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Estamos equivocados

Menuda gala, cuántos sentimientos, qué cantidad de emociones. Me harían falta decenas de escritos de estos más bien largos con los que aburro a tantos amigos para poder contar detalladamente tantas y tantas cosas como pasaron ayer en las cuatro horas de programa. Como no es posible, creo que podría limitarme a expresar la emoción e intensidad con la que algunos lo vivimos anoche, desde el principio hasta el fin. Desde que vi a Mercedes de tinerfeña, otra de las creaciones de la imprescindible Mayte Méndez de Vigo, hasta cuando apareció una Raquel Lo (GH VII) perfecta en su labor, con Ángela (GH VIII) y su 'Ojscar' detrás, y el vídeo que nos recordaba esa otra edición tan recordada y querida por mí. He de decir que desde ese GH VII no había vuelto a vivir con tanta emoción una edición, e incluso diría que lo de la presente supera todo lo habido y por haber. Cuánta magia tiene todo esto, madre mía.
Aunque las conclusiones anteriores no son más que exageraciones propias de un gato sensiblero y simplón, que no sabe donde se anda. La única conclusión cierta y sensata es que todos aquellos que hemos apoyado a Iván y Almudena, al tiempo que deseábamos ayer la salida de Mirentxu, estamos equivocados. Sí, sí, como lo oyes. Tú también estás equivocado o equivocada, no te vayas a creer. Y es que somos unos zotes, los espectadores más bodoques, que no nos enteramos de nada y no hemos parado de pifiarla. ¿No dijimos nosotros mismos que no debería haber salido Germán? Y mucho menos Eva o Raquel, hasta dudamos que fuera Ana quien debiera irse en su momento, aunque dado lo visto más tarde igual ahí no erramos tanto. De ahí en adelante no hemos parado de cagarla, con perdón. Basta con decir que hicimos salir a Li, Gema, Carlos H., Loli, Estefanía (¿esta quién era?), Gisela o Carlos F. Menuda ristra de errores. Y ahora lo de Mirentxu, ¿qué me dices? Otro inmenso error.
Ahora cierro modo irónico y sigo con lo mío. La escasa modestia de la septuagenaria Mirentxu, le hizo ayer decir esa frase que utilizo hoy cáusticamente en el título de esta anotación. Lo dijo, además, revolviéndose en su taburete, y no es solamente una descripción de su postura. Se revolvió en todos los sentidos y dirigiéndose a un público variopinto que como cada martes llenaba el plató, les espetó: "Estáis equivocados, pero que muy equivocados". Es increíble que cayera en el error de comparar lo que ella ha visto de Iván dentro de la casa y lo que estamos viendo aquí fuera, llegándose a atrever a decir que cierta cosa no la hemos visto, como si supiera ella lo que se ve y deja de ver, cómo si en lugar de haber pasado los tres últimos meses y dos días (menuda condena) encerrada hubiera podido ver las emisiones de Gran Hermano. ¿Pero esto qué es? ¿Acaso la abuela es adivina y no nos habíamos enterado?
La expresión utilizada por Iván la semana pasada para definir el estado de Carlitos le va que ni pintada a Mirentxu. A ella sí que la he visto "reventada por dentro". Fue recibida con un gracioso y divertido vídeo de alguno de sus mejores momentos, ese que alguno reclamaba cuando salió Loli, por ejemplo, como si acaso hubiera tenido ella algún momento mejor que otro. Como no nos pusieran un catálogo de posturas en la cama, no sé que habrían de mostrar sus vídeos. Tras ese amable recibimiento, una inconmensurable Mercedes Milá la puso ante la realidad de su propio paso por el programa. Ni más ni menos, sin adorno alguno, absolutamente innecesario en este caso. Bastó con irle enumerando aquellas cosas que tantas veces hemos ido señalando aquí para que la 'yaya' fuera terminando de reventar y sacara esa Mirentxu sargento, que llegó a decir "ponme otro" cuando en su despedida le seguían enfocando a Iván, con ese autoritarismo tan suyo, exento de las más elementales reglas de educación. ¿Qué tal un "ponme otro, por favor", señora?
Y luego se atreve a decirle a la madre de Chiqui (un auténtico espejo de ella en el modo de hablar) que su hija no tiene educación. Pero bueno, menudo atrevimiento. Como hubiera dicho mi madre, Mirentxu "ni tiene educación ni la ha conocido". Mientras Milá iba recordándole lo que le fue saliendo del bolo, como hace siempre, a ella se le iba gangrenando el recuerdo. Que si no ha comido nunca lo que otros cocinaron (desde las migas de Almudena y Palomares en la casa uno hasta la cena de Liz hace un par de días), que si le ponía más comida a unos que a otros (recuento de sardinas incluido, algo que hemos contado aquí después de haber contado también las unidades de sardina que iba sirviendo en cada plato), que si Iván fue mucho más atento con ella que a la viceversa (muy precisa observación). Y así un buen puñado de cosas, que no hacían sino reventarla hasta explotar.
Y ya lo creo que lo hizo. Para su vergüenza, en mi opinión. La verdad es que empezó muy bien la noche, despidiéndose de Almudena pidiendo excusas por cualquier actitud suya que le hubiera hecho daño, recibiendo de aquella igual muestra de generosidad y buena disposición, ya que antes de esto le había revelado que echaría de menos sus croquetas. Ambas se despidieron con una muestra de buenas maneras, lo cual auguraba que esta provecta señora (no me sale decirle dama) iba a enterrar hachas de guerra y se concentraría en intentar gustar a Almodóvar, al que imagino espantado ante tal personaje, en caso de que hubiera de hacerle un casting para un próximo éxito cinematográfico del manchego. Pero no fue así, ya que a veces lo que bien empieza no acaba ni medio decentemente. Yo creo que a Mirentxu le hirió gravemente ver la realidad pasando por delante de sus ojos, y reaccionó mal.
La reacción que su propia realidad desencadenó en ella tuvo los siguientes hitos: en primer lugar la negación y luego el contraataque. Para bien de ella interpreto sus mentiras en la entrevista de anoche como una primera fase en su complicada reacción a la exposición en crudo de la realidad de su paso por la casa de Guadalix. No se me ocurre otra explicación salvo que sea una mentirosa compulsiva o una auténtica 'Jekyll y Mr. Hyde'. Lo negó todo, como los infieles pillados in fraganti. ¿Alguna cosa mala habrá hecho, no? También en esto perdió su oportunidad de oro para aceptar haberse podido equivocar en algo. E igualmente terminó malogrando su despedida de la casa, cuando tras unas palabras bastante neutras a Iván le terminó soltando la frase desabrida y no muy clara: "Que consigas lo que pretendes". Aunque de quien se despidió de forma más neutra fue de Orlando, a quien probablemente dedicó el mohín que desprendía un mayor desdén.
Insisto en que Milá estuvo absolutamente acertada, y me hizo disfrutar como pocas veces. Era el remate a un día realmente singular, probablemente el más intenso de los vividos en las ocho ediciones que modestamente vengo comentando. El programa comenzó con una Mercedes que nos transmitía la infartante información de que los dos más votados (todos sabíamos que eran ellas) se llevaban apenas un punto, y a la vuelta tras la primera pausa de publicidad sujetaba en cada mano una versión distinta del guión de lo de ayer. Ese comienzo me hacía saber que mis temores eran ciertos, y esa sospecha que había tenido el domingo, y que he de decir me venía rondando desde un par de días antes, se confirmaba oficialmente. Mi intuición, tan maltrecha y censurada otras veces, estaba respaldada en este caso por una realidad, la gran igualdad en los votos a Almudena y Mirentxu.
A partir de ese momento solamente cabía encomendarse a la buena fortuna, dado que la diferencia final terminó siendo de poco más de punto y medio, lo que va entre el 48,3% de Almudena y el 49,9% de Mirentxu. Por cierto, antes de que se me olvide quiero dejar constancia de que el programa una vez más escuchó y atendió nuestra petición, rescatando el porcentaje de la expulsión de Carlos F., que fue del 67%, según nos enteramos ayer. La suerte estaba echada (alea iacta est, que dice el latinajo), y el momento en que Mercedes pronunció el nombre de la expulsada fue una auténtica explosión de emociones contenidas tras un día agotador. Para muchos era el culmen de su esfuerzo, la coronación de su objetivo, y también el momento de dejar de gastar dinerito para conseguir dejar en la casa a la Chiqui, que no es poca cosa (lo uno y lo otro). Los malos augurios que nos temimos mi amigo Senador y yo habían servido finalmente para arribar a buen puerto.
Pero la noche no quedaba ahí. Junto a una interesantísima entrevista, trufada de intervenciones de ex concursantes (culebrón Carlos-Loli-Gisela incluido, he de decir que para mi hartazgo), asistimos a la elección de Ana como concursante repescada, a lo de las postales multimedia de familiares y amigos de los concursantes y finalmente una nueva jornada nominatoria que acabó con un final sorprendente e inesperado en cierto modo. Finalmente se cumplió la predicción de que las tres ex concursantes entrarían cual reyes magos en la casa (¡qué grande eres! Pablo), aunque lo del camello del Fleky no fuera más que un rumor. La elección, realizada por los propios concursantes, recayó en el rey Melchor, aunque en un principio hubo una mayoría que apoyó la opción de Baltasar, el rey negro. Fue Palomares quien rompió el empate, posicionándose del otro lado, en lugar de coincidir en esta ocasión con Julito y Mirentxu. Sospecho que nadie deseaba que fuera Gema la elegida, ya que le tocó ser Gaspar. ¿Y quién es el freaky que iba a elegir a ese rey? ¿Verdad?
Sobre las nominaciones, Liz e Iván se intercambiaron los tres puntazos, lo cual da que pensar si no se adivinaron mutuamente la intención. Orlando y Almudena no se salieron del guión y los 'Julja' sorprendieron reservando tan solo el solitario punto para Iván, por lo cual evitó quedar nominado. Almudena fue esta vez la menos nominada, ya que solo Palomares se acordó de ella. Este resultó nominado por primera vez, pero con la mayor de las puntuaciones, nada menos que nueve votos. Le siguieron Liz con ocho y empatados a seis quedaron tanto Orlando como Julito. A la previsión de este gato feliz se le unió Liz, dado que nunca pude prever que se nominaran recíprocamente ella e Iván, según este por actitudes vistas esta semana que no le han gustado, aunque no con él, lo cual me hace pensar que ha sido con Almudena, la cual también le metió dos puntitos a la dominicana. En definitiva, nominados Palomares, Liz, Orlando y Julito. No me atrevo a aventurar quién está más en la cuerda floja, aunque de hacer caso a nuestra encuesta habremos de pensar que está entre Liz y Palomares. En caso de este último lo suyo puede ser llegar y besar el santo, valga la expresión.
Y termino con un par de sensaciones muy personales y una inevitable felicitación. Creo que Ana no ha entrado con buen pie en la, para ella inédita, 'casa diez'. La recibieron con entusiasmo Julito y Palomares, pero sospecho que pronto se hartarán de ella, así como a la inversa. No sé si fueron las dos horas de aguantar el disfraz de rey mago pero la vi desinflada y como sin muchas ganas, a pesar de comenzar a intentar quedarse con sus compañeros contándoles historias falsas sobre la existencia de una tercera casa y tal. Por otro lado, vi el drama de los 'nietísimos' de Mirentxu de forma probablemente distinta que la mayoría. No me quito de la cabeza la reacción de Palomares en la siguiente conexión de Milá, y ese rictus que para mí era más de risa que de tristeza. Lo siento, pero esa fue mi percepción, de igual modo que me dejó sin palabras su fría reacción al ver la postal de felicitación que a otros hizo llorar al instante.
Esta noche también hay una fiesta, que no todos vivirán con la misma felicidad. Sea como fuere, este gato desea a todos lo mejor, en estas fechas y en todas las otras. Feliz Navidad, que Santa Claus sea generoso con vosotros (aquellos que no son de reyes) y siempre gracias por vuestra fidelidad y compañía. Mañana no escribiré, pero sí lo haré el próximo viernes. No obstante esta casa no cierra ningún día, ya sabéis. Aquí os esperamos siempre. Felices fiestas a todos.
[Atendiendo la sugerencia de mi directora, Ana Bueno, os informo de que esta casa ha abierto una elección de sus mejores blogs, mediante una votación que genera el ranking que en este momento encabeza modestamente este blog. Debe ser porque los de aquí estamos bastante acostumbrados a votar, y en este caso además es gratis. Gracias en todo caso por esta otra alegría que endulza este navideño día. Dejo vídeo de la expulsión de Mirentxu, que podéis encontrar también en MiTele, desde donde se puede llevar a cualquier blog o web, así como enviarlo a un teléfono móvil.]