Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Raül López: "No quería que el foco se centrara en mí"

El exjugador español Raül López, retirado el pasado fin de semana tras su último encuentro en las filas del Bilbao Basket, se ha mostrado "feliz" por la nueva etapa que le espera en una despedida realizada muy a su pesar, en la que ha reconocido que no quería "hacer demasiado ruido" en su adiós a las canchas.
"Si fuera por mí, sabéis, los pocos que me conocéis, que sólo diría 'lo dejo, buenos días y buena suerte'. Pero sería un error en los tiempos que corren. Habría artículos de opinión diciendo que hablo con plasma, que no concedo ruedas de prensa en un día tan señalado como el de su jubilación o simplemente que, como siempre he sido distante, también lo tenía que ser hoy", comenzó, en una carta de despedida que puso fin a una exitosa trayectoria de 18 años.
"Los últimos meses de mi carrera los he centrado en el equipo, en intentar llegar lo más lejos posible. No quería que el foco se centrará en mí, porque para mí el éxito colectivo siempre ha estado por encima del reconocimiento individual, y mi voluntad era la de alcanzar ese último objetivo", admitió el base, que quiso esquivar el plano mediático para centrarse en dejar a su último club, el Bilbao Basket, lo más alto posible.
López procuró no olvidarse de nadie en sus agradecimientos por todos los años en la élite y manifestó sus emociones tras su último choque. "Lo del domingo fue la hostia. Estoy sumamente agradecido a la afición y a todos los estamentos del club por haber hecho posible una despedida de este nivel. Me siento un privilegiado. Tengo la sensación de que no he hecho nada para merecer tanto, porque he acabado mi carrera en la ciudad que deseaba hacerlo y con el público que quería, y eso ya hace que me sienta muy afortunado", expuso.
Por otra parte, el exinternacional español se acordó de los jóvenes que le tomarán el relevo sobre las pistas y aclaró que lo que le aguarda ahora es una vida mejor. "Dejo el baloncesto activo. Acabo de cumplir 36 años, los suficientes para que las nuevas generaciones vayan diciendo que 'estás mayor'. Yo no me siento mayor. De hecho tomo esta decisión para mejorar mi vida, no para empeorarla. Estoy feliz de dejarlo", dijo, orgulloso de haber tomado la decisión.
Además, el antiguo jugador de la NBA hizo un repaso de lo vivido durante las casi dos décadas en competición. "Con el baloncesto he tenido una relación de amor y odio. Muy pasional. Lo he querido, me ha dado para vivir bien, me ha dejado compartir momentos con gente maravillosa y con gente tan rara como yo. Me ha dado algún título, alguna medalla, reconocimientos que jamás hubiese imaginado, pero los que me conocen saben que si no los hubiera tenido tampoco hubiese pasado nada. Pero mejor así, mucho mejor", aseveró.
"El baloncesto también me deja cansancio, operaciones, derrotas, angustias, cierta presión y una popularidad no buscada. Hace unas semanas encaré el problema, me planté frente al baloncesto y solté la peor frase de la historia: "Tenemos que hablar". Nos hemos dado un tiempo. Quizás volvamos pero con otro tipo de relación. Ya veremos. Esto sólo lo dirá el tiempo", añadió, dejando una puerta entreabierta a su continuidad en el mundo baloncestístico desde otra perspectiva.
Para concluir, Raül López enfatizó en que su marcha se dio tal y como él quería, "sin hacer mucho ruido". "A todos nos gusta que lo bueno dure siempre, pero luego dura lo que tiene que durar. Normalmente más de lo debido", cerró en su carta.