvestre y una de Ángel Acebes y dijo:
-Oye, pero aquí hay bastante friki fan de el duque, ¿no?

NOTA MUY IMPORTANTE: ésta es la primera y antepenúltima vez que podréis leer la palabra friki en este blog. Es una palabras prohibida que antaño tenía un bello significado y que actualmente, desde que desembarcó en el vocabulario popular, se le llama incluso a los perros. Pues no. Un friki es un hombre que gusta de comer perros mientras ve una película de Kiarostami reproducida hacia atrás sentado sobre una silla hecha exclusivamente de chicles podridos. Un friki no es alguien que ve El señor de los anillos mientras come donuts. Eso no es un friki, es un ser absolutamente anodino y normal.

Después de esta lección de léxico que nadie me ha pedido, continúo. Si ayer estaba aquí Bea, hoy tenemos a Alejandro Tous, al que podemos llamar así en vez de Don Álvaro, a menos que también tenga alguna cláusula rara en el contrato. Alejandro tiene mucho más charm, para qué negarlo, que su partenaire. Las chicas de la redacción demostraron estar de acuerdo al acercarse a él y soltar cosas tal que sí:

-Jeje.
-¡Hola!
-Jiji.
-Uh.
-Mmm.
-Hola Alejandro.
-¿Pero se puede -esto ya en bajito una a otra- estar más bueno?
-Desde luego, es más simpático que ella.

Algunos compis y yo fuimos corriendo a buscar bocadillos y bebidas mientras Alejandro Tous continuaba con su chat. Se nos iba la vida por llegar a tiempo a las 16:30 a la redacción, hora de inicio de ese sesudo estudio de humanoides que se interrelacionan mediante básicas líneas de diálogo que se ha convertido ya en mi nuevo segundo programa favorito. Por el pasillo estaban Jorge Javier Vázquez y Sergi Arola, estrella del efímero reality La cocina del infierno y que también tiene una carrera adicional como cocinero. Hablaban, creo, de esa polémica tan aburrida que se ha creado entre cocineros por las declaraciones de uno diciendo no sé qué, que es como si mañana hay polémicas entre los fontaneros y sale en la portada de los periódicos. A veces creo que vivimos en un país rarito de narices.
¿Qué podían hacer en Telecinco?

Tal vez Sergi Arola:
-venía a preguntar por una espumadera que se le olvidó en La cocina del infierno
-venía a participar en Pasapalabra
-venía a aportar un poco de clase, cultura y buen rollo antes de irse

Y tal vez Jorge Javier:
-venía a hablar de su contrato
-venía a echar la bronca porque tienen el decorado de Hormigas Blancas hecho unos zorros y tirado por las esquinas
-venía porque hace mucho que no viene y se dijo esta mañana: voy

Lo mejor sería que viniese porque regresa Aquí hay tomate, pero eso ya es mucho pedir.