Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El pederasta cazaba a sus víctimas cuando había consumido anabolizantes

Finalmente la rueda de reconocimiento con las niñas será el lunes. Las pequeñas tendrán que identificar a su agresor a través de videoconferencia para que no coincidan con él.  La policía ha buscado en gimnasios de Madrid hombres con una musculatura parecida a la de Antonio Ortiz para que participen en la diligencia.
Uno de los gimnasios, este al que acudía.  Aquí  han descubierto que era su novia  quien le abastecía de anabolizantes pero cuando su efecto lo excitaba,  le suministraba  sedantes para que  no la molestara.  Según la policía se habían conocido en prisión porque convivían en el patio. Ella también estaba obsesionada con muscularse y así fue como Antonio Ortiz se enganchó a las hormonas.
Atacaba cuando estaba ciclado
Según la investigación los anabolizantes, que se toman en ciclos, le producían tal trastorno hormonal que atacaba a las niñas. Solo cuando los efectos remitían se controlaba.  Los investigadores llegaron a hacer un calendario de ciclos para calcular cuando saldría a cazar el pederasta.  Y pasaron muchas noches en vela buscándolo.
Ahora en prisión Ortiz  tiene mono.  No toma  anabolizantes y ha perdido volumen.  No para de quejarse pero, los que le vigilan aseguran que sigue exhibiendo su soberbia pregonando que no podrán demostrar las violaciones.