Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Dos guerreros

cantante_miguel_bose_durant.jpg
Escribir o hablar tiene esto, das tu visión y la gente opina. Es saludable. Lo estúpido es pretender que todos te entiendan, te acepten o estén de acuerdo contigo. Duele leer algunos comentarios pero me cogen acostumbrada. He aprendido a respetarlos y seguiré tratando de entenderlos.
Ayer estuve con Miguel Bosé. Le abracé hasta sentirle pegadito a mi. Sí, chicas, comprendo que a algunas os gustaría haber estado en mi lugar, lo comprendo perfectamente.
Llegaba de Nueva York donde me contó que está avanzando en nuevas grabaciones.
Tiene planes intensos para su gira de verano. Todos quieren tenerlo. Muchas ciudades, muchos países, varios continentes van a disfrutar de su espéctaculo.
Está delgado.
Su mirada, su sonrisa, su empeño en comprometerse siguen intactos.
Tiene una incipiente barba blanca y un bigote gris. Hace tantos años que nos miramos que puedo afirmar que envejece con el mismo atractivo que tuvo siempre. Su fuerza es brutal.
Se va con Juanes a cantar a la frontera entre Colombia y Ecuador para cantar en un macroconcierto contra el peligro de guerra en la zona.
Como siempre, su compromiso por encima de todo.
Fui a la inauguración de la exposición de esculturas de Nacho Palau en "Espacio Villanueva" de Madrid, después de entrevistar para 'Diario de' a Esteban Ibarra.
El presidente del Movimiento contra la Intolerancia sigue en la misma trinchera desde hace muchos años. Siempre a favor de la víctimas, siempre a su lado, aunque tantas veces tenga la sensación de que su trabajo sea una gota de agua en el océano. Nunca agradeceremos bastante el esfuerzo de esta ONG con personas totalmente comprometidas contra la violencia.
"La violencia neonazi está aquí, entre nosotros. Invade los campos de fútbol con las peñas ultras, aparece en Internet con las páginas de apología del odio y se manifiesta en las agresiones y asesinatos racistas que sufren inmigrantes y otros ciudadanos a manos de cuadrillas neofascistas". Ha escrito un libro que publica Temas de Hoy: "Los crímenes del odio", que os recomiendo.
Están muy preocupados con la aparición de grupos que se denominan antifascistas pero que usan la violencia para imponer sus ideas contra el sistema. "Demócrata de mierda" le han llamado.
Él sigue repitiendo que se puede hacer mucho para salvar a la gente jóven que se deslumbra con estos grupos; que hay que ayudar a los padres que están horrorizados cuando comprueban que sus hijos de 14 años admiran a Hitler.
Ayer estuve con dos "guerreros" pacifistas y pacientes.