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La muerte express y cinco pistolas

¡Hola de nuevo! Tal y como os prometí os escribo este segundo post para iros informando de cómo se esta desarrollando esta convención republicana que se celebra estos días en Tampa.
Lo primero que debo decir es que si algo ha dejado claro esta convención son las muchas diferencias que dividen estos días al partido en la oposición. Hasta hace poco ser republicano estaba definido por unas reglas muy claras. Bastaba con ser fiscalmente conservador y tener una moral mas estrecha que un chaleco y uno podía considerarse un neocon en toda regla.
Pero los tiempos cambian y con la llegada del siglo XXI las tendencias conservadoras se han multiplicado como setas. Solo en esta convención, por ejemplo, se pueden encontrar desde republicanos que aprueban la legalización de las drogas, a los que opinan que el aborto debe ser prohibido en todas sus formas (incluso en violación o incestro).
Votante Medio Republicano con sombrero anti impuestos
 
Según publico hace poco el periódico The New York Times en la actualidad existen al menos cinco subgéneros de lo que viene siendo el votante del Great Old Party, GOP según sus siglas en ingles. La primera de estas especies se correspondería con lo que aquí se llama la Main Street, o dicho de otra forma el hombre normal de la calle. Es este votante el mas abundante y común, pero también el que menos ruido suele hacer en las convenciones, monopolizadas en los últimos tiempos por las corrientes mas radicales. Este año, por si alguien lo dudaba, los que mas barullo arman son los delfines del Tea Party, el movimiento ultraconservador nacido de la teta de Sarah Palin. Los miembros del Tea Party son también los que mas gana tienen de hablar con los periodistas, sobre todo para defenderse de quienes les acusan de haber secuestrado al congreso. Ese el caso de Oscar Poole, mas conocido como el Coronel, y quien a sus 75 anos no se corta a la hora de defender las ideas del Tea Party. “Somos patriotas que queremos lo mejor para el país, no terroristas. Nosotros no utilizamos pistolas para defender nuestras ideas” dice.
Miembro del Tea Party con su sombrero anti Obama
 
Sin embargo la defensa de la segunda enmienda es una de las reivindicaciones que mas suena también en los pasillos de Tampa. “Yo tengo cinco pistolas” me cuenta con una sonrisa Stacy C una de las representantes de Texas.Stacy es una de las delegadas que estos días se han quejado por la ausencia en el escenario del veterano libertario Ron Paul. Considerado todo una institución en las elecciones presidenciales Paul, quien se negó a rendirse ante  Mitt Romney, ha sido vetado de esta convención provocando los abucheos de muchos de sus seguidores.
Pero a pesar de todas sus diferencias los delegados de esta cita tienen al menos dos cosas en común. La primera es su profundo odio al actual presidente, Barack Obama, un hombre al que acusan de haber hundido el país en la miseria, de querer transformar EEUU en una republica socialista y de regalar el país a los terroristas y musulmanes. El segundo lazo de unión es aun mas profundo y aunque algunos le llaman la defensa del individualismo en este blog lo bautizaremos como el síndrome de que yo no voy a pagar por los errores de los demás. ¿Qué tienes una cirrosis porque has bebido mas de la cuenta o tus pulmones están negros porque no has parado de fumar?. Pues tu te pagas tus medicinas y tu medico. ¿Qué has nacido en un barrio pobre porque tus padres no han trabajado suficiente para pagarte una Universidad? Pues te quedas sin educación. ¿Y para aquellos que han cometido un delito de sangre y se han saltado la ley? La solución la da Marc R. un delegado de Texas, y que responde lo siguiente cuando se le pregunta por los presos a cadena perpetua. “En este país se castiga a los que cumplimos la ley y se premia a los que se la saltan. Los trabajadores normales tenemos que luchar para poner cada día un plato de comida en la mesa mientras que los presos viven a todo tren con televisión, y médicos personales y comidas tres veces al día. Si me preguntas a mi yo creo que lo mejor seria  ejecutarlos inmediatamente, así nos ahorraríamos los costes de mantenerlos con vida y no tendríamos que seguir financiándolos mientras apelan”. Pues eso que hay genta para todo...
Delegados de Texas con su sombrero de vaquero