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¿¿¿¿Una cola en un TEATRO???? Ah, ¡es que es el casting de Operación Triunfo!

¡Hola titis!
Esta mañana me dirigía tan feliz hacia mi puesto de trabajo cuando me encontré una cola de jóvenes con estilismos terribles: botas con flecos, mucho complemento de plástico del Blanco, pendientes tan grandes que se podría tapar Madrid cuando llueve, flequillitos para un lado, tinte de pelo como para sumergir un camping entero y guitarras al hombro (bueno, fundas de guitarras, porque a mí que dentro llevasen realmente una guitarra me lo tienen que demostrar). Claro, me dije: ¡¡¡esto es obviamente la cola del INEM el casting de Operación triunfo!!!
No hace falta que diga que me puse contento como unas castañuelas. La cola del evento se alargaba como durante 30 números de la Gran Vía, hasta llegar casi a plaza de España. Entre sus muchos componentes no pude evitar pensar quiénes sería el nuevo Dani Úbeda, la nueva Sandra Polop, el Sergio Rivero de 2009, el heredero del talento natural de Jesús de Manuel, la voz que sucederá a la de Mimi o el afortunado muchacho que imite el genio innato de Dani Sanz. Tampoco pude evitar hacerme esta pregunta: ¿cuántos en la cola serán aspirantes canarios? Pues un 90%, pensamos por aquí, aunque muchos especialistas afirman que la cifra puede elevarse al 100%.
Mirad lo que se encontraron todos los jóvenes en su camino en la cola y no me digáis que no tiene guasa:
Sí, amigos, es la sucursal de un BBVA, patrocinador (bueno, uno de los tres millones de patrocinadores) del show de talentos por excelencia de nuestra televisión y el reality más divertido de todos cuantos existen. ¿Recordáis aquellos horripilantes tiempos en los que las palabras "cuenta blue be be uve a" eran pronunciadas cada cinco segundos en el prime time y estaba absolutamente toda España hasta las mismísimas narices? Pues sí, ¡esos hermosos momentos volverán muy pronto!
Los cientos y cientos de aspirantes a liderar las listas de éxitos del mañana y, como decían Noemí Galera y Javier Llanos, a tener una carrera musical, eran llamados de diez en diez a las puertas del Teatro Coliseum. Los viandantes, sorprendidos ante los carteles de Operación Triunfo que adornaban la entrada, se paraban para hacerse fotos ante ellos. O sea, que la gente ya no es sólo capaz de parar a Jesús de Manuel por la calle para hacerse una foto con él. ¡Es que se hacen la foto con el logo del programa! A mí me parece maravilloso. Y claro, seguro que algunos pensaréis "pero si tú también has estado haciendo fotos, Pasillero gilipollas". Sí, pero yo he estado trabajando. ¡Y muy duramente además!
Guillermo Martín, uno de los triunfitos de la edición de 2005 que luego hizo sus pinitos como presentador y al parecer está a punto de sacar un disco -pues mira qué bien- causó verdadera admiración entre los presentes. Es que claro, Operación Triunfo es un torbellino que se solapa sobre sí mismo y si los triunfitos iniciales tenían su vista puesta en cantantes tan carismáticos como Elvis Crespo (que por cierto acaba de ser acusado de tocarse la colita en un avión) o Rosana (cuyo último disco tiene una portada que haría las delicias de Lovecraft), ahora van los triunfitos y se fijan en otros triunfitos, que a su vez no son más que la copia de la copia de un producto que ya había funcionado en el pasado.
¿Cuál es la parte buena de esto? Que como concepto es divertidísimo. La copia de la copia de la copia de la copia llenando horas de televisión, alimentándose de esperanza mientras un jurado les dice que el público les ama y su carrera musical está garantizada y a salvo. En realidad no sólo estaban cantando canciones ajenas, que muchos cantantes lo han hecho y bien que les ha ido, sino cantándolas exactamente del mismo modo en que las cantaba el cantante original. Y luego el jurado les dice "es que Elvis Crespo no lo hace así" y es para decirles "no te jode, es que yo no soy Elvis Crespo, ¡y gracias a Dios!". Ojo, que otras veces, cuando lo hacen exactamente igual que Elvis Crespo, les dicen "pues le has dado tu propia interpretación a la canción y has puesto de tu propia alma". "Pues sí, todo el alma que es necesaria para cantar Suavemente", les respondería el triunfito". ¡Pues menudo coñazo!
¿Cuál es la parte mejor todavía? Que el público ve enseguida el truco y se pasa a la copia de la copia de la copia por el mismísimo forro y les dice que sus discos los va a comprar Rita, demostrando que como personajes televisivos son oro, pero como cantantes de verdad no sirven ni el 90%. Esto devuelve Operación Triunfo al lugar donde siempre debió estar: como reality show es divertidísimo, pero ha dejado de contaminar el mercado musical con portadas horribles hechas con Paint y una ristra de canciones de saldo que llevaban años esperando a ser grabadas por alguien.
Es que ojo, a mí no me molestaba que sacasen disco, que mi vida no es peor porque se publiquen diez discos de diez triunfitos que no va a comprar nadie. Lo que me molestaba eran ESAS PORTADAS FANTAHORROTERRORÍFICAS. Mi problema, para entendernos, era estético, que no moral y ni siquiera musical. Mi problema era esto:
Y eso que el pobre Daniel Zueras era un concursante que me caía muy bien, ojo. Pero vamos, todo lo que tenía que ver con los discos publicados por los triunfitos era el equivalente estético-musical a un escupitajo lleno de babas y mocos chocando contra otro escupitajo del día anterior. Operación Triunfo es un programa grandioso y el reality más divertido de la tele, pero la prueba de que la música es lo que menos interesa de todo es que el público sólo quiere historias, pues siempre ha ganado alguien con una que ha enternecido lo suficiente: la pueblerina de sobrepeso que superaba mil obstáculos, el niño reponedor de supermercado, la chica aislada que tenía a todo el grupo en su contra o la rebelde a la que la directora de la academia no podía ni soportar. Pues amiguitos, a eso en mi casa se le llama Gran Hermano de toda la vida. Ningún problema con que canten, que todos ellos lo hacían muy bien. ¿Pero para qué sacan discos con esas portadas tan feas y por qué hacen luego esos vídeos tan horrorosos? ¡Si pueden ir a Supervivientes, cantar en programas de karaoke, hacer musicales o presentar un programa!
Al final el mundo se enteró de esto y de la última edición sólo ha sacado disco una concursante, que además, por primera vez, era la mejor de todos. Bueno, a lo mejor ha sacado un disco también alguno de los otros en una edición limitada en su comunidad autónoma. Vale, pero eso no cuenta: si yo ahorro unos 600 euritos, me alquilo un estudio y me fotocopio unas cuantas portadas hechas con el Paint también puedo decir que he sacado disco.
Por cierto, por ahí se rumorea que no este año no está Risto. Ya me podían llevar a mí de jurado, que cobro mucho menos que él y tengo sitio donde dormir en Barcelona.
Y ahora, ya que estamos, un Pasillero responde especial OT:
A ti te gusta Soraya xq es una cantante que salió de Telecinco sin más, pues no le quedan años ni nada a Soraya para poder siquiera compararse a Marta Sánchez, lo primero y principal sacar un disco con canciones suyas y que se venda por lo menos medianamente bien y lo segundo, 20 años de experiencia y profesionalidad. Está bien que te guste Soraya pero por dios no la compares con Marta Sánchez y mucho menos para llegar a la conclusión de que aquí la verdadera artista del pop es Soraya. Queda claro que tú de música no entiendes ni papa a ti lo único que te va es lo que te digan los jefes, mira como la canción que lleva a eurovisión, elegida por un programa en televisión española, ya no te gusta tanto sin embargo si hubiera sido elegida en ot seria una canción fantástica y fabulosa. En fin está visto que clase de gustos tienes tu, los que te interesan vamos, sin criterio propio ninguno. (sala__)
Querido/a sala__, se ve que mi blog no te gusta nada y no voy a decirte lo típico de que si no te gusta no entres a leerme ni a comentarme, en primer lugar porque me encanta que todo el mundo me comente y en segundo lugar porque yo también soy muy seguidor de blogs que me parecen absolutamente deleznables sólo por el placer que siento al leer las chorradas que la gente es capaz de dejar inmortalizadas en público sin morirse de la vergüenza. Así que comprendo que te pase eso conmigo y verás que me esfuerzo en escribir más chorradas cada vez para manteneros satisfechos. Pero sí te voy a decir que podías esforzarte en criticarme con algo de fundamento, que algo seguro que encuentras. Es que mira que le has dado vueltas: me gusta Soraya porque salió de un reality de Telecinco, pero NO me gusta su canción porque fue elegida en un programa de TVE. ¡Ni yo soy tan retorcido! No sé si has leído otras entradas, pero si me obligan a seguir a pies puntillas todo lo que me dicen mis jefes, no sé cómo no me han despedido aún por decir que Yo soy Bea me parece una serie horrible, por poner verdes a casi todos los de Operación Triunfo y Gran Hermano y haber afirmado reiteradamente que el jamón del comedor de aquí no sabe nada bien y lo cortan en lonchas tan gordas que es imposible comerlo sin ser un doberman. Esforzaos más en ponerme fino filipino, que todos salimos ganando. ¡Y sigue leyéndome! Si es que me lees y no vas directamente a los comentarios, que es lo más probable.
pasi si algo tienes en comun con los triunfitos es que ellos son olvidados en 6 meses y tu si kitaran tu blog en 2 dias no se acordaria de ti ni tu madre… y yo no se tanto criticar a los homosexuales cuando aki la unica maricona mala eres tu y de las malas malas malas !!! (space22j)
Space22j, viejo amigo, qué bien volver a incluirte en esta sección. Últimamente te habías vuelto tan aburrido en tus comentarios que ni terminaba de leerlos, así que agradezco que hayas vuelto con fuerza. A mí si me quitan el blog me vuelvo por donde he venido y tan ricamente, ¡que tengo yo tanto afán de ser recordado y famoso como tú de aprender unas normas básicas de redacción! Y respecto a lo de las mariconas malas: creo que el término se ha extendido y vulgarizado excesivamente en la actualidad. Hasta para ser una marica mala hay que tener cierto talento: un poquito de retórica, rapidez de reflejos, un vocabulario rico en tacos y crueldades y ciertos códigos históricos, culturales y estéticos para humillar a la gente como se merece. Yo no me metí con ningún homosexual, sólo describí a los que salían del concierto de Soraya y la otra señora turca que no me acuerdo de cómo se llama. Por eso yo no he llamado maricona mala a nadie. Alguien chillando todo el rato y poniendo acento andaluz, por poner un ejemplo, o que escribe continuamente a un bloguero diciéndole que tiene una nariz enorme y debe de oler a rumano, no es una maricona mala. ¡Es simplemente una maricona más!
Una cosa de la que no me he enterado: ¿pa’ qué fuiste ahí? (compi)
Querido compi, pues básicamente para lo de siempre: para hacer un par de fotos, contar un par de anécdotas y luego soltar un rollo autocomplaciente de esos que tanto me gustan. ¡Viva!