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Maite (27/07/10)

Antes de nada, quiero pedir disculpas a todo el mundo por lo que hice. No fue algo premeditado, sino que surgió de repente y sin pensar en las consecuencias. Fui al piso porque Iván, en esos momentos, era una persona que despertaba unos sentimientos considerables en mí. Pero al cabo del tiempo me di cuenta de que no era lo que pensaba, y por eso me fui desilusionando poco a poco y terminé por echarlo.
Él pensaba que había una especie de pacto no escrito y por eso en el momento que le expulsé se sintió engañado y lo contó todo. Pero, lógicamente, ese pacto no existía y ahora mismo no quiero saber nada de él, es una persona que no me interesa en absoluto, pero ni como amigo, ni como conocido ni siquiera como vecino del quinto.
Esta historia la quería sacar en alguna ocasión porque me sentía muy mal, pero nunca encontré el momento de hacerlo por temor a las consecuencias, por miedo a lo que pudieran pensar el resto de mis chicos y por lo mal que me sentiría por las personas que tanto me han apoyado y tanta confianza han depositado en mí. Y sé que ese es el error más grave que he cometido, no haberlo contado ni admitido en el momento que pasó. 
Lo único que quiero dejar claro es que Iván se refiere a varios contactos y únicamente tuvimos el encuentro de la casa, que fue mi culpa, y una llamada telefónica que me hizo cuando salió todo el famoso tema del bolo de Benidorm porque quería explicarse y guardarse las espaldas para que no le expulsara. Iván ha intentado ponerse en contacto conmigo, en varias ocasiones, desde hace mucho tiempo atrás y yo nunca he accedido a ello. Incluso en una ocasión tuvo que decirle mi mejor amiga que me dejara tranquila ya que no paraba de escribirme mensajes por Tuenti a través de la cuenta de un amigo suyo. 
Cuando se comentó todo este tema en plató, al principio me quedé muy fría y en estado de shock. Pero poco a poco fui reaccionando y cuando me recuperé y fui consciente de todo lo que estaba pasando me entró un ataque de ansiedad y me derrumbé. La verdad que pasé muy mal rato. Ahora no sé qué sucederá con todo esto, es algo que tiene que decidir el programa y el resto de mis chicos, aunque también creo que es una decisión mía porque no sé si podría seguir estando allí sabiendo que les he fallado.