Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Comité de Ética de la FIFA afirma que el chileno Mayne-Nicholls fue sancionado por "buscar favores"

El Comité de Ética de la FIFA dijo este jueves que el chileno Harold Mayne-Nicholls, ex inspector de candidaturas para los Mundiales, solicitó repetidamente favores personales a uno de los países que buscaba ser sede del máximo evento futbolístico en 2018 y 2022.
El ex presidente de la federación chilena, que fue sancionado el 6 de julio por siete años para ejercer cargos vinculados al fútbol, "ignoró su responsabilidad como funcionario de alto rango", dijo el comité de ética en un comunicado donde informó los motivos de su decisión.
Mayne-Nicholls no pudo ser contactado de forma inmediata por Reuters para dar su versión. También se negó a emitir declaraciones cuando fue sancionado en julio pasado, citando reglas del comité.
La polémica decisión de conceder los Mundiales de 2018 y 2022 a Rusia y Qatar, respectivamente, se tomaron en diciembre de 2010 en un evento en Zúrich. La determinación ha sido un punto importante en la serie de escándalos que plagan al fútbol a nivel global.
El Comité de Ética de la FIFA dijo este jueves que Mayne-Nicholls era culpable de violar cuatro artículos de su normativa, las mayoría de ellas relativas al ofrecimiento y aceptación de regalos.
El Comité añadió que después de visitar una nación que presentaba su candidatura para ser sede de un Mundial en 2010, Mayne-Nicholls "en repetidas ocasiones pidió favores personales relacionados con el alojamiento y la formación de unos parientes (un hijo, sobrino y cuñado) en una institución vinculada con el Comité de Candidaturas".
El Comité explicó que las solicitudes fueron de "carácter privado" y que se hicieron mientras Mayne-Nicholls aún ejercía sus funciones. "Al hacer las solicitudes, el señor Mayne-Nicholls no actuó bajo el interés de la FIFA e ignoró su responsabilidad como funcionario de alto rango de la FIFA, alguien que se espera que actúe con la máxima neutralidad e integridad", concluyó.