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Carta abierta a España:

Amiguitos españoles:
os voy a proponer un práctico ejercicio hoy. Helo aquí:
  • Si alguien ha grabado la gala de hoy, que elimine todos los fragmentos en los que sale Esther.
  • Ver de nuevo la gala ante un sabroso plato de puré.
  • Luchar contra las cabezadas (aquí se vuelve difícil)
  • No acabar con la cara llena de puré. Bah, es imposible. Llenarse la cara de puré y listos.
  • Lavarse y exfoliarse bien hasta volver a estar limpitos.
  • Enviar mensaje: Salvar Esther al 5557.
  • ¿Qué nos quedará sin ella? Una gala que empieza con una actuación en la que un saltimbanqui se columpia por el escenario porque la canción en sí es tan aburrida que llevaría al suicidio (sí, Noelia, nos referimos a ti) ya lleva a la desconfianza. El primer momentazo llegará con Esther, claro. Ese discurso antes de su actuación es uno de esos de ganarse a un país entero y deja a los de Barack Obama, Martin Luther King y Elizabeth Taylor a la altura de las entradillas de Buenafuente. Esther está hecha de una fibra que sólo han visto aquellos más poderosos -como Jesucristo, por ejemplo- que hace que tras vivir las más humillantes críticas y ser rebajada a la altura de Rocío Madrid una rata dentuda, ella haga lo más sorprendente del mundo: sonreír y atusarse el pelo.
    Comparémosla, por ejemplo, con ese chico cuyo nombre nunca recuerdo Chipper.

    Esther canta: con un timbre especial y personal que hace transparente lo mucho que se esfuerza y que nos hace soñar con maravillosos trucos del estudio de grabación que le podrían dejar la voz igualita, por ejemplo, a la de Edurne.

    Chipper canta: como cualquier otro negro del mundo. Muy bien, tal, pascual, zzzzzzzzzz.

    Esther dice cosas como: "no me votéis, no me salvéis". ¡Pues claro que te vamos a salvar! Si hasta es humilde, ¡bravo!

    Chipper dice cosas como: ¿alguien recuerda si Chipper ha dicho algo?

    El padre de Esther es: desde ya un personaje televisivo digno de tener su propio talk show.

    El padre de Chipper es: ¿?¿??¿

    Cuando aparece Esther: hasta los controladores aéreos abandonan su puesto un momentito (NO HAY QUE VOLAR LOS MARTES)

    Cuando aparece Chipper: aprovechamos para ir a buscar más tranchetes y nos ponemos como vacas.

    ¿Quién decidió que hoy Noemí Galera juzgase a Esther? Después de una gala tan aburrida lo ideal hubiese sido una lucha de titanes entre Risto y nuestra ídola, pero en su lugar Noemí Galera le dijo algo así como "estás nominada, siguiente". Que una cosa es que no nos guste que Esther sea humillada (¿o sí? Al fin y al cabo ahí saca su mejor registro). Pero otra cosa es el espectáculo, que esto es Telecinco, no La Primera. Muy mal. España atraviesa su peor edición de OT -y una crisis económica- y necesita a Esther en estos momentos de desilusión.
    Al resto de concursantes los calificó mucho mejor una simpática señora que llamó un rato después al chat y soltó la siguiente joya:
    -Noelia, a mi hija de 17 meses se le ilumina la cara cada vez que te oye cantar.
    Pues ya saben: UN DISCO DE NANAS. Pero Esther, dentro de la academia.
    Por cierto, esto no tiene nada que ver con Operación Triunfo, pero es un dato apasionante: nuestra encantadora presentadora del telediario Carme Chaparro tiene un GPS en el coche... ¡con la voz de Chiquito! Jarl.