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Turismo de cementerio

Día 31 de octubre. Mucha gente aprovecha estas fechas para visitar los cementerios en su liturgia anual en recuerdo de los antepasados. En la noche de Todos los Santos recobran el protagonismo los camposantos. Flores, visitas, limpieza de tumbas y remembranzas para los muertos más cercanos. También para los otros. El resto del año, sólo unos pocos amantes del turismo necrológico se acuerdan de acudir a ellos.
Cementerios famosos hay muchos en el mundo. Motivos para acudir a ellos, también. Os propongo un ejercicio para recordar los que más os gusten. Inicio la lista con tres que me han interesado por diversos motivos. Espero que me ayudéis a completarla.
El monumento homenaje a David Hume en Edimburgo.
Old Calton Burial Ground de Edimburgo.
Un precioso y pequeño cementerio en la parte Antigua de la capital escocesa. Una parada obligada cuando vas a Calton Hill cansado de la bulliciosa Royal Mile. Se creó en 1718 para enterrar a hombres de negocios y comerciantes. Si te atreves a subir las escaleras que lo separan del mundanal ruido descubres un pequeñito cementerio donde destaca el monumento al filósofo nacido en la ciudad David Hume. Pero no solo filósofos, también respetables hombres de negocios del siglo XVIII y gente del pueblo se mezclan en un lugar fascinante que consigue estremecer al viajero que se acerca.
Además del homenaje a Hume hay un enorme obelisco dedicado a Thomas Hamilton y un monumento que celebra el fin de la esclavitud en EEUU con una escultura de bronce de Abraham Lincoln.
La puerta del mausoleo de Eva Perón. Siempre con flores.
Cementerio de la Recoleta en Buenos Aires.
El cementerio de los ilustres argentinos. Sólo por el hecho de que allí está enterrado un mito para los argentinos como es Eva Perón merece la pena visitarlo. Como todos los cementerios pequeños que acaban rodeados por las ciudades acongoja pasear por ellos, más en los días del otoño bonaerense, tan parecido al nuestro.
Al entrar al cementerio ofrecen la posibilidad de un paseo por el mismo cuyo objetivo final es una loa a la figura de Eva Perón mientras cuentan las vicisitudes de su cuerpo hasta conseguir ser enterrada en el panteón familiar.
Tras su muerte, su cuerpo fue embalsamado para que yaciese eternamente en la sede de la CGT, el sindicato en el que apoyaba gran parte de su poder Juan Perón. Su cadáver y su "movimiento" forma parte de la historia argentina. Sólo un dato: falleció el 26 de julio de 1952. Su cuerpo llegó al panteón de la familia Duarte en Recoleta el 24 de marzo de 1976. Un paseo de casi veinticuatro años.
Recoleta es uno de los barrios más selectos de la capital argentina. Si uno es mitómano político y conoce algo de la vida pública argentina de los últimos dos siglos allí están enterrados los siguientes Presidentes de la República: Avellaneda, Yrigoyen, Illia, Mitre, Pellegrini y Sarmiento.
Detalle del cementerio protestante romano.
Cementerio no católico de Roma
Para Oscar Wilde, que lo visitó en 1877 tras una audiencia con el papa Pío IX, es “el lugar más sagrado de Roma”. Allí están enterrados dos poetas ingleses John Keats y Percy Bysshe Shelley.
'Pensar que uno puede ser enterrado en un lugar tan dulce, hace que uno se enamore de la muerte', escribió Shelley al visitar este cementerio poco antes de morir ahogado en el mar Tirreno en la región Toscana. Respetando sus deseos, sus cenizas fueron enterradas en el cementerio protestante de Roma.
La relación del poeta romántico Keats con Roma fue muy intensa. Su casa estaba en la plaza de España de la ciudad romana, enfrente de la actual embajada española. Ahora es un museo, en el lado izquierdo de la más famosa escalinata del mundo.
De entre el resto de personalidades enterradas allí destaca la tumba de Antonio Gramsci, filósofo y padre del Partido Comunista Italiano. También está enterrado un hijo del poeta aleman Goethe, aunque no tiene nombre su tumba.
Este secreto cementerio sobrevive gracias a las donaciones privadas dado que no tiene financiación publica. Es, sin duda, uno de los espacios más especiales de la Ciudad Eterna.