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Cuba, el paraíso de los amantes del buen tabaco

Siempre he pensado que para disfrutar realmente de tu pasión, sea la que sea, se impone el conocimiento de tu disfrute. Por eso no dude en viajar a Cuba, tierra de promisión de uno de mis principales placeres, el cigarro habano. Ha sido un fabuloso y enriquecedor viaje al universo del tabaco que comenzó en el occidente de Cuba, en la región de Vuelta Abajo, en la provincia de Pinar del Río, un lugar exclusivo, donde se ubican las fértiles vegas, origen del mejor tabaco del mundo.
Allí, por los meses de Julio y Agosto se plantan las semillas de la hoja del tabaco. Después, las extraordinarias propiedades de la tierra y la sabiduría de maestros vegueros como D. Gerardo Medina, que tantas cosas me contó hacen posible el milagro
El cultivo de las hojas de tabaco es sólo el inicio de un largo proceso basado en la tradición. Un proceso, del todo manual, que conlleva el esfuerzo ímprobo de cientos de personas en un sinfín de procesos. Desde las primeras fermentaciones de las hojas, al secado, pasando por la selección de las hojas para la tripa del cigarro, el capote o la capa que da el aspecto exterior al cigarro, el despalillado (quitarle la vena central a las hojas), la ligada y por último el torcido, proceso este último que se lleva a cabo en las fábricas de La Habana. Aquí podéis ver algunos de esos procesos.


Las primeras torcidas deben de pasar el control de la combustión, que el cigarro tenga una tirada correcta. Una vez han pasado los debidos controles de calidad, el cigarro se ordena hasta por colores, y los que finalmente han sido seleccionados porque no tienen defecto alguno se les pone la vitola, se anillan y se meten en las cajas.

El viaje ha dado mucho de sí. No sólo he podido conocer todo el proceso de producción del tabaco habano, además visité el Festival del Habano, en su duodécima edición. El concierto inaugural se celebró en el Teatro Nacional de La Habana y corrió a cargo del brasileño Ivan Linz, la portuguesa Mariza y toda una institución de la música cubana, el pianista Chucho Valdés.

La Feria es un inmenso escaparate para el cigarro. La visitan amantes del cigarro de todo el mundo. Hay conferencias, talleres de maridaje, exhibiciones del arte de torcer el cigarro y sirve, además para presentar las novedades que en los próximos meses se comercializaran. Este año han sido dos muy importantes. Cohiba ha presentado la línea Behike, la selección de la selección. Si los Cohiba son los cigarros más exclusivos del mundo, la línea Behike nacen con la vocación de ser la línea más prestigiosa de esta marca. Los Behike , llamados como los chamanes de los tainos (los primeros pobladores de Cuba) están elaborados por el “medio tiempo” , hojas muy escasas de una gran fortaleza y sabor procedentes de la parte más alta de la planta. Depende del cultivo y de la climatología que esta hoja crezca y sirva para la ligada. En definitiva todo un lujo. Os presento el puro más exclusivo, caro y selecto del mundo en las tres vitolas en las que saldrá al mercado.
Novedoso es también la presentación del primer cigarro dedicado exclusivamente a la mujer. De nombre “Julieta” de la marca Romeo y Julieta, pretende ser también todo un homenaje a la mujer, indispensable en todos los procesos agrícolas y manufactureros del Habano en Cuba. Una joyita, si sois mujeres, para que os iniciéis en este fascinante mundo.
El Festival finalizó con una fastuosa cena de gala en la que tuve el honor de recibir el Premio Hombre Habano del Año en el apartado de comunicación. Si ya de por sí el premio me emocionó, mucho más recibirlo de las manos de la actriz Mia Maestro, el golfista Miguel Angel Jimenez, el músico Chucho Valdés y la cantante portuguesa Mariza.
Cuba. Eterna Cuba, con sus símbolos que la hacen única. Cuba no seria Cuba, sin el santuario del daiquiri, el mítico Floridita o sus viejos vehículos estadounidenses que evocan aquellos días de vino y rosa de La Habana.

Las muchas carencias de la isla condiciona una gastronomía nada relevante. En La Habana vieja podéis encontrar ya coquetos restaurantes en hoteles rehabilitados como el de los “Condes de Villanueva” También esta bien el “Templete”, tal vez el mejor en estos momentos, de reciente apertura, o clásicos como “El Aljibe” y su característico pollo con frijoles. Yo me quedo con lo que almorcé en “La Casa del Campesino” en un complejo turístico llamado “Las Terrazas”, una reserva de la biosfera entre La Habana y Pinar del Rio. Es comida tradicional cubana por eso me permito destacarlo para todos vosotros para que os hagáis una idea de lo que se come en Cuba. El plato principal fue “ropa vieja” así llaman allí a una ternera mechada con tomate y pimiento y de guarnición el clásico arroz y los frijoles. Estaba realmente bueno. Además tuve la suerte de escuchar a dos ancianos de la zona improvisando sones. Que más pedir.

Aún resuenan en mis oídos esos sones que invitan a vivir, me llega hasta el olfato el aroma del tabaco, el buen tabaco, impregnado de verdad, tradición y cultura. Dejo Cuba, agradecido por el trato excepcional de sus gentes, enriquecido por una experiencia muy especial