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La sombra del 'nominator' planea sobre la casa

Nominatortelecinco.es
Anoche Fran y Alejandro hacían resonar entre las paredes de la casa de Guadalix de la Sierra ecos del ‘nominator’, aromas a balancín y remembranzas de autonominaciones. Retrocedimos una década en el tiempo y vino a nuestra memoria el señor de los récords, dos veces ganador de este concurso y primero que se atrevió a plantearlo como lo que es. Pepe Herrero movió ficha en el tablero e hizo temblar las estructuras haciendo temer que existía la fórmula infalible para ganar Gran Hermano. Luego vimos que no era tan fácil y aun conociendo la fórmula secreta nadie la utilizó.

El plan de Fran y Alejandro no es infalible, pero al menos puede hacer que lo pasen bien y nos lo hagan pasar bien a los espectadores. La estrategia del balancín cuenta con varios inconvenientes hoy en día respecto a hace diez años. En esta edición VIP casi todas las nominaciones han sido “a la cara”, lo cual deja al descubierto cualquier estrategia. Pero hay algo que le sienta a la estrategia todavía peor, y es que se salve uno de los nominados y vuelva de la sala de expulsiones antes de haber cerrado los teléfonos. Ese pequeño detalle desbarata los planes y hace que se desequilibre el balancín. De todas formas, nada impide que lo intenten porque nada tienen que perder.

¿En qué consiste la estrategia del balancín? Muy sencillo, Carlos, Fran y Alejandro tienen que conseguir una terna de nominados con dos de ellos tres y un enemigo. Pero, ¡atención!, la fórmula solo funciona si el enemigo que se sienta con ellos es el rival más débil. Esto hace que el peso de un lado del balancín, donde hay dos concursantes, sea mayor que el del otro, lo cual hace que salga despedido este. La imagen es un paralelismo de la expulsión y al inventor de esta estrategia le funcionó repetidamente hasta hacerle ganador. La ocasión de aplicarla ahora es única gracias al privilegio de la salvación.

Recordemos que Rappel y Dani tendrán que llegar a un acuerdo a la hora de salvar a uno de los tres nominados. Un privilegio irrenunciable que deberán ejecutar en cualquier caso, sin que se puedan negar a ello. Ellos se lo ganaron el pasado domingo durante el Debate. En una primera lectura podemos apreciar dos focos de conflicto generados por este privilegio. Uno es que Dani y Rappel quieran salvar a concursantes distintos. Imaginemos que quedan nominadas las dos Lauras. Es de suponer que Dani querría salvar a la Campos y Rappel a Matamoros. El otro conflicto sería que ellos mismos estuviesen nominados, lo cual haría que estén obligados a elegir cuál de los dos disfruta el privilegio. Pero hay una tercera vía, que no es un conflicto sino más bien un efecto secundario de este privilegio.

Imaginemos que quedan nominados Carlos, Alejandro y Fran. En tal caso, Dani y Rappel tendrían que salvar irrenunciablemente a uno de los tres, lo cual tendría la consecuencia, también de forma inevitable, de que subiría uno o varios nominados afines a los beneficiados por el privilegio. Incluso podría subir uno de ellos, o los dos. Así las cosas, con un poco de suerte el trío nominado en un principio tendría el poder de decidir quién o quiénes quedan nominados junto a dos de ellos. Sería potestad suya subir a uno, a dos o a sus tres enemigos. En el primero de los casos, si hacen subir a uno, estarían aplicando la teoría del balancín, aunque solo estaría bien ejecutada si el elegido es realmente el rival más débil.
Alejandro y Fran
Para que esta brillante estrategia sea posible, cuentan Fran y Alejandro, sus valedores, con que la expulsada de este jueves es Raquel. También con que la previsión de las nominaciones de los cuatro componentes del otro grupo (Rappel, Laura M, Laura C y Dani) son las previsibles. Según mis cálculos los nominados serían efectivamente Carlos, Alejandro y Fran. Pongamos que Rappel nomina (en orden de mayor a menor puntuación) a Fran, Carlos y Alejandro. Laura M a Alejandro, Fran y Carlos. Laura C a Fran, Alejandro y Carlos. Finalmente, Dani a Fran, Alejandro y Carlos. Fran tendría 11 puntos, Alejandro 9 y Carlos 4.

Solamente he contado las posibles nominaciones de los cuatro enemigos de quienes plantean la estrategia. ¿Qué deberían hacer estos para salir ellos tres a la palestra? Nominarse entre ellos con los 3 y 2 puntos, dejando el punto solitario para uno de sus enemigos. Si hacen esto se aseguran de quedar solamente ellos tres nominados. Al producirse la salvación, subirían aquellos que ellos eligieran. Esto depende de cómo repartan ese punto solitario de ellos tres. Si quieren balancín han de dar los tres ese punto al mismo concursante del grupo contrario. Se sentarían dos de ellos con el enemigo. Tenemos balancín. Si prefieren sumar más nominados solamente tienen que decidir dar el punto a enemigos distintos y, de esa forma, pueden subir a dos o tres. Solo uno se puede salvar de quedar nominado, si deciden dar cada uno su punto a un concursante distinto.

Es menos enrevesado de lo que parece y se parece mucho a la estrategia seguida semana tras semana por el gran Pepe Herrero. Autonominándose usando los 3 y 2 puntos se aseguran de quedar ellos tres nominados para que la salvación les beneficie necesariamente. Luego con el voto de 1 punto deciden a quién suben. Pongamos que Rappel y Dani deciden salvar a Carlos, lo cual es muy probable y coincide con la tesis de Fran y Alejandro, posiblemente porque tras salvar cinco nominaciones le consideran invencible. Fran y Alejandro se enfrentarían entonces a uno de sus enemigos, o bien a dos, e incluso a tres. Tienen el poder de decidirlo.

Está claro que varias cosas pueden malograr el plan. Por ejemplo, que uno de los del otro grupo decidiese dar puntos a Rappel, pongamos por caso, en lugar de a Carlos. Por eso no tengo claro si conviene que las nominaciones sean “a la cara” o no. De un lado al ser “a la cara” se puede descubrir demasiado pronto la estrategia que ayer planeaban Fran y Alejandro. Esto dejaría un margen de maniobra al enemigo, si se da bien cuenta de lo que planean. Pero, por otro lado, el ser “a la cara” reduce las posibilidades de que, a estas alturas de la película, Laura M dé puntos a Rappel y no a Carlos.
Raquel
Para evitar que sospechen un plan maquiavélico, como ayer lo calificaba un reticente Carlos, el remate de la estrategia sería que el mismo jueves simulasen desde primera hora de la mañana una discusión fuerte entre ellos tres. Estando teóricamente enfrentados no extrañaría al otro grupo que se dieran puntos entre ellos. También hay posibilidad de que antes de esto en el 'taller de costura' hagan el razonamiento de que pueden estar obligados a salvar al enemigo con el privilegio conseguido, pero esto lo considero altamente improbable. Creo que pueden estar seguros de que el otro grupo nominará según sus deseos, sin tener mucho más en cuenta. Si esto es así sería una baza importante a favor de que triunfe la estrategia planteada.

El plan es tan brillante que emociona pensar en su puesta en práctica. Ojalá logren vencer las dudas de Carlos y lo hagan. Sería una ocasión única de disfrutar de esa vertiente de juego no muchas veces explotada en este concurso. Sería una jugada maestra que, salga bien o mal, nos puede hacer disfrutar. El aliciente de estas nominaciones puede ser mayor que nunca. Todo un merecido homenaje a una de las ediciones más recordadas. No es necesario señalar las múltiples diferencias que tiene la circunstancia actual con aquella anterior. Son tantas que no procede. Lo importante es la jugada maestra planteada, que hace planear la alargada sombra del ‘nominator’ y el balancín sobre la casa más famosa de Guadalix.

La tozudez de Carlos y su cortedad a la hora de pensar en nominaciones y estrategias hace que acogiera ayer con desconcierto y recelo los planes que le planteaban Fran y Alejandro. Tuvieron que explicárselo varias veces y la última lo hizo bastante bien “el niño” Alejandro. Creo que terminó entendiéndolo, pero desconfía de que no estén metiéndose en un jardín. Carlos es más de nominar con el corazón. Ese es su perfil de concursante, que se mueve a cada momento según le marca el instinto y hace caso de sus emociones. A eso se le añade su desconfianza hacia Fran, que es mutua. Por eso confío en que antes del jueves hayan convencido a Carlos de la oportunidad que tienen en sus manos.

Si finalmente todo sale bien y deciden jugar de esta manera, todavía quedaría que tomasen la decisión clave y definitiva, aquella que puede hacer considerar la estrategia como exitosa o fracasada. Se trata de la elección de con quién o quiénes se sientan la semana próxima en el banco de la sala de expulsión. Hay quien puede propugnar un balancín con Laura M para intentar quitarse a ese rival de en medio. Otra opción sería uno de los nuevos, particularmente Dani. Por mucho que fuera el más votado para convertirse en concursante no creo que cuente con gran apoyo entre la audiencia votante. La otra opción es aumentar la lista de nominados, y en ese caso posiblemente lo mejor es que subieran los dos nuevos junto a Laura M o Rappel. Insisto en que solo uno de ellos se salvaría en este caso, aunque rizando el rizo podrían subir a los cuatro si uno de ellos juega con la nominación de 2 puntos en lugar de la de 1. Pero tampoco parece necesario y complica sobremanera el juego.
Carlos
Personalmente, apuesto por que jueguen al balancín, pero no sé si me atrevería a hacerlo con Laura Matamoros. De acuerdo que en su última nominación tuvo un porcentaje elevado de votos para la expulsión. No creo que tenga tanto apoyo como aparenta entre la audiencia. Pero, aun así, no arriesgaría. Posiblemente subir solamente a Dani pueda ser ir a tiro seguro. También es cierto que si quieren medirse con su enemigo de verdad, reconociendo a Laura como tal, lo suyo sería atreverse a ponerla a ella al otro extremo del balancín.

Moleskine del gato

Esta madrugada, tras la fiesta de rigor que tienen cada lunes, se pudo escuchar una interesante confirmación a la tesis planteada por este humilde gato en el escrito de ayer mismo. Eran sobre las tres de la madrugada y hablaba Laura Matamoros con Raquel Bollo. La frase de Raquel a la que me refiero fue esta: “Te han traído un refuerzo bueno”. Inequívocamente, Raquel se estaba refiriendo a la entrada de Dani y Laura C. “Refuerzo” es el término elegido. Coincide plenamente con mis observaciones. Los nuevos concursantes han entrado para “apoyar, proteger, defender, salvar a Laura, de los Matamoros de toda la vida”. Esto escribí ayer, a lo que hoy añadiría “reforzar”.

Ayer Fran estuvo encerrado unas dos horas en el ‘confe’. Antes había afirmado repetidamente que abandonaba. Una discusión con Laura Campos en el primer turno de la prueba fue el detonante. Fran la llamó “guarra” por mearse en la ducha (cosa de la que llevan días hablando) y Laura respondió diciendo que era un “sinvergüenza”, un “friki” y un “flipado”. Fran y Alejandro, como Zipi y Zape, han ligado su propia trayectoria uno al otro varias veces. “Si te expulsan a ti me voy yo también”, hemos oído repetir a Fran.

Ayer los dos pasaron un momento complicado. Alejandro abandonaba la sala de pruebas por un apretón y Fran enfadado por su discusión con Laura. Incluso Alejandro expresó el deseo de ser expulsado en su blog. Por suerte, la estrategia de nominaciones que tan alterados y contentos les tenía anoche ha logrado que se olviden de abandonos y deseos de expulsión. Ahora, vamos a jugar, señores.