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Susto en el probador

Hoy me he visto por detrás en un probador de una tienda y se me han caído los palos del sombrajo. Hoy he cometido el error de probarme un bikini rodeada de espejos.
Hoy habréis hecho muchas algo parecido y quizá encuentre consuelo en vuestro desespero compartido.
Porque ¿no sería maravilloso tener un culito como el de esta foto? ¿No sería una bendición del cielo que nuestras nalgas fueran dos pelotas respingonas como esta chica de la foto? En ese caso no habría sorpresas entre las cuatro paredes minúsculas de un probador "pre-semanasanta."
Pero la realidad es la que es y no queda otra que asumirla. No valen los própositos mil veces repetidos. No valen los planes a largo plazo. No valen las promesas a uno mismo si no son para empezar a cumplirlas hoy mismo. Eso voy a intentar hacer. Como dice una amiga de este blog : "hasta el camino más largo empieza dando un primer paso".
Mis planes para los que quieran compartirlos van a ser los siguientes:
1.- Suprimir prácticamente la cena. No del todo porque me cuesta dormirme con el estómago vacío pero contentarme con una fruta ó un yogur.
2.- Procurar disminuir el pan en las comidas. Eso me va a costar porque soy muy aficionada a untarlo en aceite de oliva pero trataré de disfrutar con mas intensidad, menos cantidad.
3.- No dejar por ninguna razón, por muy poderosa que sea, la media hora diaria de bicicleta estática a no ser que la cambie por una hora de caminar rápido ó dos horas de bicileta de campo. Hacer trabajar al corazón, sudar la camiseta y hacer estiramientos son el gran secreto
Creo que será suficiente. No digo que la próxima vez que entre en un probador me vea como la de la foto, pero, por lo menos no me daré el susto que me he dado esta tarde.
Vosotros, hombres queridos, tenéis faena con vuestras barriguitas...a ver lo que hacéis!