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Dos suegras enfrentadas por una boda que nunca llegó a celebrarse

Natalia, la hija de Lucía, canceló la boda con José, el hijo de Rosa pocos meses antes de la esperada boda. Rosa, que puso mucho dinero y empeño para que se celebrase la boda le pide a su consuegra que le devuelvan hasta el último céntimo. Para la familia de la novia es ella la culpable de la ruptura porque " se entrometido en todas las decisines de la boda".
Rosa, la demandante: "Hace unos meses, Natalia, la hija de Lucía,rompió el compromiso con mi hijo José y lo que reclamo son los 9.000 euros que puse para el vestido de novia, que tuve que ayudar a elegir porque el que ella quería era un adefesio , los 3.250 euros que dejé como señal para el catering, porque iban a celebrarlo en un restaurante de carretera y no lo podía permitir, y una indemnización moral de 6000 euros lo que hace un total de 18.250".
Lucía, la demandada: "Si hay alguien que rompió este compromiso fue ella porque se metió en todo, en cómo debía ser el vestido de mi hija, en dónde celebrarlo, en cómo debía ser la luna de miel, en todo. Es una mujer manipuladora y no nos dejaba decidir nada así que si alguien tiene que pagar una indemnización es ella a mí. Mi hija tenía un vestido elegido precioso que le iba a pagar yo y no un trapo de cocina como Rosa dijo. No estaba conforme con nada".
El veredicto
Al no haber acuerdo entre las partes, Larraz ha dictado su sentencia: "El artículo 43 del Código Civil español dice que cuando se produce un incumplimiento sin causa cierta de la promesa de matrimonio hecha por una persona mayor de edad se producirá una devolución del dinero empleado para la fallida celebración de dicho enlace. Pero Rosa ha asegurado que todo el dinero salió de su bolsillo, no del de su hijo y ella no es parte del contrato de matrimonio. Dio el dinero por su propia voluntad por lo tanto rechazo la reclamación aunque a Lucía le digo que le devuelva a su ex consuegra el traje de novia que pagó para que haga con él lo que le plazca. Y por último voy a darles un consejo a las dos: 'Suegra y suegra, perro y gato no comen bien en el mismo plato'".