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Tadeo Jones en busca de la taquilla perdida

Por Ruth Méndez
Tadeo Jones
La piratería y la subida del IVA han engordado esa enorme bola que le pisa los talones a nuestro cine desde hace años... Lejos de dejarse aplastar, nuestra industria acelera el paso y Las aventuras de Tadeo Jones es todo un ejemplo de cómo luchar por el tesoro de la taquilla. El protagonista, un albañil con alma de explorador, nada tiene que envidiarle a los héroes que nos venden fuera. Uno se encariña enseguida con este españolito de a pie, tan tímido como Spiderman, tan patoso como Superman, tan enamoradizo como Obelix y tan conquistador como James Bond, capaz de transformarse y sacar el genio del mismísimo Hulk. Los encargados de darle vida son todos animadores españoles. El resultado es impecable, la animación sutil y precisa, con las gafas puestas, uno alcanza la tercera dimensión y tiene la sensación de que lo arrancan de la butaca para convertirlo en el avatar de un videojuego trepidante. La historia se inspira en El secreto de los Incas, una película del 53, pero tiene muchas cosas de La Momia, Up, Titín, por supuesto de la saga de Indiana Jones e incluso, guiños a la Guerra de las Galaxias y Harry el Sucio. La compañera de Tadeo es una versión edulcorada de Lara Croft, el guía de la expedición un parlachín de telenovela y el personaje con más carisma, un loro mudo. El trabajo de doblaje es sensacional, Michelle Jenner y Jose Mota lo bordan aunque la voz por excelencia es la del malo... La comparte con Samuel L.Jackson y a ambos se la presta el veterano Miguel Ángel Jenner. Y hablando de sonidos, es inevitable salir del cine tarareando la canción de Juan Magan y Belinda. La pegadiza melodía, que ha conquistado todos los números uno, se te tatua en la cabeza. Acción salpicada de humor... Una aventura destinada a los más pequeños de la casa y una apuesta valiente para salvar el cine español.