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El Día de los Fieles Difuntos

Una calaverita de azúcar.
Llega la noche de Todos los Santos. En todo el mundo, ya sea de manera alegre o contenida, se celebra. Entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre todas las miradas están puestas en los cementerios. De las celebraciones, la más mediática es Halloween. La más importante, por lo que implica para la gente, es el Día de los Muertos de México.
El Día de los Muertos es una tradición prehispánica en el que se honra a los antepasados fallecidos de una manera festiva. Desde el año 2003, esa fiesta es Patrimonio de la Humanidad para la UNESCO.
Desde Oaxaca hasta Michoacán, se conmemora el 31 de octubre, el Día de las Almas Jóvenes, el 1 de noviembre, el Día de Todos los Santos y el 2 de noviembre, el Día de Todas las Almas o Día de los Fieles Difuntos.
Ese día “es el tiempo en que las almas de los parientes fallecidos regresan a casa para convivir con los familiares vivos y para nutrirse de la esencia del alimento que se les ofrece en los altares domésticos”, según la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Sirve tanto para el recogimiento como para la alegría.
Familias enteras mexicanas van a pasar la noche a los cementerios con comidas, flores, música y fotos específicas para ese día. Entre la comida destacan las calaveritas y el Pan de Muerto.
La imagen de la calavera está muy presente en el imaginario mexicano. Ayudó a fijarla las ilustraciones de José Guadalupe Quesada. Como dice la Wikipedia, “Consolidó la fiesta del día de los muertos, por sus interpretaciones de la vida cotidiana y actitudes del mexicano por medio de calaveras actuando como gente común”.
Aunque se duda de que fuera el creador original si desarrollo la figura de La Catrina hasta que, a día de hoy, esa calavera de mujer irónica, siempre con sombrero y bien vestida, es la imagen más representativa de la Muerte que tiene un mexicano. Posada murió pobre y solo. Fue enterrado en el Panteón de Dolores de Ciudad de México. Nadie reclamó su cuerpo y siete años después fue desenterrado para trasladar sus restos a una fosa común. Ironías de la Parca, quizá por reírse tanto de ella.
Desde el Consejo de Promoción Turística de México han editado un vídeo donde se explica perfectamente esta fiesta:
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