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La presidenta de Brasil inaugura el estadio de Natal y defiende las obras de Curitiba

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, inauguró este miércoles el estadio Arena das Dunas en Natal y dijo que confía en que el Arena da Baixada de Curitiba vaya a estar listo para el Mundial que comienza en junio.
Rousseff hizo el saque de honor del nuevo estadio junto a la gobernadora de Rio Grande do Norte, Rosalba Ciarlini, y mostró su enfado con las preguntas de los periodistas por el retraso de las obras en Curitiba.
"No es posible apostar siempre por el peor escenario. Yo sé que todos los responsables del estadio de Curitiba van a terminar el estadio a tiempo. Brasil tiene que apostar a su favor, no en su contra", señaló Rousseff.
El escenario, que debía estar terminado en diciembre de 2013, cerró ese mes con un 88,80 por ciento de avance de obra, según el club Atlético Paranaense, propietario del recinto.
Sin embargo, el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, dijo que Brasil tiene hasta el 18 de febrero para probar que pueden finalizar el estadio Arena de Baixada a tiempo para el Mundial, ya que en caso contrario la ciudad podría quedar excluida del torneo.
El Arena das Dunas fue entregado fuera del plazo estipulado por la FIFA, diciembre del 2013. Las obras en el Arena, construido en el predio donde antes estaba el estadio Machadao, comenzaron en agosto del 2011 y tuvieron un costo de 423 millones de reales (unos 131 millones de euros), según la constructora.
El estadio tendrá capacidad para 42.000 espectadores durante el Mundial y luego su aforo será reducido a 31.375 personas. En la primera fase recibirá cuatro partidos (México-Camerún, Ghana-Estados Unidos, Japón-Grecia e Italia-Uruguay).