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El lujo italiano no quiere turistas rusos en sus playas

Una vista desde la playa de Forte dei Marmi.
El dinero no abre todas las puertas. Al menos eso piensan en la localidad italiana de Forte dei Marmi. Situada en la costa toscana, en el mar de Liguria, ha sido durante muchos años un lugar de veraneo para industriales, escritores y cineastas italianos.
El alcalde, Umberto Buratti, ha decidido prohibir durante veinte años la venta de sus características villas costeras a ningún ciudadano extranjero. Esta medida esconde la realidad, que no es otra que la de evitar la llegada de multimillonarios rusos.
La justificación: que disparan el precio de los inmuebles y que se transforme en una ciudad sin alma. "Nuestra intención es proteger el carácter de la ciudad, no queremos que se transforme en un lugar anónimo" ha declarado el regidor al diario británico The Guardian.
El precio del alquiler de una villa para este verano en Forte dei Marmi puede alcanzar los 100.000 euros. Dicen que los rusos, unas 500 familias cada verano, pueden llegar a gastar unos 15.000 euros por noche en un club de moda. El excelente vino Brunello, también Toscano, y el más reconocido y exclusivo de los viñedos italianos corre sin límite en sus fiestas...pero no se gastan un euro en los negocios tradicionales de la localidad, que han ido dejando paso a tiendas de diseño y marcas de lujo similares a las que pueblan la londinense Old Bond St.