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Madrid 2020, una frase prendió la ambición olímpica de la capital

La 'provocación' del ex presidente del COE Alfredo Goyeneche fue el germen de la decisiva apuesta por los Juegos Madrid ha completado un trayecto de 13 años desde la aprobación, por vez primera, por el Pleno del Ayuntamiento de la capital de la presentación de la candidatura olímpica hasta la votación, el próximo 7 de septiembre en la 125 sesión del Comité Olímpico Internacional (COI) en el Hotel Hilton en Puerto Maduro de Buenos Aires, de la ciudad sede de los Juegos Olímpicos de 2020.
La 'provocación' del ex presidente del COE Alfredo Goyeneche fue el germen de la decisiva apuesta por los Juegos
Madrid ha completado un trayecto de 13 años desde la aprobación, por vez primera, por el Pleno del Ayuntamiento de la capital de la presentación de la candidatura olímpica hasta la votación, el próximo 7 de septiembre en la 125 sesión del Comité Olímpico Internacional (COI) en el Hotel Hilton en Puerto Maduro de Buenos Aires, de la ciudad sede de los Juegos Olímpicos de 2020.
Pocas veces una frase removió tantos cimientos: "Madrid tiene que ponerse las pilas", dijo el 28 de enero de 2000 el malogrado presidente del Comité Olímpico Español (COE) Alfredo Goyeneche, fallecido en accidente de tráfico en marzo de 2002, en una entrevista a Europa Press acerca de la voluntad de la capital de España por añadir el atributo olímpico a su tarjeta de visita.
Dichas declaraciones provocaron una intensa reacción en la clase política local y regional, primero, y más tarde fue la semilla sobre la que germinó el proyecto olímpico de Madrid 2012 impulsado por el entonces alcalde, José María Alvarez del Manzano, y el exconcejal de Urbanismo Ignacio del Río.
El 1 de septiembre de 2000, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid había aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos (PP, PSOE e IU) presentar a la capital en los 'tacos de salida' de la carrera olímpica, aunque, al principio, no pareció más que una simple declaración de principios formulada sin mucha convicción.
Entonces, el aleccionador mensaje de Goyeneche provocó que Madrid diera el salto desde ser declarada 'capital europea del deporte', una designación reservada a ensalzar la organización del deporte-base, a preparar en pocos años la organización de eventos del calibre del Gran Prix de Atletismo, Masters Series de Tenis o Campeonatos de Europa o del Mundo.
No obstante, antes de dar ese brinco para optar por segunda vez a los Juegos (la primera vez fue para los de 1972, y junto a Barcelona, sede de las pruebas acuáticas, después de que en diciembre de 1965 el entonces alcalde Carlos Arias Navarro comunicara al presidente del COI, el estadounidense Avery Brundage, su intención de presentar la candidatura) tuvo que diseñar un proyecto de más envergadura que el de Sevilla.
MADRID, CANDIDATA ESPAÑOLA.
La capital andaluza volvía a postularse para los Juegos Olímpicos de 2012, tras su intento fallido en la pugna por los de 2004 y 2008, finalmente concedidos a Atenas y Pekín, respectivamente, donde no pudo superar el 'corte' previo a la designación de las ciudades finalistas.
Después de apuntarse, incluso, la posibilidad de una candidatura conjunta Madrid-Sevilla, la Asamblea del Comité Olímpico Español (COE) decidió, el 21 de enero de 2003, que el proyecto de la capital española sería el que presentara ante el COI. Madrid acumuló 157 votos y Sevilla, 103.
El equipo entonces de Ignacio del Río, reemplazado a principios de julio por Feliciano Mayoral, exinternacional de voleibol reconvertido en directivo deportivo, como consejero-delegado de Madrid 2012, inició entonces los trabajos para construir el 'edificio' del cuestionario y dossier.
Pocos meses después Madrid sufrió, el 11 de marzo y en plena campaña electoral, el mayor atentado perpetrado en la historia de España y que causó la muerte de 191 personas y 1.500 resultaron heridas, además de un importante daño a la imagen de la candidatura. En cambio, la rápida intervención de los servicios de emergencia, voluntarios y policía provocaron una reacción de solidaridad y admiración en el extranjero. Atenas, que iba a celebrar en breve los Juegos, admitía que no hubiera estado preparada para afrontar una tragedia de esta envergadura.
El 18 de mayo Madrid fue elegida, junto a París, Londres, Nueva York y Moscú, entre las cinco ciudades que aspiraban a albergar los Juegos de 2012. Se quedaron fuera de la carrera La Habana, Estambul, Leizpig y Río de Janeiro. La capital de España obtuvo la segunda mejor nota, con 8,3, tan sólo por detrás de París, que obtuvo un par de décimas más (8,5).
OPORTUNIDAD PERDIDA EN SINGAPUR.
A escasos 11 días de la elección en julio de 2005 en Singapur, la banda terrorista ETA atentó contra uno de los símbolos de la candidatura, el estadio de La Peineta, al colocar un coche-bomba en el aparcamiento, aunque no hubo víctimas.
Este hecho fue aprovechado por el príncipe Alberto de Mónaco, que preguntó a los responsables de Madrid sobre si podía garantizar la seguridad de la familia olímpica en la sesión del 6 de julio de 2005 en Singapur, la pequeña ciudad-estado que acogió la elección de la sede de los Juegos de 2012.
Madrid perdió su oportunidad de albergar los Juegos al quedar cortada por tan sólo dos votos en la tercera ronda de la votación. El miembro griego del COI Lambis Nikolau, afín al proyecto madrileño, pudo haber cometido un error al emitir su voto, aunque días después hizo público un comunicado en el que lo negaba.
Londres derrotó a París y los Juegos se marcharon al Reino Unido. En pleno vuelo de regreso, la delegación del Madrid preolímpico quedó impactada al conocer por un boletín de Radio Nacional de España que la capital británica había sido golpeada por el terrorismo islamista.
EL DEBATE SOBRE 2016 Y 2020
En los meses posteriores se abrió un debate sobre la conveniencia o no de continuar en la carrera olímpica después de la designación de Londres, debido a la regla no escrita de rotación de continentes. El 13 de noviembre Madrid hizo público que Mercedes Coghen, campeona olímpica en hockey sobre hierba en Barcelona'92, sería la nueva líder del proyecto para albergar los Juegos de 2016.
Madrid escogió después una fecha simbólica, el 6 de julio, un año más tarde de la 'no elección' en Singapur, para aprobar la candidatura, refrendada más tarde, el 30 de mayo de 2007, por el COE para representar a España en el proceso de elección.
Los responsables de Madrid 2016 y la extenista Arancha Sánchez Vicario presentaban en enero de 2008 el dossier con las respuestas al cuestionario del COI antes de pasar, junto a Chicago, Tokio y Río de Janeiro -repescada tras el descarte por las fechas que proponía de Doha-, el 'corte' en junio en Atenas.
Pero el 2 de octubre de 2009 Copenhague se unió a la lista de decepciones del Madrid pro-olímpico, pues la capital cayó derrotada en la final contra Río de Janeiro, que dobló en votos (66-32) a una opción española que se sintió engañada.
Cuatro años después, el equipo liderado por el Príncipe Felipe, la alcaldesa Ana Botella y Alejandro Blanco, con el apoyo también del mejor jugador nacional de baloncesto de la historia, Pau Gasol, confía en despejar las dudas sobre la conveniencia de haber vuelto a acudir a las urnas olímpicas. Un triunfo premiaría la perseverancia de Madrid y rendiría también homenaje a Goyeneche y a aquella frase que prendió su ambición olímpica.