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Es lunes en Telecinco pero es viernes en mi corazón

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Hoy por fin me vi las caras con Esther. Qué feliz soy.
Ya había estado en Operación triunfo (además, mi presencia en el plató coincidió con la emocionante final del concurso, cuando Esther fue expulsada, se ganó la victoria moral y esta edición llegó a su fin para todos nosotros). Pues eso, que había estado allí, pero como cuidan a los concursantes como periquitos en una jaula, no vaya a ser que hablen con alguien que no sea de Portalmix consigan información del exterior, no había podido verla a menos de cincuenta metros. Hoy fue la primera vez que la vi de cerca.
Esther visitaba el plató de Ana Rosa a causa de su posado en Interviú. Y ahora intercalo la pregunta de una insigne seguidora como si esto fuera un divertido lunes de preguntas y respuestas (que no lo es), sólo para justificar el rollo que voy a soltar con mi opinión al respecto, porque si no, reviento.
Esther en tetas. ¿Era necesario? NO. (Ming)

¡¡¡Sí!!! Y sí, sí, sí, sí y sí. ¿Qué demuestra este posado en Interviú?

UNO. Que Esther tiene una perfecta noción del timing en esto de la fama. Lo ha hecho en el momento justo. ¿Cuál será su siguiente movimiento para mantener la celebridad que ha conseguido con tanto esfuerzo? Creo que todos estamos de acuerdo cuando digo que el siguiente paso en este huracán mediático sería publicar su autobiografía.
DOS. Que Esther, que parecía tonta, se ha sacado de la manga el titular perfecto para que este posado no sólo la involucre a ella, sino a uno de los hombres qué más interés suscita por parte de los medios: Risto Mejide. En cuarenta programas le han preguntado su opinión al respecto y este evento ha dado gran repercusión mediática a esa cosa tan tonta y aburrida llamada "Feria del libro". Eso es tener talento para dar no sólo una campanada, sino para dar dos.
TRES. Que Esther es consciente de que la fama exige un talento multidisciplinar. Ha demostrado que sabe dar espectáculo sobre un escenario (cosa que todavía tienen que aprender, por ejemplo, todos sus compañeros de edición de OT). Ha demostrado que sabe estar calladita y ganarse más misterio que otros que no dejan de hablar (podemos citar como ejemplos a Iván de OT o a la familia Bardem al completo, gente que se pasa la vida hablando como loro viudo y todavía no han conseguido comunicar nada que interese mínimamente al mundo). Y ahora va y deja claro que, encima, tiene lo más importante que debe tener un artista: la capacidad de que lo que digan los demás le toque eso mismo que se está tocando ella en la portada de Interviú. Ayer dijo Pepa Jiménez en la edición dominguera de Está pasando: "Esther tiene un pecho muy feo". Pues posa desnuda tú y luego juzgamos el tuyo, ¿no te fastidia, Pepa?

Total, que me lío. A lo que iba es: hoy Esther era la reina de los pasillos en Telecinco.
Justo cuando me bajé del coche que me trae todos los días a Fuencarral -Totó está curado ya y agradece todos vuestros mensajes de ánimo-, me encontré a Fany, mi reportera favorita de Está Pasando, que esperaba fuera con su micro y su amigo el cámara con la expectación de quien espera la llegada de los Beatles. Por supuesto, estaba esperando a alguien que hace mucho tiempo que ha superado a los Beatles en talento y fama: Esther Aranda.

-Llevo aquí media hora ya -me dijo.
-Las grandes estrellas se hacen esperar -le respondí. Bueno, no le respondí eso, en realidad respondí algo así como "jopetas", pero ahora, con la perspectiva que da mirar al pasado, creo que esa hubiese sido la respuesta perfecta antes de alejarme y desaparecer en el horizonte para meterme en la redacción de telecinco.es.

En todo caso no me fui a la redacción, sino a los pasillos. Allí, apoyada en la puerta de la Sala VIP que remodelaron gracias a mis demoledoras críticas, situada al lado de la máquina de zumitos que nadie tiene puñetera idea de cómo funciona y de los baños donde se insulta de manera cobarde y anónima a Jesús de Manuel y también a Rocíito, estaba la niña Aranda hablando por teléfono.

-Pues ha ido todo super bien. Y mi padre ha entrado en directo por teléfono y todo. Yo pensaba que iban a sacar otra cosa. ¿Luego me recogen en el aeropuerto?

Me reconfortó comprobar que Esther habla ya como toda una estrella. En persona es menuda y hermosa, de piel como suavita y muy rubia, quiero decir, llamativamente rubia, no rubia a secas, como otras rubias que las ves y es como quien ve un perro. Frente a ella, en los bancos situados bajo las fotografías de la Santísima Trinidad de Telecinco, estaba Rosa Benito hablando por el móvil (en el que, por si queréis saberlo, tiene un politono de lo más hortera).
Los gañanes de Mujeres y hombres y viceversa andaban por allí, naranjas y listos para irse a grabar el que ya es nuestro segundo programa favorito. Claro, cuando vieron a Esther se quedaron a cuadros ante la visión de semejante astro televisivo.
Y se acercaron a ella.

-¿Podemos hacernos una foto contigo? -le dijo uno.
-Claro.
-No sé si nos echarán la bronca o algo -apuntó el otro.
-¿Cómo os van a echar la bronca? -respondió Esther-. Si aquí todo el mundo se hace fotos conmigo.
-Nosotros somos los de Mujeres y hombres y viceversa -explicaron los mozos más tarde.
-¿Eso es un programa? -respondió Esther emanando arte.
-Uno de buscar pareja.
-¿Y qué sois, los presentadores? -más y más y más arte.
-No, no, somos concursantes.
-Ah.

A modo de despedida, los gañanes le dijeron algo, y voy a citarlo literalmente, que representaba el sentir general del pueblo español:

-Esther, veíamos OT sólo para verte a ti. ERES LA REINA.

Un par de redactoras, creo que de Ana Rosa, pero a saber, pasaron por allí en ese momento bufando.

-Vaya mañanita -le dijo una a otra.

Belén Esteban abandonaba el plató de Ana Rosa y se iba ya a su casa, pasando ante el público que esperaba para entrar en Pasapalabra (programa que, al ritmo al que se graba, debe de tener asegurada la emisión hasta el 2017). El público, en éxtasis, le dedicó todo tipo de halagos. Ella se encendió un cigarro y saludó con la mano mientras se ponía las gafas de sol.
El decoradito blanco del que hablaba el otro día estaba hoy apilado junto a la mesa del debate de Gran Hermano al lado del plató de AR y un fondo de cuadros acolchaditos que me encantaría llevarme a mi casa. De hecho, algunos de los trabajadores de AR lo estaban utilizando como barra colocando encima sus zumitos y cafés. Adiós a mi sueño de un plató completamente blanco en Telecinco. Porque digo yo que el de La caja roja no será blanco, en ese caso indicaría que en esta cadena se han vuelto completamente majaretas.
Y mi pregunta querido pasillero? eras tu el que anda tan rapido por la gran vía hablando por el movil?, abrazoss (kikos)

Pues por las señas que me das, probablemente sí. ¿Y tú en qué moderno restaurante de Madrid cocinas? ¿En Maison Blanche? ¿En Siratori? A lo mejor hasta he comido algo con filantro cilantro preparado por ti. Infórmame, Kikos, que así puedo ir a tu restaurante, decir que soy el pasillero, que conozco al chef y saltarme la cola y comer gratis.