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Carlos: "No ayudo a mi hermana en la casa porque eso es cosa de mujeres"

Ana Belén, la demandante: " He venido con mi hermano, los dos somos de Sevilla y yo llevo aqui viviendo 7 años por motivos de trabajo. Él se vino conmigo a vivir a mi casa hace un año porque quería buscar en Madrid una salidad laboral y, hasta ahora, ni tiene trabajo ni me ayuda nada en la casa. Le pido que por le menos se dedique a limpiar en concepto de alquiler porque le estoy manteniendo. Además le presté 280 euros para que hiciese un curso de informática al que nunca fue porque se compró un videojuego y quiero que me devuelva mi dinero".
Carlos, el demandado: " Yo sí que estoy buscando trabajo. He echado currículums por Internet pero no me llaman de ningún sitio porque tal y como están las cosas es imposible. Tengo que esperar y punto, no puedo hacer nada más. No estoy dispuesto a hacer yo todas las cosas de la casa porque es una injusticia para el hombre y eso es una cosa que tiene que hacer la mujer de toda la vida. A mí me han educado así, en mi casa mi madre hacía la comida y cuando terminábamos de comer mi padre y yo nos íbamos a hacer la digestión como Dios manda". 
El verdicto de Gustavo Larraz
El letrado se ha dirigido directamente a Carlos, el demandado. " En la relación con su hermana es usted un precarista porque se está aprovechando de un bien que no es suyo sin pagar nada a cambio por él. Usted no es parte del contrato y por tanto le ordeno: que le devuelva los 280 euros, que se marche del piso en el momento que su hermano se lo pida
y que durante el tiempo que aún permanezca en el piso comparta con ella las labores del hogar".