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Rosario: entre el amor de madre y su ética profesional como enfermera

El caso
Mari Luz, la demandante: "Rosario, además de ser mi suegra, es la enfermera de mi ginecóloga y sáltandose el secreto profesional le contó a mi marido que estaba embarazada, sabiendo que yo necesitaba pensar si quería tener al niño o no. La consecuencia ha sido que yo ahora mismo me encuentro en la calle con mis dos hijos y le reclamo una indemnización de 12.000 euros para hacer borrón y cuenta nueva y para que pueda salir de este mal momento en el que me encuentro".
Rosario, la demandada: "Yo no me siento culpable de nada, no me he saltado el secreto profesional ni estoy dispuesta a pagar nada. Mi hijo se presentó en mi casa muy nervioso y yo creí que habían hablado del embarazo y ahí cometí un pequeño error como madre.Yo no tenía la intención de decirle nada, le conté que ella pensaba abortar porque creí que el motivo era que estaban pasando un mal momento económico. Mari Luz tenía que habérselo dicho en seguida porque a él lo que le molestó fue tener que enterarse por un error mío".
El veredicto
Gutavo Larraz se ha dirigido directamente a Rosario. "Usted como médica colegiada tenía que haber previsto que podría pasar una cosa así siendo la enfermera de la ginécologa de su nuera. Yo defiendo el ejercicio del Secreto Profesional y usted debería hacerlo como si formara parte de su propia piel. Ha permitido que su amor de madre supere a su obligación sanitaria y no lo ha hecho. Y su nuera está fuera de su domicilio, embarazada y con dos hijos. Debe pagar los 12.000 euros que le pide Mari Luz y además acogerla en su casa".