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Una noticia buena y una mala

Como adelantábamos ayer, dos nuevas parejas entraron en juego durante la gala de anoche. Si tuviera que explicarlo a alguien que no hubiera visto el programa, lo cual estoy seguro de que sucede con alguno de nuestros lectores, utilizaría esa vieja fórmula de ciertos chistes que comienza diciendo "tengo una noticia buena y una mala". En este caso, la buena es que uno de los nuevos habitantes, el primero en entrar en la casa anoche, es Dani 'Sucio'. Este gato había pedido la entrada de algún concursante de la octava edición, concretamente este periodista de Hospitalet de Llobregat, en varias anotaciones, concretamente el día 4 de este mes, el 2, el 24 de febrero, e incluso al día siguiente del estreno (4 de febrero). Tanta insistencia tenía que ser finalmente recompensada y así fue, lo cual tengo que celebrar y agradecer al equipo que realiza este programa.
Sobre este concursante debo hacer una aclaración que no volveré a repetir de ahora en adelante. Me han contado con cierta insistencia su actividad en Internet y lo poco amable que parece ha sido con este gato. No he tenido ocasión de comprobarlo ni creo que lo haga, no por un desprecio hacia lo que escriban los demás sino porque cada uno tiene sus manías y sus costumbres, si se quiere entender así podría admitir incluso que es una de mis faltas o defectos. En todo caso, siempre he dicho que mi respeto hacia las críticas que puedan hacer los concursantes de Gran Hermano hacia mí es total y absoluto, entre otras cosas porque no sería equitativo teniendo en cuenta que yo me dedico a criticarles a ellos. Por tanto, tienen derecho a decir que no les gusto de igual forma que yo lo digo de muchos concursantes. De acuerdo que yo no concurso, pero mi actividad es tan pública como la suya y es elemental aceptar que las reglas del juego sean las mismas para todos. Además, lo que yo he podido constatar es que en más de una ocasión ha venido amablemente y en tono elogioso a intervenir en el panel de comentarios que acompaña cada uno de estos escritos, sin ir más lejos así lo hizo al comienzo de la undécima edición. Con eso me quedo.
Mi análisis del 'Sucio' atenderá a otras razones y en absoluto se verá influenciado por la simpatía o antipatía que tenga hacia mí. Entre otras cosas, yo defendía a Dani y a su grupo de forma clara en su edición, lo cual se puede comprobar en nuestro almacén de todas las ediciones. En su momento creí que se había equivocado cuando sobrepasó, en mi opinión, una barrera infranqueable para un concursante de Gran Hermano, sacando de quicio de forma cruel a una compañera. No andaría yo tan desencaminado cuando precisamente fue eso lo que le costó su expulsión. En aquella ocasión estuve de acuerdo con el epíteto que le había dedicado Mercedes Milá (por el que se excusó después). En todo caso, el grupo formado por Dani, Javi 'por favor', Pulpillo, Laura y, durante mucho tiempo, Naiala o el otro Dani, fueron tan problemáticos como divertidos, lo cual siempre se agradece.
Falta la noticia mala, evidentemente. Pues bien, igual que me alegré con la entrada de Dani 'Sucio', un poco más tarde llegué a la desesperación cuando se cumplió mi peor pronóstico. Este era la entrada de Marusky como su pareja, lo cual también temía él mismo. Esta canaria que demostró ser capaz de hablar largas parrafadas sin hacer pausa de ningún tipo, e incluso diría que sin respirar, será la pareja en el concurso de Dani, confirmando los peores presagios. Qué mala suerte. A decir verdad, mientras que la posibilidad de alcanzar el botín del premio final ha logrado buenas relaciones entre concursantes que no se podían ni ver, e incluso reencuentros (así se llama el programa) provechosos después de años sin hablar ni saber nada uno de otro (el caso de Melania y Piero), en este caso no apuesto ni la calderilla que llevo en el bolsillo porque estos dos consigan llevarse mínimamente bien.
Si sucede lo que preveo (que no se lleven bien) me haré cargo de ello. Basta con ponerse en los zapatos de Dani y asistir a los primeros lloros de Marusky anoche mismo. Por si ya lo habíamos olvidado, tuvimos en ese momento un reencuentro con una realidad que no deseábamos volver a ver. Pero así es el juego, y tanto él como nosotros tendremos que soportarlo. Solo le pido a nuestro querido amigo realizador que tenga piedad de nosotros, por lo que más quiera. Marusky es, quizá junto a Gerardo (GH XI), quien más insoportable me ha resultado durante las once ediciones de Gran Hermano. Los lloros de anoche tuvieron como víctima a una María José recuperada y con el alta médica, que durante su convalecencia ha abierto otro consultorio como aquel de Pepe a un extremo del jacuzzi. En este caso fue al pie de su cama, donde se encontraba atrapada por prescripción médica. La visita de sus compañeros para hacerle un rato de compañía se había terminado convirtiendo en un turno de consultas en el cual cada uno le contaba sus penas e inquietudes.
La otra pareja en incorporarse ayer al juego no parece que vaya a suscitar tantos sentimientos encontrados, pues se trata de un tibio y la chica que se quedó con ganas de catarlo porque había entrado junto a su pareja. Se trata de Orlando (me alegro por ti, querida VickySans, su gran defensora contra viento y marea en esta casa) y Gema. El ex feriante y la ex mujer del 'viudín' (Carlos F.) se ven por fin las caras sin ataduras. La entrada de otra pareja de la décima edición plantea casi tantos reparos como cuando entraron Amor y Andalla, frenando los primeros propósitos de abandono en Melania. En aquella ocasión apuntalaban a esta concursante al procurarle la compañía de dos de sus principales amigos de edición, lo cual no sucede ahora. Es cierto que Orlando fue buen amigo de Chiqui, a pesar de darle sonoras calabazas, pero no es previsible que estos cuatro hagan una causa común como casi hicieron aquellos. Entre otras cosas, Chiqui y Gema no tuvieron nunca una buena relación, lo cual no preveo vaya a cambiar mucho en esta ocasión. Lo que sí puede hacer bien el valenciano ahora es desintoxicar a Chiqui, sacándola un poco de las garras de Ainhoa.
Completó la noche algo que también reflejaba este gato ayer al elegir uno de los carteles de cine publicados en la edición de Chiqui y Ana, concretamente aquel en que aparecía esta última junto al fugaz Germán. El de Sabadell entró anoche en la casa de forma aún más fugaz, simplemente para ofrecer a los habitantes un par de botellas de cava con las cuales volver a reinaugurar esta edición de reencuentros en la que volvemos a tener de nuevo doce concursantes. Tanto lo había pedido Ana Toro que al final tuvo la oportunidad de abrazar a Germán y hacer unas cuantas payasadas con él. Es un espectáculo demasiado naif y bizarro para mí, aunque respeto a los muchos amigos a quienes les gusta y hace gracia. Si Ana de por libre me resulta falsa y sobreactuada, no quiero decir nada si aparece en la misma escena ese presentador de call-shows a quien se le fue la mano con el 'botox'.
Esta nueva inyección de concursantes en la casa de Guadalix podría ser la última, eso si no se cumplen las expectativas más descabelladas, pero nunca descartables, de que continuemos en sesión continua hasta el 2017, última fecha manejada en el mar de rumores que se levanta como un tsunami sobre nuestra capacidad de resistencia como seguidores del programa. De momento, la otra gran sorpresa de la noche, tras la entrada de Dani, Marusky, Gema, Orlando y Germán (este último de visita), fue que no hubo expulsión. Los votos de la semana en las webs fueron baldíos y no sirvieron para nada, poniéndose de nuevo el marcador a cero. Interesante me resultó la información que nos dio Mercedes Milá sobre el estado de esas votaciones a la hora de anular los votos para volver a comenzar la cuenta. La pareja destacada en la cabeza era la de Pepe-Raquel. Tras ellos, a cierta distancia e intercambiando sus puestos durante la semana, Jorge-María José y Ainhoa-Nico. En la cola, Ana y Chiqui estaban en claro peligro de cara a la expulsión.
Es revelador el dato de que Jorge haya aupado a la pareja formada por él y María José a la segunda posición. Está claro que por ella no ha podido ser al encontrarse de baja casi toda la semana. Creo que las deliciosas bromas con Pepe han dado sus frutos. Hace un par de noches protagonizaban ambos la escena desternillante de representar lo que sería 'Gran Hermano 72', con dos ancianitos tan cascarrabias como encantadores. Como ese nos están dando momentos increíbles, sin ir más lejos esta misma noche. Jorge no solamente puede presumir de ser quien consiguió que nos diéramos cuenta de la fuerza de este programa, haciendo todo un clásico de su frase "quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza", sino que a su vuelta, diez años después, compone un buen tándem con Pepe, haciendo olvidar la parte menos vendible de su carácter hace una década.
Aunque nos inquieten los cambios, debemos admitir que era poco apropiado plantear una expulsión ayer. No ya por la enfermedad de la Galera, que no ha podido disfrutar la semana en igualdad de condiciones con sus compañeros, sino porque había solamente cuatro parejas y las reglas no podrían haber sido las habituales, dado que con tres parejas inmunes la expulsada lo sería de forma directa. Aunque, bien mirado, en algún momento tendrá que llegar ese momento. Cuando salgan dos parejas estaremos de nuevo en esta situación, por lo cual es posible que se plantee esa expulsión como una semifinal, dejando las tres parejas restantes como finalistas para ganar el programa. En todo caso, si se hubieran tenido que enfrentar las dos parejas menos votadas estas hubieran sido las de Ainhoa-Nico y Ana-Chiqui. En tal caso, creo que se habrían ido a casa la de Alcorcón y el romano. La próxima semana nos prometen expulsión. Veremos, pues.
Es toda una incógnita cómo va a trabar Dani 'Sucio' con sus compañeros, en especial con Nico o Pepe, por decir a dos de ellos. Con el último anoche tuvo un primer contacto en que el madrileño intentaba sonsacarle información al catalán sobre el club de fútbol de sus amores. Lo hacía de forma astuta: "¿Si fueses del Madrid estarías contento, moderadamente contento, enfadado, muy enfadado? No te pido información del exterior, solo la impresión de un estado de ánimo". No sabe nada Pepe, que en la misma línea continúa: "Si quisiese viajar por Europa, ¿me dirías que tengo muchos compromisos o tengo todo el tiempo del mundo?". Dani le contesta que puede estar contento de manera coyuntural y que este año "de Lepe no pasáis". Menos dudas inspira un personaje como Orlando. Ya se sabe, ni frío ni calor y el culo entre dos sillas. Al menos es de esperar que en esta ocasión cuando vea que no ha ganado evite recurrir al argumento insultante del tongo, como hizo hace tan solo año y pico.
De las otras cosas sucedidas en el día de ayer me quedo con cierto acercamiento de Chiqui a Pepe. Podríamos decir maliciosamente que estaba pensando en la posibilidad (acertada) de no estar salvada sino expuesta a la expulsión, en cuyo caso podría necesitar contar con el favor de Pepe. De entre las pocas cosas que vimos le decía Almudena a su compañero me hizo mucha gracia el reproche por pensar mucho. No haga el lector mucho caso a Chiqui por un momento y piense en lo que esto significa: "Tienes unas cosas que me gustan y otras me disgustan. No entiendo que pases tanto tiempo pensando, porque lo veo una pérdida de tiempo". O sea, que una pérdida de tiempo. La principal pega que tiene esta concursante con Pepe es que pierde el tiempo pensando mucho. Menuda ofensa. Si será mala persona. Y todo eso sabiendo que otros no piensan tanto como él porque no quieren perder el tiempo. O por lo que sea. No todos piensan tanto, ¡por favor! Un poco de consideración, y a partir de ahora a pensar poco y despacito, que destacar es malo.
Y de lo visto en la gala, aparte de los números de vodevil que montaron Ana y Germán (de los cuales este último diría que son "totaaaal", y eso), me quedo con esa confesión de Pepe hecha con medias palabras pero suficientes para entenderle. Pepe se explica a veces mal, de forma excesivamente críptica. Cuando ayer veía que hablaba de dispararse al pie y la elección de si hacerlo al derecho o al izquierdo creo que no todo el mundo pensó en que el lado derecho, para un diestro, es más vital que el izquierdo. En un brazo es evidente, pero no tanto cuando el símil obliga a hablar de la pierna. En el caso que quiero comentar, Pepe viene a decir de forma un tanto enigmática que se alegra de haber recuperado su estabilidad, al darse cuenta de que no le conviene el veneno de Ainhoa, de la que le veo convencidamente distanciado. Me alegro por Pepe y siento que Ainhoa haya elegido dispararse no al pie sino directamente a la sien, adoptando una actitud negativa tan rechazable como la de Melania en esta edición de reencuentros. Lo lamento sinceramente.
[Recuerda que puedes seguir votando por tu pareja preferida para que sea inmune a la expulsión. También puedes seguir haciendo preguntas al gato en esta página].