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No lloréis

La reacción a la expulsión de Germán ha sido tan desproporcionada que ayer la única salida fue entender que en parte está provocada por ese espíritu chancero y socarrón tan característico entre nosotros, audiencia de Gran Hermano. Las plataformas de apoyo a su regreso a la casa y los mensajes de solidaridad centraron tanto la atención que no parecía haber nada más. Y eso que llevamos tan solo tres días y pico de convivencia, aunque bien es cierto que en estos se ha producido ya una expulsión y una nominación. Las cosas van muy deprisa, no cabe discusión sobre eso. Como está de actualidad hacer un homenaje a GH I, yo diría a todos los que han lamentado el 'deceso' virtual del primer expulsado eso que decía ayer aquí miraflores: "No lloréis, no lloréis... no-llo-réis... que me voy a casar con él..." Así que, ya tranquilos por este lado, pasemos página y vayamos a otras cosas.
Antes de contar otros argumentos de lo que está pasando en la casa de Guadalix, me gustaría rematar de algún modo la faena de ayer, en la parte dedicada a defender las votaciones en positivo (siempre 'positifo', nunca 'negatifo'). Se está hablando hasta la saciedad de esto, lo cual no deja de ser indicativo de lo mucho que interesa este programa, lo cual le hace diferente a cualquier otra experiencia televisiva. Lo que más me llama la atención es que se defienda con tanto empeño y tan pocos argumentos que la votación para salvar tendría unos efectos beneficiosos para el programa, en contraposición a la tradicional votación para expulsar, que parece aunar todos los males del mundo, especialmente porque parece beneficiar las plagas de 'setas' en la casa de Guadalix. Pues bien, no tengo yo nada claro esto.
Si el público votante lo hiciera para salvar, seríamos testigos de un cambio en las actitudes de la mayor parte de concursantes. Está claro que algunos no se dejan guiar por este tipo de conveniencias, como es el caso de Germán (volví a él, pero ha sido sin querer), que si hubiera pensado en lo que le convenía de forma un poco inteligente el primer día se habría mostrado como lo hizo pero con mesura, sin epatar al personal y terminar provocando el hartazgo general en tiempo real. Pero otros sí tienen en cuenta su propia conveniencia, mostrándose más profesionales a la hora de defender su permanencia en la casa. Estos elegirían otro tipo de protagonismo sabiendo que el público habría de elegirles como favoritos, modificarían su comportamiento en mayor medida que lo puedan hacer ahora, que si acaso solo han de ocultarse los primeros días (o semanas) para intentar no destacar y evitar así ser nominados. Actuarían entonces de forma mucho menos natural, más impostada y con la mirada mucho más puesta en la aprobación del espectador. No sería Gran Hermano y nos arrepentiríamos a las primeras de cambio.
Por otro lado, no termino de entender la que por un lado cuando planteamos qué GH quiere la audiencia, algo que hemos hecho al menos las dos últimas temporadas, siempre se pida al equipo del programa que se lo curre, y luego cuando lo hace le pedimos un GH normal, sin ningún argumento especial, lo cual no es precisamente currárselo. De acuerdo que el giro planteado en esta décima edición adolece de algunos fallos, dejando cabos sueltos que no sé cómo se resolverán, pero no se puede acusar de falta de imaginación a los guionistas, eso sí que no.
Como estos primeros días están siendo tan atropellados, este gato analítico está tentado de pedir un tiempo muerto para poder detenerse en algunas cosas interesantes. Es el caso de Javier Palomares y su hermafroditismo aparente. El chatín Kiko planteaba el otro día las dudas sobre si este habitante podría ser gay, y se habla también en otros foros de su posible transexualidad. Es claro que esto forma parte de las conversaciones de ese gran público que, por supuesto, nunca ve Gran Hermano pero conoce hasta los más ínfimos detalles de lo que pasa. Es cierto que este 'Farinelli' parece una mujer, y en muchos momentos se ha asomado a la ventanita y me he preguntado cuál de las chicas era, hasta darme cuenta de que se trataba de este Bisbal de rizos al viento, caderas anchas y culo respingón. Aunque lo más llamativo es su voz de eunuco gravemente afectado por un amaneramiento exagerado. No estoy haciendo un juicio crítico sino simplemente descriptivo sobre estas características del personaje. ¿Cabe, por tanto, plantearse la posibilidad de que haya experimentado una reasignación de su sexo? Pues bien, nuestro amigo UnoMas me transmitía el otro día su extrañeza ante esta posibilidad, algo que apoyaba sobre el siguiente argumento: es muy inusual que alguien que siendo mujer decide convertirse en un hombre mantenga una actitud tan amanerada como la de Palomares. Se supone que en ese caso la preocupación se centra en mostrarse más bien macho, y así lo vimos en el caso de Nicky (GH VI). Creo que se impone pensar en este habitante como un chico, por mucho que nos cueste, y dejar de hacer conjeturas que no llevan a ningún lado.
Otra cosa que me está interesando mucho del argumento que nos están planteando en esta edición es la misión que tienen Carlos F. y Gema, la pareja que ha de simular no serlo. Los reproches de él a los fallos que pueda estar cometiendo su esposa son una escandalosa mezcla de sensatez y ataque de celos. Ese "si quieres sigues mirándole a él solo, yo ya no existo aquí", que veíamos ayer en el diario, es tan revelador de su preocupación por no ser descubierto como de lo incómodo que está resultando para este concursante ver a Gema acercarse al 'feirante' (como dice Eva). No nos engañemos, el grueso de seguidores de este programa estamos deseando que se reproduzca la escena que ilustra el artículo de hoy pero cambiando a este Carlos por Orlando. Ayer mismo veíamos como se metían en el jacuzzi este y Gema, mientras el otro componente del obligado trío miraba expectante y receloso (varias veces celoso) desde la sala contigua. Si fuéramos ingleses ya habríamos apostado, y mi apuesta es que ella termina jugando con fuego y se quema, aunque no sé hasta que punto confundo mi deseo morboso con la realidad de lo que es razonable que suceda. Lo que no hay duda es que esto genera una expectación sin precedentes.
Me resultó llamativo ver anoche como en las dos casas tenían el impulso de preparar la cena a la misma hora, poco antes de la medianoche. Es curioso por un lado que sea tan tarde, y aún más que siendo así coincidan unos y otros, como si fuera un impulso natural o hubiera una fuerza guiando las voluntades de ambas casas. Eso sí, la cena de la 'casa 10' era entonces silenciosa y frugal mientras que en la 'casa 1' no cesaba el griterío y tenían hasta una sandía de postre. Me temo que estando Gisela o Julito en la casa no habrá forma de hacer descansar nuestros oídos.
La prueba del 'Camino de Santiago' tiene el complemento perfecto en ese cuestionario base que es ampliado con frecuencia y que les ayuda a conocerse entre ellos, ya que el caminador tiene que ir respondiendo las preguntas que le hace uno de sus compañeros. Hace más entretenida la caminata, estrecha lazos entre los habitantes y al tiempo nos permite satisfacer nuestra faceta más cotilla, como cuando ayer Raquel contaba su divorcio. Esto funciona también si hay un espectador presente en el cuestionario pero falla a partir de dos, ya que se empiezan a diversificar las conversaciones y se pierde la atención sobre lo importante. Anoche pudimos enterarnos de muchas cosas con Li preguntando y Gisela de acompañante, y se fastidió el invento cuando se agregó Carlos H. Por cierto, que estos dos estuvieron inseparables todo el día, lo cual nos da una pista de quien puede ser la 'novia negra' de la próxima semana, evidentemente, en el caso de que fuera expulsado el cántabro.
Termino hoy con una propuesta y una perlita china. Mi propuesta está dirigida a Jorge Javier Vázquez y su estilismo, mucho más clásico desde que presenta el diario de Gran Hermano. Dado que Milá va a sorprendernos cada semana con un traje regional de una de las 17 comunidades autónomas, creo que sería todo un detalle verle dar la réplica a la presentadora vistiendo igualmente cada semana con un traje regional diferente. Lo digo con toda la buena intención del mundo. Y lo de la muy china Li, quien decía ayer que iba al baño a hacer "número dos", lo cual dejó pasmada a Eva y sin poder reprimirse a preguntar si numeraban las deposiciones en China. Li le respondió que sí: “Uno pis, dos caca”. ¿No es adorable?
[Dejo la cartelera de hoy (sí, es él, lo sé)]
MONTSE JUANILLA & ELGATO