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La suerte se olvida del Betis

Betis - OsasunaEFE

Osasuna se ha llevado los tres puntos tras imponerse (1-2) al Betis en la decimonovena jornada de la Liga BBVA, en un partido en el que el conjunto navarro se adelantó a los dos minutos por medio de Roberto Torres y que sentenció con un tanto de Figueras en propia puerta, que fue suficiente para hundir a un conjunto sevillano que se consolida en el farolillo rojo de la clasificación.

El pozo en el que se encuentra el Betis se hace más profundo jornada a jornada. Los de Juan Carlos Garrido siguen sin levantar cabeza y acumulan 12 partidos sin conocer el triunfo. Sin embargo no es por estilo de juego ni por falta de ocasiones por lo que el conjunto sevillano está en la última posición, si no en parte por la mala suerte que se vio hoy en el Benito Villamarín.
La fortuna lleva sin ponerse la camiseta del conjunto verdiblanco desde hace mucho tiempo y esto se reflejó durante los 90 minutos de partido. El Betis comenzó el encuentro cuesta arriba gracias al gol tempranero de un Osasuna que salió enchufado y que encontró su gran oportunidad tras un fallo en el marcaje de Juanfran que aprovechó Roberto Torres para adelantar a los rojillos.
El beticismo se encomendó a un Leo Baptistao que el día de su debut se erigió como esa referencia ofensiva que tanto necesitaban los sevillanos. Suyas fueron las mejores, si no todas las ocasiones del conjunto del Villamarín, pero de nuevo la suerte no fue capaz de sonreír al ariete cedido por el Atlético en el día de su estreno.
Para más inri, Nono fue expulsado a la media hora de partido tras una polémica doble amonestación. La segunda mitad continuó con el guión de la primera. Jordi Figueras aumentaba la renta visitante tras un gol en propia puerta al intentar despejar un centro de Damiá y dos minutos después, Rubén Castro estrellaba en el larguero un penalti provocado por Andrés Fernández, quien fue expulsado.
En los minutos finales, llegó el tanto de consolación verdiblanco, obra de un Jorge Molina que descargó toda su rabia en el disparo que batió a Riesgo. Sin tiempo para más, los jugadores se quedaron tendidos en el césped derrotados por la fatiga y un infortunio que no les permite levantar la cabeza y que les hunde más en el fondo de la clasificación.