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Belén y Charlotte cada día se mimetizan más

Charlottetelecinco.es
Las dos vestidas de negro, las dos rubias, las dos voluptuosas. Cada una está tumbada en un sofá, enfrentadas la una a la otra. Han adoptado posturas parecidas. Por un momento me parece estar viendo una concursante real y su imagen especular. Pero son dos, que cada día se mimetizan más. Belén y Charlotte empiezan a ser dos gotas de agua. Llevan varios días muy juntas, pero ayer fue clave en esa especial unión. Charlotte se cambió de asiento en la mesa del comedor, y ambas sufrieron la misma broma que intentaron devolver a los bromistas simulando una intoxicación. Como en la imagen descrita anteriormente, parecen una sola. Belén habrá ganado una amiga, pero nosotros hemos perdido una concursante.
La broma del insecticida no sé si lo fue realmente. Viendo las imágenes me pareció más bien ambientador, si acaso laca. El caso es que Sema y Javier utilizaron un ‘frusfris’ de esos para atacar a las dos rubias. Solo me fijé en el rociado a Charlotte y no me pareció que pudiera correr peligro. Broma de mal gusto sí es, entre otras cosas porque en ese tipo de envase siempre advierte sobre el peligro de intoxicación si se rocía a la cara o en determinadas condiciones. Pero tampoco fue para tanto. No obstante, hicieron bien Charlotte y Belén en devolverles a los chicos la broma, haciendo que se preocupasen un poco.

Charlotte simuló una intoxicación por el rociado y Javier se disculpaba prometiendo que no volvería a hacer una broma. El tono de la disculpa parecía más bien de queja, porque en realidad Javier estaba más enfadado que arrepentido. Su enfado por las quejas de las víctimas de su broma es una muestra de que en ningún momento consideró mal la broma, ni siquiera viendo sus supuestas consecuencias. Por eso estuvo bien la maniobra de las chicas. Eso sí, la reacción de Sema fue todavía peor. En su caso, ni siquiera creí ver preocupación, lo cual da que pensar, aunque en su caso no me extraña nada.

El precio que pagó Charlotte por hacer que estaba intoxicada fue quedarse sin cenar. Al mismo tiempo, y sin saberlo, Carlos les ofreció a las chicas un vaso de agua caliente con miel y limón, mientras que Rappel iba a su baúl y aparecía con lo que según él eran unas “pastillas” para ellas. En realidad, se trataba de dos caramelos. Adivine el lector el sabor de esos caramelos de Rappel, pues miel y limón, precisamente. Las pobres tuvieron sobredosis de miel y limón, a la vez que tanto Carlos como Rappel quedaban de atentos caballeros.
Charlotte y Belén
La recuperación de Charlotte y Belén fue prodigiosa (guiño, guiño) puesto que en la fiesta lo dieron todo. A falta de una Lucía incansable, gracias a la que algunas de las fiestas lo parecieron, las dos rubias mantuvieron alto el pabellón anoche. No se puede decir lo mismo de Laura, en la cama desde hora temprana por un inoportuno dolor de cabeza. También yacía prontísimo Julián, aunque en su caso ni es de extrañar ni le echamos de menos. Julián es un concursante mediopensionista que tiene alma de presidente de la comunidad. Ante cualquier situación se convierte en voz cantante que interpreta la voluntad del grupo, cuando no lo representa. Si tienen que tomar una decisión de grupo es el que pide votar y certifica el resultado de la votación. Ahora bien, cuando se disuelve la reunión y los demás se van de copas él desaparece como cenicienta, presuroso de coger la cama.

Es una pena que Julián no esté viviendo la experiencia al completo sino solamente a medias. Cuando encuentra a alguien en una cama cercana es feliz porque aprovecha para criticar a los ausentes. Anoche los demás estaban de fiesta, y Laura reclamaba un masaje en la cabeza. El tonteo entre Laura y Julián va creciendo de manera sorda y apenas perceptible. Son apenas unas leves señales que cada día se me antojan más frecuentes. El miércoles pasado interpreté que Laura quería despedirse a su manera por si Julián era expulsado al día siguiente. Es como si pretendiese dejar un buen recuerdo a su compañero de encierro, por lo que bailó para él, le pidió un masaje y se tumbó a su lado en la cama un rato antes de dormir. Lo de esta madrugada no tiene excusa. Julián no está nominado esta vez.

Me parece exagerado que los gusanos vivos de Liz sigan dando que hablar tantos días después. De acuerdo que el domingo vieron las imágenes en la casa. El objetivo era que hubiera pelea entre Laura y Liz, pero ayer vi a las dos hablando de buen rollo por la mañana en el jardín. El bucle sigue más aquí fuera que en la casa. Las consecuencias del ‘gusanogate’ han sido las que conocemos: Liz vendiendo pena y Laura descubriendo su falta de empatía. Lo segundo es una interesante conclusión mientras que lo primero era totalmente previsible. Conocemos a Liz desde hace tiempo y sabemos de su tendencia al juego sucio y la dramatización excesiva. Tengo dicho que lo suyo es la ficción.

Ayer me llegaron informaciones muy valiosas sobre Liz y su supuesta aversión a los gusanos. Ya está todo el mundo hablando en parte de ello. En su edición de Gran Hermano tuvieron una prueba en la que tenían que contar gusanos, que tenían al pie de las camas en una urna. El recuerdo de la prueba no ayuda a saber si Liz tiene o no fobia a esos animales. Es tan cierto que al final contaba gusanos para no perder la prueba como que al principio se negó a hacerlo en medio de un ataque de histeria y dijo textualmente que tenía fobia, según se recogió fielmente en el minutado de esta web. Por tanto, ese recuerdo si acaso ayuda a confirmar la fobia declarada por Liz y no todo lo contrario.
Laura
Este humilde gato también habló entonces de los problemas de Liz con los gusanos, y lo hacía en el acostumbrado tono sarcástico: “No sé si les afectó más la juerga o contar gusanos, algo que no fue capaz de hacer Liz y tuvieron que suplirla en la labor, naturalmente con la autorización del 'super'. Liz no podía contar, menos mal que no les pidieron hacer de sexadores de gusanos. Eso sí, los primeros treinta se llevaron las inestimables caricias de los habitantes de Gran Hermano, algo que difícilmente podrán olvidar”.

Por otra parte, según personas bastante cercanas a Liz durante esa edición, entonces no contaba su drama infantil de la forma que lo cuenta ahora. Algunos le otorgan a esa historia la misma verosimilitud que a aquello, también relatado por ella, de que ha sido policía secreta. Me dicen que fue en un reality chileno seguido bastante por aquí donde contó por primera vez esta versión de su abandono materno, con ribetes dramáticos de culebrón venezolano. Siendo sincero, no me creo nada la historia, principalmente por ser Liz quien es.

Por tanto, parto de la base de que en GH 10 ya dijo que tenía fobia a los gusanos y que coincido con mucha otra gente en no creerme su historia personal. Sencillamente, creo que Liz exageró una aversión real a los gusanos, igual que ha exagerado otras cosas muchas otras veces. Pero todo esto no modifica nada. Sirve para conocer a Liz, saber que no juega limpio porque no conoce otra forma de lograr sus objetivos. Nada que ver con mi valoración sobre la reacción de Laura, especialmente el pasado domingo. La historia personal de Liz existe desde el momento que fue contada por ella. Sea verdad o mentira existe. Por tanto, solo por aplicar el beneficio de la duda, la reacción de Laura tendría que haber sido menos destemplada y más empática. Me parece un error defender a Laura con el argumento de que Liz miente. Personalmente, creo que Liz miente en parte, al tiempo que no encuentro defensa para Laura.

La madrugada se ha extendido hoy hasta la hora que he comenzado a escribir estas líneas. Solo quedaban entonces Liz y Alejandro, sobre los que Laura pronosticó que se liarían esta semana al estar nominado el míster. Probablemente las predicciones de Laura tengan la misma garantía de acierto que las de Rappel. El caso es que esta noche la han pasado juntos, y a mí me ha costado mantenerme atento a su conversación. Al menos he captado que Alejandro piensa nominar a Laura, Rappel y Rosa, con 3, 2 y 1 punto respectivamente. Supongo que no planea dar puntos a su amigo Javier porque da por supuesto que se irá este jueves.
No me invento nada, lo decía Alejandro un rato antes: “Si el público es severo, se debería ir Javi. No aporta nada aquí”. El discurso de Alejandro se mimetiza con el de Laura. Hoy va la cosa de mimetismos imposibles. Posiblemente Laura haya conseguido que se extienda la creencia de que Javier no pinta nada en GH VIP. Si es así, enhorabuena para ella. Tanto odio acumulado podría tener un sentido al fin. Es posible que haya conseguido esa misma convicción en la audiencia votante, con una importante ayuda exterior en este caso. Sea como sea, resulta llamativo el nulo concepto de la amistad y la lealtad que tiene Alejandro. “Con quien más discutes es con los tres que más te queremos”, le decía el domingo Javier. Y eso que no sabe lo que va diciendo su supuesto amigo.
Sema
Estamos en un momento clave, en el que empiezan a caerse caretas a una velocidad de vértigo. Ayer supuse que Laura tardaría poco en criticar a Raquel por haber sido sincera con ella en el ‘gusanogate’ y ese momento ya ha llegado. Por otra parte, Belén apuntaba y disparaba a Julián anoche: “Aquí no me dice lo que me dice por WhatsApp porque no le conviene”. Armamento pesado guarda Belén en la recámara.

Luego hay otras historias recurrentes, que vuelven a la casa una vez tras otra. Ayer por la mañana volvían a hablar de la trampa de la ginebra. Laura y Julián aprovecharon para faltar de nuevo a la verdad y recordar los tiempos que vivían mejor metiéndose con Fran. Eso sí, en el momento que Carlos les recuerda que Fran desde el plató seguía repitiendo lo mismo, Julián y Laura pedían dejar el tema. Un tema que ellos mismos habían rescatado.

Moleskine del gato
Voy a dedicar este moleskine de hoy a un 'Rappel leaks'. Me lo contó ayer @RappeLeaks, no digo más. Resulta que el mismo Rappel que tanto habla de las presuntas deudas de Carlos no ha contado a sus compañeros que su casa está en venta. Se trata del lujoso piso de 1.000 metros cuadrados en el barrio de Salamanca, por el que pide la friolera de 2.500.000 euros, aunque parece que llegó a pedir 4.000.000. Me dicen que es para pagar una deuda con la Agencia Tributaria. No me extraña que el premio de GH VIP sea una bagatela para el adivino.

El piso tiene piscina integrada en el salón, un jardín enorme y un dormitorio para el que la palabra “recargado” se queda corta. Hay cuadros con santos y estatuas de Buda por todas partes. Cuadros modernos en cocina y baño, lámparas de araña, pesadas librerías y una decimonónica mesa de comedor para al menos doce plazas. Es todo lo contrario a sencillez. Me extraña que lo venda tal cual, con los cuadros, los angelitos de Lladró, los anaqueles y las vasijas de la dinastía Ming. Porque todo tal cual está más que un piso es un museo. No precisamente del buen gusto, pero museo, al fin y al cabo.
Y una cosa solo de Carlos para terminar olvidando un poco el pisito modesto del barrio de Salamanca. Hablaba con Alejandro sobre su estatura y que ahora los chavales jóvenes son más altos, lo cual remataba así: “No te preocupes, siempre hay diseñadores que quieren bajitos, así como tú”. Es un canalla, pero es nuestro canalla.
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