Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bolt: "La victoria en los 100 significa un paso más cerca de ser una leyenda, pero faltan los 200"

El campeón olímpico de 100 metros lisos en los Juegos de Londres, Usain Bolt, consideró que la victoria de este domingo "significa un paso más cerca de ser una leyenda", puesto que sólo el norteamericano Carl Lewis había logrado el oro en el hectómetro en dos Olimpiadas consecutivas (Los Angeles 84 y Seúl 88), si bien el segundo lo recibió por descalificación del canadiense Ben Jonhson por dopaje.
En declaraciones a los medios de comunicación tras una carrera histórica, en la que con 9.63 ha impuesto un nuevo récord olímpico, Bold advirtió, no obstante, de que antes deberá lograr subir a lo más alto del podio en los 200 metros. "Así que estoy deseando que lleguen", aseguró sobre la final que tendrá lugar el próximo jueves en la misma pista de estadio olímpico en la que hoy saboreó la gloria.
El hito de los 100 metros sorprendió al mundo del atletismo, que preveía una disputada batalla con su compatriota, Yohan Blake, quien lo había vencido tanto en esta prueba como en los 200 en los 'trials' celebrados en su Jamaica natal el pasado junio. El corredor apodado 'La Bestia' repitió en el estadio olímpico su mejor marca personal, 9.75, pero no pudo hacer nada contra el ejercicio de fuerza que Bolt demostró en los últimos 50 metros. "Estoy feliz conmigo mismo", confesó el campeón.
Su brillante actuación despejó dudas que él mismo había sembrado al asegurar que acudía a Londres al 95 por ciento. Un estado de forma que no parecía el mismo desde que en 2009 bajase su propio récord mundial a los 9.58 segundos y problemas en la espalda y los músculos isquiotibiales habían hecho el resto, pero Bolt demostró hoy que cuando la ocasión lo demanda, sigue siendo el más grande.
"Lo he dicho a lo largo de los años, que cuando se trata de competiciones, esto es lo que hago, así son los negocios para mí, focalizo y estoy preparado. Así que vine aquí y mostré al mundo cómo hacerlo de la mejor manera", explicó en una zona mixta de prensa en la que volvió a hacer alarde del carácter de 'hombre espectáculo' que lo ha hecho tan famoso como sus marcas.
PROBLEMAS DE ARRANCADA.
La ocasión lo merecía y todo, a pesar de reconocer que en la final del domingo uno de sus puntos débiles, la arrancada, "no fue la mejor". "Pero mi entrenador ya me había explicado 'olvídate del arranque, deja de preocuparte por ello', así que me quedé con eso y vine aquí con una única meta, dejar lo de la salida e ir a por ello", declaró.
Su determinación lo deja, a su juicio, "un paso más cerca de ser una leyenda", si bien por el momento rechaza el estatus hasta que corra su prueba fetiche: "Faltan los 200 metros, así que estoy deseando que lleguen". El único obstáculo potencial, de nuevo, Blake, quien lo dejó atrás la última vez que se enfrentaron en esta prueba. Sin embargo, en Londres, Bolt tiene otros planes: "Le he dicho a Blake que los 200 metros serán diferentes, porque es mi competición mascota, no voy a dejarle que me gane de nuevo, se lo he dicho ya a él".
En este sentido, reconoció que lo que pasó en Jamaica lo "hizo despertar". "Yohan me dio una llamada para despertar, golpeó en mi puerta y dijo 'aquí están las Olimpiadas, así que despierta', así que estoy feliz y agradecido a ese momento, porque a partir de ahí refocalicé y puse toda la cabeza en los Juegos".
No obstante, había también problemas físicos que condicionaban su aptitud, pero que fueron resueltos para llegar a los Juegos preparado para escribir un nuevo capítulo en la historia del atletismo: "La espalda me dolía, nunca hubo dudas al respecto, fui al médico, tuve mi tratamiento, hablé con mi entrenador, me dijo 'esto es lo que tenemos que hacer', y eso fue lo que hice".
MEJORÍA.
La prueba de su mejoría, su dominio en una carrera en la que los cinco primeros lograron igualar o mejorar sus marcas, con él a la cabeza rompiendo el récord olímpico que había establecido hace cuatro años: "Esto sólo significa una cosa fantástica: estos hombres son parte del juego, yo ya había dicho que ésta sería una de las mejores finales de 100 metros en las que correr".
Con todo, 'El Relámpago' consideró que podría haber sido incluso mejor: "Creo que la única razón por la que no fue tan buena es porque Asafa se lesionó, porque si no, seguro que lo hubiera hecho en menos de 10 segundos", mantuvo acerca de su compatriota Asafa Powell, de 30 años, quien con un tiempo de 11.99 superó la línea de meta dos segundos después del penúltimo.
Sin contar con la mala fortuna de Powell, Bolt describió la del domingo como una noche "maravillosa", a pesar de que no tendrá tiempo de celebrar su logro. "Tengo un torneo en un día, así que no hay celebración", un sacrificio relativo, dada la "diversión" que confesó sentir al competir, la misma que quiere trasladar a sus miles de seguidores: "Hay mucha gente que ha venido para ver lo que quiero hacer y es divertido para mí darles la diversión que yo tengo al hacer esto, porque ellos me dan la energía para hacerlo".
"EL MÁS GRANDE".
Con todo, frente al estatus de "el más grande" que los más entregados le han concedido ya, como prueban las redes sociales, Bolt prefirió esperar: "No puedo decir aún que sea el más grande, cuando corra los 200 metros será cuando mis fans puedan decir 'sí, lo es', pero yo nunca voy a decir que lo soy hasta que no corra los 200 metros". Aún así, tuvo un mensaje para los medios que cuestionaron su forma física antes de los Juegos: "Vosotros (la prensa) dudasteis de mí, y le he enseñado al mundo que soy el mejor y no importa qué pase, lo voy a mostrar".
De hecho, uno de los motivos que más satisfacción le ha provocado su victoria en Londres es que "después de Pekín, mucha gente decía que había pasado --su victoria-- porque no estaba allí (Gay) Tyson", el norteamericano que no pudo llegar a la final hace cuatro años por problemas físicos y que con 9.69 ostentaba hasta hoy la segunda mejor marca en la historia del hectómetro. Este domingo, sin embargo, acabó cuarto, con 9.80, y lágrimas en los ojos por mantener su palmarés sin medallas olímpicas.
Por ello, Bolt esperaba con ansiedad estos Juegos: "Es uno de los mejores lugares, siempre he dicho que lo iba a ser. Y estoy feliz de que pasase ahora, aunque al año siguiente (2009) en el campeonato mundial pude batir a Tyson, ahora cualquiera que esté en esta carrera son los mejores del mundo, y ha sido un honor para mí competir con ellos".