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Vamos a por la docena

Comienzan los castings
Empezaría hablando del número doce y la importancia que tiene en una sociedad en la que aún se siguen vendiendo los huevos por docenas y, sin embargo, los frigoríficos solo vienen con espacio para diez. Pero, ¿qué importancia tiene eso? El doce es el número del próximo Gran Hermano. Y ya ha comenzado el proceso de selección de concursantes.
Al menos está ya abierto el teléfono para apuntarse. Es el mismo de siempre, al menos de las últimas ediciones. Es gracioso, porque al llamar, la grabación del comienzo habla del programa cuyo nombre provisional es 'Gran Hermano doce'. Y tan provisional. Como es un formato nuevo igual no tienen claro su nombre definitivo. Aunque claro, igual nos sorprenden también en eso y estoy metiendo la pata hasta el corvejón. Dado que 'El reencuentro' se trataba de otro formato, aunque tuviera mucho que ver con este, estamos ante la duodécima edición de nuestro reality preferido.
Si digo la verdad, después de pasar casi seis meses implicado en esta aventura entre los meses de agosto del pasado año y marzo de este, pensé que encajaría el aviso del comienzo de los castings con mayor frialdad. Incluso con cierto hartazgo. La aventura de 'El reencuentro' pudo servir para saturar en alguna medida a la audiencia, probablemente hasta a los más fieles. Algunos de nuestros amigos y amigas nos decían entonces que necesitaban descansar y desconectar un poco tras haber pasado tanto tiempo enganchado al programa. Todos tenemos una vida que vivir, algunos libros que leer, músicas por escuchar, amigos a los que ver. A muchos les parecerá extraño pero muchos de vosotros sabéis de lo que hablo.
Personalmente, para este gato escribidor esa edición extraordinaria, llena de antiguos concursantes de muchas ediciones, fue una bendición. Es como ese caramelo que le quita a uno el amargor de un café bien cargado. Algo así me sucedió, aunque cuando supe que habría de seguir pendiente de esa casa de Guadalix durante un número indeterminado de semanas más pensé que no podría mantener el tipo. Poco después estaba agradeciendo ese otro final, mucho más emocionante y alegre que el anterior.
Creo que Gran Hermano 11 fue una gran edición. El invento de la 'casa espía' funcionó muy bien y nos dio momentos inolvidables. Salvo un par de detalles hubiera sido un placer narrar lo que allí sucedía y dar cada día mi modesta opinión, absolutamente particular e intransferible, como siempre he hecho. Como prefiero siempre recordar lo bueno y olvidarme de lo malo, en esta hora feliz en que se anuncia la próxima edición no perderé el tiempo con ciertas cosas. Me refiero a cosas que no me gustaron y posiblemente tienen solución. Solo le quiero hacer un ruego a los (realmente las) responsables del casting.
Uno de esos detalles cuya huella no podré borrar cuando piense en Gran Hermano 11 será la falta de conversación en la casa. En 'El reencuentro' me di más cuenta que nunca, cuando en unas pocas semanas habíamos escuchado hablar mucho más que en los meses anteriores. Y, sobre todo, algunos concursantes habían logrado volver a atraparnos con sus charlas. Por eso, con la misma modestia de siempre y desde este rincón de la red ya un poco viejo, les quiero pedir a quienes empezarán pronto a seleccionar los nuevos concursantes de la edición número doce, que piensen en personas capaces de atraparnos con sus palabras.
Aunque tal vez lo mejor sea que piensen en Iván Madrazo o en Pepe Herrero. Dos concursantes tan diferentes, con ideas absolutamente dispares e irreconciliables sobre como hay que afrontar este concurso, pero igualmente dotados para atraer con algo tan simple como la palabra. Reconozco que mi visión en este aspecto es muy particular. En definitiva, una parte importante de mi vida se apoya en las palabras, y sin ellas me quedo casi en nada.
Plató de GH 11
Me hago cargo de que no es fácil encontrar muchos Ivanes ni muchos Pepes. Con todo, mi confianza en el fantástico equipo que realiza este programa está intacta. Nos dieron tanto y acertaron tantas veces que no es cuestión de fijarnos ahora en error alguno. Ellos saben que estaremos vigilantes y si algo no nos gusta lo diremos. De igual forma que son conscientes de nuestra fidelidad y nuestra entrega.
Por eso, siempre pienso que de fallar algo eso puede ser este gato emocionado, que ha vuelto de nuevo a sentir mariposas en el estómago (perdón por la cursilada) al escuchar la sintonía y ver la manida cortinilla, casi idéntica a la de años anteriores. Por cierto, tampoco estaría de más un poco de innovación. Estamos en crisis, ya sé, pero la ocasión lo merece. ¿O no? No lo puedo evitar. Es mi carácter, como decía el chiste aquel del escorpión.
En cualquier caso, estamos ya en el principio de un proceso que ha de terminar el día del comienzo de 'Gran Hermano 12'. Y ahí está la pregunta del millón. La duda que hace suspirar a miles de seguidores. ¿Qué digo miles? Millones de voces que preguntan al unísono cuando empezará. Pues bien, si escuché algún día una fecha confieso haberla olvidado. Dicho esto, podemos hacer nuestros propios cálculos, teniendo en cuenta que tenemos ya un historial a nuestras espaldas y sabemos como ha ido esto en ocasiones anteriores.
A saber, en ediciones pasadas los castings se empezaban a promocionar entre los meses de mayo y junio. Diría que bastante a finales del mes de mayo. Dado que estamos hablando de ediciones que luego comenzaban muy a principios del mes de septiembre, podemos aplicar esta regla y sacar nuestras propias conclusiones. Mejor evitaré que nadie se ponga a hacer cálculos: poco más de tres meses entre el primer anuncio de los castings y el comienzo de edición. Por tanto, siguiendo esta misma regla el comienzo de 'Gran Hermano 12' sería muy a finales de octubre o primeros de noviembre.
Pero, como inquiere la encuesta que estrenamos como comienzo de pretemporada, este programa es imprevisible. Y aún más en aquellas cosas que dependen del que manda. Ya sabéis a lo que me refiero. Por si acaso, yo no hago mi apuesta todavía.
Y ahora sí que podría decir aquello de que doce veces gira la luna alrededor de la tierra durante un año. Que doce son los signos del zodiaco, y los apóstoles, y las tribus de Israel, y los meses del año, y las estrellas de la bandera de la Unión Europea, y los dioses principales de la mitología griega. O sea, que el número doce es lo más de lo más. Pero todo esto ya lo cuenta la wikipedia, así que nosotros nos ocuparemos de otras cosas. Desde hoy, y en los próximos meses, hablaremos de Gran Hermano. Del doce, claro. ¿Te apuntas?
Actualización:
Desde hoy mismo y hasta el 23 de septiembre (día de Santa Mercedes) todos los estudiantes de una escuela de diseño homologada podrán mandar a Mercedes Milá sus diseños para vestirla en las galas de 'Gran Hermano 12'. Después de los chalecos, trajes regionales y frutas tuneadas veremos a nuestra querida Milá vestida por los diseñadores de moda más jóvenes. Gran idea de la presentadora y la estilista de guardia, Maite Méndez de Vigo. Entra aquí para proponer tu diseño.