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Nico le quita tabaco a Gema

In-cre-í-ble. En la gala de anoche pudimos ver vídeos increíbles que jamás hubiera imaginado. Está claro por qué la organización no quiere ver fuera todavía a Nico y Ainhoa, por lo cual convierte en cuatro las parejas salvadas, cuando deberían ser solamente tres. Así se las ponían a Fernando VII, rey aficionado al billar pero pésimo jugador, al que colocaban y movían las bolas en cualquier descuido para que ganara la partida y así estuviera de buen humor el resto del día.
Si la pareja a proteger está entre las tres más votadas por la audiencia está salvada. Si es la cuarta basta con salvar a cuatro y problema resuelto. No me estoy quejando de esto, hace tiempo acuñé el término "justicia privada" para definir el poder decisorio de la organización de Gran Hermano, aplicable igualmente a este reencuentro. Ellos ponen las reglas y sus excepciones, reelaborándolas cada semana de acuerdo con sus intereses, que son los del espectáculo. Y esta vez conviene ver todavía en la casa a Nico y Ainhoa porque sus despropósitos son impagables, no me digan que no.
Como impagable fue la cara que se les quedó anoche a los dos cuando Mercedes Milá dijo los nombres de las tres parejas salvadas o, para mejor decir, las tres parejas más votadas, a quienes se incorporarían ellos mismos tras una larga espera en la sala de expulsión. En dicha espera discutieron animadamente con Jorge y la pareja finalmente expulsada. Estos fueron Dani 'Sucio' y Marusky, cuya estancia en la casa se ha hecho realmente corta. Lamento mucho no haber podido observar un poco más la intuición y el planteamiento del juego de Dani. De momento, esta semana equivocó completamente su estrategia, pero al menos tuvo la iniciativa de pensar y moverse para intentar salvar su destino y el de su compañera, lo cual es de agradecer. No fueron incorrectos sus razonamientos sino el escenario del que partía equivocadamente. De hecho, me gustaron bastantes cosas de las que planteó. Aquello de la herencia o la inercia de Pepe, una ventaja sobre el resto de concursantes, por ejemplo, me pareció muy bien visto. Dani no es nada tonto y su pérdida es una auténtica pena, por más que alguno quisiera anoche ponerle entre las cuerdas, cosechando el aplauso del público a su costa.
Digo que Dani partía de un escenario equivocado porque dio por segura la nominación de Ana y Chiqui. Esto le hizo plantear que la "liga" en la que debían jugar era la de estas concursantes, olvidando objetivos superiores, como los de competir con Pepe. De momento, le bastaba con superar a esa pareja de concursantes, por lo cual debían ir a por ellas. Marusky le hacía caso aparentemente, pero luego no obró en consecuencia y, precisamente, con quien mejor relación estaba teniendo era con ellas dos. Gracias a esto la lucha planteada entre ellos y Jorge, las dos opciones que quedaron finalmente para la expulsión, no se saldó con unanimidad a favor del maño. De los cuatro votos, realizados individualmente por cada una de las parejas, solamente el de Ana y Chiqui fue para los expulsados, decantándose los otros tres por Jorge en solitario, antes de la entrada de Silvia, su nueva compañera.
La deliberación de las cuatro parejas salvadas fue vista en un plasma, como anunciábamos ayer, por los propuestos para la expulsión. Un Jorge extremadamente nervioso, que no paraba de dar vueltas por esa sala fría, hubo de esperar hasta el final para calmarse, ya que estaba convencido de que el último voto, el de Pepe y Raquel, no le sería favorable. Eso hubiera provocado un empate que ignoro cómo se resolvería, dado que no existen precedentes. Pero Pepe no dudó un instante en salvar a Jorge tirando un disparo al aire, sin poder conocer sus consecuencias. Lo decía el madrileño antes de la entrada de Silvia: "En esta ocasión no hemos jugado, porque ahora sale por esa puerta (la del jardín) Ismael y me doy cabezazos contra la pared". Es evidente que de cara al juego hubiera sido una decisión más lógica excluir a alguien que no se sabe con quien va a concursar, frente a una pareja de la que hay suficientes indicios de la poca simpatía que puede generar en buena parte de la audiencia. Hasta ese momento, Dani y Marusky no eran competencia en el concurso, pero era imposible decir lo mismo de Jorge al depender de su nueva pareja.
¿Era Silvia la única capaz de disputarle el premio a Pepe?, como me decía anoche mi amigo Pablo. Respeto tanto su opinión que no pienso dejar de votar a partir de ahora, y además creo que tiene parte de razón, aunque este gato poco nostálgico también contaría con Ismael. Personalmente, mi favorito de la primera edición fue Iván, el gran manipulador que pertrechado con su chupa de cuero desenmascaraba a Ania, nos lo hacía pasar bien con las bromas de la 'mafia' al lado de Ismael e Íñigo, o influía en sus compañeros con sus dotes de liderazgo. Pero Silvia tiene la ventaja de quien se procura una leyenda al marcharse antes de que la echaran, habiendo desaparecido del concurso dejando en muchos espectadores la sensación de que era merecedora del premio final. Algunos de ellos pueden tener hoy la tentación de reivindicar su triunfo diez años después, como una justicia poética que a mí me parece absurda y fuera de lugar.
Entre otras cosas, no coincidí nunca con la lectura que se hizo del juego de Silvia e Israel, cuya oposición al pacto se quiso vender como una protección hacia Ania cuando en realidad luchaban por salvar su propio culo, saliéndoles el tiro por la culata como comúnmente se dice. Pero, si soy sincero, me siento ridículo sometiendo a revisión el recuerdo sobre algo sucedido hace diez años, razón por la cual prefiero pasar esto por alto y opinar sobre lo que sucede hoy en la casa. De esa forma trataré a Silvia, como a todos los demás. Por lo pronto, anoche me sorprendió su capacidad de adaptación, lo pronto que hacía bromas con Pepe y el resto, así como su afabilidad y el encanto personal que atesora. Solo hay un pero relativo a su elección, el mismo que no entendimos cuando entraron Orlando y Gema, por poner otro ejemplo. No sé cuál es el nudo a deshacer entre Jorge y Silvia. Más bien me parece que no existe tal, por lo que posiblemente está fallando el guión propuesto. Pero las quejas en este sentido pueden ser resueltas acudiendo al primer párrafo de esta anotación y buscando el término "justicia privada", convenientemente explicado ahí.
Volviendo a otra parte de lo planteado en ese primer párrafo de este escrito, diré que el robo de tabaco perpetrado por Nico me parece una de las imágenes más fuertes vistas en este programa, a pesar de ser otro de los clásicos de esta convivencia. No es la primera vez que alguien toma prestado (el término robo está utilizado de forma coloquial y sin condicionantes legales, ya que este es un espacio de opinión y no un foro jurídico) tabaco a otro concursante. Incluso que alguien lo haga en favor de otro compañero (o compañera) de concurso. En este caso, el italiano le ofrece a Ainhoa quitarle tabaco a Gema para ella, lo cual hace tras la tímida oposición de la beneficiaria de tal acción. Como si de una película de cine negro se tratara, vemos la secuencia completa, con Nico escondiendo los cigarrillos tras un cuadro del dormitorio marrón y ofreciendo alguno a una Ainhoa expectante y a la espera en el jardín. Lo justifica diciendo que Gema tiene mucho, como un moderno Robin Hood. Lo más absurdamente descarado es verles a los dos en el 'confe' defendiendo que lo harían de nuevo.
La exhibición del 'delito' y ese plano de Ainhoa hablando a la cámara con argumentos demenciales (conste que ahora estoy midiendo y cuidando mucho mis palabras) me hacen temer por la estabilidad mental de esta pareja, a quienes veo cada día más desquiciados. Tras esto, Ainhoa golpea repetidamente un plato sobre la mesa del comedor, y cuando Ana se queja tímidamente le sale a la de Alcorcón el monstruo que lleva dentro (también la 'choni', todo hay que decirlo) y responde de manera amenazadora intensificando los golpes del plato. Coincido con la lectura de que esto está siendo muy animado gracias a Pepe, por un lado, y a esta desquiciada pareja, en la que aún así Ainhoa es la más sensata. Porque lo de Nico no hay por dónde cogerlo.
No digamos nada sobre su extraño concepto, no por ello menos extendido, del papel de la mujer. Esa especie de decente esposa frente a mujeres amorales que animen la existencia del hombre, es algo parecido a lo recientemente defendido por Arturo, sin ir más lejos. Pero no voy a juzgar a un concursante por su mentalidad más o menos abierta o retrógrada, sino por su actitud en la casa, vuelvo a repetir. Y a ese respecto dijo Melania algo muy significativo anoche. Decía la morellana que ella no entiende nada de los chacras esos, ni de feng shui, ni de energía. A pesar de lo cual podía decir que Nico es la persona con peor energía, que desprende un mayor mal rollo, de cuantas ha conocido en su vida. Importante apunte.
Da hasta miedo verles, lo digo totalmente en serio. La insistente acusación de Nico, llamando directamente "loca" a Ana y declarando en el 'confe' sus temores de que algún día se levante de la cama, vaya a la cocina y luego en el dormitorio le clave un puñal en el pecho o a la espalda, me parece algo muy fuerte. De acuerdo que la granadina tiene un cierto desequilibrio mental, pero alguien debería parar a Nico, considerando que hay agresiones verbales peores (o cuando menos igual de nocivas) que las físicas. Precisamente es Nico quien da miedo a este gato. Me horroriza su extraño humor, la mala intención continua, el veneno que parece destilar por todos los poros de su piel y... y ese pelo sucio como estropajo, que acaricia y manosea sujetándoselo con una goma, para a continuación comenzar a cocinar. Todo ello sin solución de continuidad y no faltando planos perdidos de por medio. Ni un solo descarte en la sucesión narrada. Las manos del pelo a la comida. Y como es ese pelo, amigos míos.
En días como el de hoy echo de menos rabiosamente a Boris Izaguirre y sus afiladas críticas. ¿Qué queréis que os diga? queridos lectores míos. Esos que ayer volvisteis a demostrar lo maravillosos que sois firmando casi tres mil comentarios en este blog, lo cual es meritorio teniendo en cuenta que mucha gente se ha ido desenganchando porque todos tenemos una vida y otras cosas que hacer, como es natural. Como iba diciendo, me hubiera encantado escuchar anoche lo que podría haber dicho ese venezolano talentoso, una de las voces críticas más graciosas que ha tenido este programa. El regreso de Silvia, la sustracción de tabaco, los supuestos cuchillos hundidos en el pecho de un Nico intentando hacerse víctima... cuántas cosas a las que sacar punta. O, como decían en la denostada película 'Ford Fairlane': "Cuántos gilipollas y qué pocas balas".
Si he de decir la verdad, lo cual acostumbro a hacer, estoy convencido de que Ana ha llevado su papel de 'Indhira 2' preparado de forma más o menos minuciosa, habiendo acertado al elegir como partenaire a Nico, sujeto capaz de hacer brillar a cualquiera que esté a su lado. Junto a él, Ana parece un ser centrado y generoso, lleno de sensatez y serenidad. No digo más. Sucede que lo de Ana está quedando como lo que realmente es, un melodrama un tanto ridículo, en el que es imposible creer lo que ella dice ni de forma alguna sería posible hacer quedar bien a un Nico que mete la pata hasta el corvejón en cuanto se descuida. O incluso sin descuidarse. A pesar de los esfuerzos por hacer protagonista esta historia, algunos espectadores estamos ya hastiados de la misma y seguimos reclamando igual o similar seguimiento de otras muchas cosas de interés sucedidas en la casa estos días.
Voy a dar algunas pistas de algunas cosas que ni nos han mostrado todavía y algunas seguramente no veremos nunca, a pesar de que otras vemos repetidas en el diario, el debate y la gala. Por ejemplo, no hemos visto apenas las desternillantes escenas de Pepe y Jorge, las cartas echadas a Marusky o la conversación con un supuesto Víctor en la que la petaca hace de micrófono y Jorge se parte literalmente de la risa con la ironía cómica de Pepe. Pero tampoco hemos visto aún la forma en que se resolvió la prueba el lunes, lo cual no me termino de explicar. No me cabe duda de que lo veremos en el resumen diario, esa auténtica joya de nuestro Gran Hermano, primorosamente realizado y guionizado día tras día durante los últimos diez años. Pero me hubiera gustado que en lugar de otros contenidos repetidos hubiéramos podido ver cómo el programa selecciona a cinco personas para asistir a la comida que se disputaba y solamente fueron tres de ellos porque los otros dos pidieron que todos pudieran disfrutar de ese privilegio y como no pudo ser prefirieron renunciar a ello. Los tres que llenaron sus buches fueron Nico, Ainhoa y Raquel. Adivinen quiénes fueron los dos que renunciaron al mencionado privilegio: Jorge y Pepe.
He de terminar ya. De María José Galera no diré nada porque está todo dicho. Está claro que su pielonefritis aguda debe ser muy dolorosa y la compadezco por ello, pero las razones de su salida son más complejas, como pudimos ver todos en uno de esos prodigiosos resúmenes de los que hablo. Ya sabemos algo sobre cómo y cuándo terminará este Gran Hermano especial de los reencuentros. Como sospechábamos, el día elegido es el 30 de este mes de marzo. En un principio, y si no hay nuevos aplazamientos, ese día será la final. La votación de esta semana en la encuesta de la pareja favorita es la última y el próximo martes habrá dos parejas expulsadas en lugar de una. De esa forma nos quedaremos con tres parejas finalistas y supongo que entonces se volverá a recuperar el tradicional sistema del voto telefónico para decidir el ganador definitivo. Aunque en la casa no querían creerlo anoche, y bien es cierto que les podemos entender por ello, ha comenzado ya de verdad la cuenta atrás para la final de finales. Ese sí que será el auténtico acabose.
[Recuerda que puedes votar por última vez a tu pareja favorita para hacerla finalista. También puedes seguir haciendo preguntas al gato en esta página].