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San Mamés

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He abierto el odenador a las 8 menos 10.
Hoy es una noche apasionante para cualquier periodista. Querríamos estar en todas partes y en cierto modo lo conseguimos poniendo al mismo tiempo cadenas de televisión, radios y cada vez más, Internet.
Antes de conocer los primeros resultados de los sondeos de las Elecciones, Internet me ha "escupido" la noticia que llegaba de Bilbao: no le han concedido ni un minuto de silencio.
San Mamés no había hecho nunca ese gesto de respeto y condena por un atentado terrorista , nunca. Tampoco hoy ha sido posible.
La noticia que me hiela la sangre es que al empezar a contar ese simbólico minuto han empezado a escucharse gritos desde una parte de las gradas y el árbitro ha decidido cortar ese no-silencio a los 8 segundos y que empezara el partido.
¡Qué espejo tan cruel les devuelve a los vascos ese no-minuto!
¡Qué poco es un minuto de silencio para recordar la vida de un ser humano!
Los aficionados al fútbol que no han permitido con sus gritos un recuerdo por la vida segada de un hombre, hablan muy a las claras de que los vascos siguen teniendo que enfrentarse a su propia enfermedad y atajarla sin que intervengamos los demás; es una enfermedad grave.
Estoy segura de que centenares de miles de vasc@s se estarán muriendo de rabia y vergüenza.
Todos esperamos su reacción, no pueden seguir disfrutando de un partido de fútbol como si no pasara nada, no pueden seguir mirando hacia otro lado.
Cuando os mando este post ya se conocen los primeros recuentos oficiales de votos.
Será una noche apasionante para muchos de nosotros.
Será una noche interminable para la familia y los amigos de Isaías pero estarán comprobando que el mensaje valiente y sereno de su hija Sara, ha sido escuchado por muchos españoles, muchísimos, que hemos usado nuestros votos contra sus balas.