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La nominación como antídoto del desamor

Aylén y Marcotelecinco.es
Ha sido saber que Aylén está nominada y resolverse los problemas de la ‘pareja reality’. La pasmosa facilidad de los montajistas Marco y Aylén para recomponer su pareja, curar sus heridas y volver a estar a partir un piñón debería ser estudiada en gabinetes de psicólogos expertos en problemas de familia. Ponga un reality en su vida y en cuanto uno de los dos esté nominado se acabaron las burlas y desprecios de uno hacia otro. Ayer Marco y Aylén rebosaban glucosa. En días anteriores apenas se miraban cuando se cruzaban en la cocina. Ayer tenían tiempo para mirarse con arrobo y besarse mientras ella le abrazaba amorosamente. Es el precio de una nominación. La constatación de una mentira.
Debió parecerles excesivo el papelón y ya en la noche volvían a hacer que se enfadaban un poquito. A Aylén le delató la risa floja cuando Marco ponía en la radio la canción que cantaba con Aly. La estaba provocando para poner el colofón al día de la repentina reconciliación con un pequeño mosqueo. Ya digo que fingieron mal. Dice Pepe Domingo Castaño que la radio no deja mentir. Si no se dice la verdad en la radio el oyente lo notará de inmediato. No puede ser más certera la observación del maestro Castaño. Anoche tuve una prueba de ello. Seguramente les hubiera funcionado en otro entorno, pero delante del micrófono todo se trasluce. También las patrañas de estos dos.
Prueba de que ayer la pareja tenía otro talante y no se trata de un invento de este gato cronista es esto que decía Aly sobre Marco: “Cuando está en modo novio me da pereza. Hoy me pesaba la vida”. Aly notó que Marco estaba “en modo novio”, cosa que no pasa todos los días. Entiendo que es complicado planificar algunas cosas estando encerrado y con poca compañía alrededor, pero Aly debería haberse planteado seriamente dejar de ser el tercer vértice de ese triángulo. Ayer la parejita parecía reírse de ella, como en otros momentos Marco y Aly se han reído de Aylén. La risa va por barrios, y a Aly no le hace ningún bien permanecer en ese.
La burla a la audiencia continúa, a pesar de lo cual es muy posible que Aylén se salve el jueves ante Aída. Muchos han respondido a mis argumentos de ayer sobre la traición que supone para Elettra, Daniela y Aly (posicionadas contra Aylén el domingo) que sus seguidores estén votando para expulsar a Aída. Por ejemplo, me dicen algunos lectores que ellos saben que es Aída la que perjudica a Elettra, además de apelar a su buen criterio. No pongo esto último en duda, pero está claro que no han pensado que Aylén nominará a Elettra y a Aly. Sin embargo, los votos de Aída irán para Irma, Emma y Marco. Es pura matemática.
Daniela y Marco
Respeto absoluto al juicio y criterio de todos, pero la realidad es la que es. Aylén suma votos en contra de Elettra y Aly. A saber si no nominará también a Daniela tras el episodio de la caca del baño vivido anoche. Siendo tan solo siete concursantes en liza que Aylén y Marco manejen doce votos conjuntamente en las nominaciones les otorga un poder omnímodo. O el programa pone alguna corrección o se está dando una grandísima ventaja a la pareja, que puede sindicar sus nominaciones y decidir prácticamente dos de los nominados. Esta ventaja quedaría inmediatamente anulada si es Aylén la expulsada.
También evitaremos que la mosquita muerta, como la calificó con acierto Aída, muestre tanto nerviosismo cuando está nominada. Anoche era la principal responsable de una broma cuyo objetivo era provocar a Aída y que perdiera los nervios, lo cual le podía venir muy bien a Aylén. La intención era clara y meridiana, aunque el tiro le salió por la culata. Al final, era Daniela la principal perjudicada.
La broma de la caca en el baño es un plan más propio de niños con 6 años. La iniciativa fue de Elettra y Aylén, contando con la aprobación de Marco, Irma, Emma y Aly. Es decir, no hay ni la más mínima duda de que la broma era para Aída y Daniela. Ya sabemos que si es para un enemigo no se puede considerar broma. Las bromas se gastan a los amigos, que juntos pueden reír y celebrar la broma. A pesar de esto tan evidente, Aída ha dado muestras de un perfecto encaje de las bromas. Lo hemos visto cuando levantaban su falda y dejaban al aire su intimidad. Tampoco ha tenido ánimo de revancha ninguno contra Elettra, a pesar de haber podido ver tras su expulsión que esta concursante mojaba los dedos y los metía en el agua que ella se iría a beber después.
Anoche la broma de la caca en el baño era ejecutada con torpeza y en medio de actitudes tan ridículas que Daniela y Aída lo observaron sorprendidas y entre risas. El buen tono se mantuvo durante mucho rato, hasta que comenzaron a sacar de quicio que Aída les devolviera la broma. Elettra y Aylén eran pilladas en el retrete mientras preparaban la broma con papel higiénico y chocolate, o algo similar. En cuanto llegaron Daniela y Aída al baño cerraban la puerta del retrete comenzando una absurda interpretación. Elettra reía mientras Aylén hacía que lloraba.
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Aída abrió la puerta para advertir de que no pueden estar dos personas en ese lugar, entonces Elettra llamaba a gritos a Marco, que tardó en llegar. Antes de eso Aylén salía con el pelo delante de su cara, continuando con esa interpretación inexplicable. No se me ocurre por qué se les pudo ocurrir disimular la broma de esa manera. Por qué los llantos fingidos de Aylén y a santo de qué llamaba Elettra a Marco. Daniela lleva días siendo confesora de Aylén y no le hacía mucha gracia que ahora simulase un disgusto inexistente.
Todo lo anterior pasaba poco después de haber terminado medio enfadada con Marco en la radio, aunque eso había sido tan falso y fingido como el ridículo llanto con el que pretendía disimular la broma que estaban preparando. En cuanto dejaron el retrete libre Daniela descubría el pastel. Un pastel de mierda en papel higiénico por los azulejos. No podría concretar si en suelo o paredes porque no hay imágenes y a partir de este momento pudimos ver solo parcialmente lo que estaba sucediendo.
Lo último que vimos en el cuarto de baño es que Daniela animaba a Aída para que continuase la broma, pero esta vez con caca auténtica. Por lo que después comentaron debió hacerle caso. Pretendían sacar de quicio a Aída con falsa caca y lograron que esta sublimara la broma añadiendo mierda a la mierda. Y ya dije ayer que si hay que definir a Aída con una palabra esta sería “verdad”. No podía defraudar tampoco en esto. La caca de Aída es de verdad. No cabía esperar otra cosa de ella. Los burladores burlados. La broma iba de ida y vuelta. A ver ahora quién era el guapo que ponía mala cara. Pues sí, lo hubo. No supieron encajar la broma y pusieron el grito en el cielo.
No lo vimos, pero se debió producir un tenso enfrentamiento entre Elettra y Daniela. Blumetra ha muerto más veces que Chanquete en ‘Verano Azul’. No obstante, certifico la muerte definitiva después de las duras palabras que Elettra y Aly dedicaban anoche a Daniela, con el apoyo de las palmeras de vida casi inerte, no exentas de veneno. O sea, de Irma y Emma. Decía Aly sobre Daniela: “Tenía pinta de puta loca”. Elettra respondía: “Sí, tía, parecía drogada”. ¡Drogada! Entre las dos se retroalimentan que da gusto. Aunque no les hiciera falta de más ayuda, Irma terciaba: “Ida, como fuera de sí”. Venga, ¿alguien da más? Pues sí, Elettra pronunciaba las palabras “endemoniada” y “Satanás”, mientras Aly seguía en su bucle: “Loca, loca”.
Daniela
Lo más curioso de la estampa de estas concursantes añadiendo leña al fuego de insultos a Daniela es que Irma terminó recordando a Alejandro. “¿Qué decía a veces Alejandro de la cara de Daniela? A veces me acuerdo de eso”. ¡Vaya por Dios! Ahora toca dar la razón a Alejandro cuando decía que Daniela tenía una mirada “chunga” o que parecía la niña de ‘El Exorcista’. La diferencia es que las palabras de Alejandro tenían un componente de provocación que no veo en Irma y compañía. De alguna manera Alejandro se reía de la situación con descripciones certeras, pero con mucho humor. Sin embargo, Irma lo intoxica revistiéndolo de veneno. Y ya se sabe que el humor y el veneno se repelen. Ya dije antes que al final las bromas iban a terminar perjudicando a Daniela.
Emma proponía después que hoy en la comida le cantasen a Aída: “Adoro mi caca”. Para poner mi comentario al nivel de lo sucedido, creo que todos mearon fuera del tiesto anoche. Si a esto le añadimos que a Aída se le escapó un aire mientras reía en la cama hablando con Daniela tenemos la noche más cochambrosa de entre las que recuerdo. Aunque he de decir que me reí mucho con el momento pedo, la risa de Daniela y la negación de Aída. No reconocerá nunca que ese gas salió de su cuerpo. Ella es demasiado perfecta como para hacer esas cosas. De todas formas, la risa habló por ella y la delató. Gran contraste entre la risa de estas dos y el veneno concentrado que se destilaba en el otro dormitorio.
Excuso decir que prefiero ver risas que bromas equivocadas. Pero puestos a entrar en la espiral de las bromas para el enemigo lo que no puede ser es que se vea el pecado de los otros y no el propio. Quien hace broma debe aceptar la broma. Si en lugar de eso critica la broma del contrario mientras que espera sea aceptada la suya está haciendo como aquel que se ocupa de que el vecino tenga la ropa limpia en beneficio de la comunidad sin darse cuenta de que antes debería ocuparse de lavar su propia casa. Esto me recuerda a aquella historia de unos recién casados que después de mudarse a un nuevo barrio estaban preocupados por la ropa que tendía el vecino.
Los primeros días de residir la pareja en su nuevo barrio ella observó a través de la ventana que su desconocida vecina colgaba las sábanas en el tendedero y exclamó: "¡Qué sucias le quedaron las sábanas a la vecina! Le recomendaré un día de estos un buen jabón, mejor que ese suyo". Su marido, mientras tanto, miraba la escena en silencio. La mujer repetía sus críticas cada cierto tiempo, y un día se sorprendió al ver que las sábanas de la vecina parecían mucho más limpias que nunca en la cuerda. "¡Mira, la vecina por fin aprendió a lavar! ¿Quién le habrá enseñado?", le comentó a su marido. "Nadie, cariño", respondió este, a lo que añadió: "Lo que ocurre es que esta mañana me he levantado antes para limpiar los cristales de nuestra ventana. Estaban muy sucios".
Aída
Moleskine del gato
En el grupo musical de Daniela todas tienen varios poderes. Una de ellas se comunica con las plantas. ¡Con las plantas! Madre mía del amor hermoso.
Ayer Aída estuvo cosiendo. Algunos piden que si Aída tiene un kit de costura y Daniela su hula-hoop, ¿por qué no le dan el ukelele a Aly? Ahora que la casa quedará tranquila sin Elettra (que ayer se pasó el día hablando con acento supuestamente brasileño) no estaría mal escuchar un poco a Aly cantar. El caso es que fue precisamente Aly la que descubrió un par de cosas en las labores de Aída. Primero que no cosía sino descosía. Estaba quitándole la etiqueta a varias prendas. Lo segundo es trabajo puro de investigación: estuvo hurgando en la basura para encontrar las etiquetas. No eran grandes firmas de alta costura sino tiendas bastante populares. Al menos no es ropa del chino, como la que dice Aly que viste ella.
No sé si estamos a tiempo, pero deberíamos pedir que este jueves sea declarado el día internacional del sorpasso. Lo necesitamos de verdad. No digo más. Que no digo más, he dicho.