Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Madrid se estrena ante su afición con goles y buen juego

El Real Madrid ha mostrado su mejor imagen de la pretemporada en el Trofeo Santiago Bernabéu. Los de Pellegrini han goleado (4-0) al Rosenborg en una noche de fiesta. Benzema -en dos ocasiones-, Lass y Raúl firmaron los goles blancos.
El Real Madrid conquistó el Trofeo Santiago Bernabéu, por quinto año consecutivo, dándose un festín de fútbol y goles ante el modesto Rosenborg (4-0), con una primera parte brillante con golazos de 'Lass' Diarra y Karim Benzema, en un encuentro que asienta las nuevas ideas instaladas por Pellegrini.
El nuevo Real Madrid devuelve la ilusión al Bernabéu. Hace disfrutar a una afición entregada. Agradecida a Florentino Pérez por el proyecto creado. "Gracias por cumplir tu palabras. Bienvenido a casa", rezaba una pancarta en el fondo norte. Fútbol de toque, rápido y vertical. Presión y defensa adelantada. Conceptos acordes a la historia del club.
Benzema es letal. Necesita media ocasión para marcar. A los doce minutos, asistido por Marcelo, se giró y superó con facilidad a la víctima de la noche, el guardameta Almenning Jarstein. El Real Madrid elabora un fútbol veloz, siempre que puede de primera, que acaba en el delantero francés.
'Lass' estuvo enorme. Se gustó estrenando dorsal, el 10 que el club retira a Wesley Sneijder forzándole a marcharse, y hasta se contagió del holandés, marcando el gol más bonito de la pretemporada blanca, recortando fuera del área y, esquinado, soltando un disparo a la escuadra (min.26).
Fueron los mejores momentos del Real Madrid. Las triangulaciones ofensivas eran peligro constante y Benzema, un solo minuto después, no quiso quedarse atrás en la belleza de los tantos, y escorado, tras hacer una bicicleta al defensa, chutó con fuerza el balón que acabó en la red tras tocar el larguero
. Pellegrini fue introduciendo cambios en la segunda mitad, que se inició con una clara ocasión desperdiciada por Kaká en un contraataque y la habitual cita con el gol de Raúl, que cabeceó con eficacia un saque de esquina.
La noche se cerró con la emotividad con la que comenzó. La ovación que hizo llorar a Míchel Salgado en su despedida del Bernabéu, se repitió con el público en pie para recibir a Ruud Van Nistelrooy y Mahamadou Diarra. Los dos vuelven a sentirse futbolistas tras ocho meses de lesión.