Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Brian Cookson cree que la UCI debía actuar "lo más rápido posible" en el caso de Roman Kreuziger

El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Brian Cookson, aseguró, en referencia a la sanción provisional al ciclista checo Roman Kreuziger por un supuesto caso de dopaje, que el organismo debía "tomar una decisión disciplinaria" lo antes posible debido al inminente comienzo de la Vuelta a Polonia y pidió a su equipo, el Tinkoff-Saxo, que acepte "su responsabilidad" en el caso.
"Hay unas anomalías muy serias en el pasaporte biológico del corredor. Nuestros expertos encontraron grandes indicios de manipulación, así que les pedimos explicaciones, pero no resultaron convincentes. En esta situación, había que tomar una decisión disciplinaria muy pronto y lo hemos hecho tan rápido como hemos podido", aseguró en declaraciones a 'Cyclingnews' tras la ceremonia de clausura de los Juegos de la Commonwealth de ayer domingo.
El ciclista checo, quien estaba incluido en la lista del conjunto Tinkoff-Saxo para participar en la Vuelta a Polonia, que comenzó este domingo, conoció su sanción a menos de 48 horas del inicio de la ronda polaca, una noticia que el equipo ruso no esperaba debido a que la UCI no suele actuar sin una prueba evidente.
"Estos asuntos tardan mucho en resolverse, pero lo que particularmente era preocupante en este caso es que su propio equipo le dejase fuera del Tour de Francia debido a los valores de su pasaporte biológico, pero luego le incluyeron en la lista para la Vuelta a Polonia, lo que es muy extraño", expresó Cookson.
Aunque la UCI nunca ha perdido un caso de dopaje por medio del pasaporte biológico, equiparar la sospecha con un positivo es un cambio significativo en la interpretación por parte del organismo. "Estamos intentando dejar claro que es una herramienta muy útil. Creemos que ha provocado un descenso del dopaje en nuestro deporte. Tenemos mucha confianza en nuestra manera de funcionar. Si un ciclista o un equipo quiere discutirlo legalmente, está bien, pero es una herramienta muy poderosa", explicó el dirigente.
No obstante, Cookson negó que la decisión de la UCI implique que Kreuziger sea "culpable, sino que hay sospechas y dudas muy serias". "Creemos que permitirle competir en esta situación no es lo mejor para el deporte. Es una pena por él, pero si su equipo hubiese hecho lo correcto, como hizo en el Tour de Francia, no estaríamos en esta situación", manifestó.
Asimismo, el presidente de la UCI habló de las declaraciones del propietario del Tinkoff-Saxo, Oleg Tinkov, quien arremetió a través de las redes sociales contra la decisión del organismo ciclista. "Los 'tweets' de mi amigo Oleg -Tinkov- son siempre muy entretenidos", bromeó al respecto.
"A veces son divertidos, pero me he dado cuenta de que no siempre tienen fundamentos. Si decide enfrentarse con la UCI en una batalla legal, lo trataremos con nuestros abogados. No nos va a intimidar, haremos lo correcto en la lucha antidopaje y creo que es razonable esperar que los equipos acepten su responsabilidad seriamente", continuó.
Por último, Brian Cookson no cerró las puertas a que la UCI repita esta manera de actuar en próximos casos. "En este caso hemos decidido actuar así y vamos a estudiar todos los futuros casos para ver si podemos hacerlo de la misma manera", concluyó.