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Maialen Chourraut conquista el bronce en K-1

Maialen Chourraut ganadora de la medalla de bronce en K-1 en Londres 2012Reuters
La kayakista española Maialen Chourraut se ha colgado este jueves la medalla de bronce en la modalidad de K-1 en los Juegos Olímpicos, por lo que España suma su segundo metal en Londres tras la plata conquistada por la nadadora Mireia Belmonte en la prueba de 200 mariposa.
La vasca, segunda del ranking mundial y ganadora del bronce en el Mundial de Bratislava en 2011, finalizó tercera por detrás de la francesa Emilie Fer y de la australiana Jessica Fox, oro y plata, respectivamente.
Una vez despertado el gusanillo del piragüismo, la guipuzcoana ingresó en el año 1995 en las filas del Club Atletiko San Sebastián siendo todavía una niña y a medida que se fue haciendo mayor empezó a acumular títulos de campeona de España hasta alcanzar la decena, mostrando que estaba preparada para saltar al ruedo internacional.
Un sueño que nació en la donostiarra playa de la Concha, donde completó sus primeros cursillos cuando era una niña.
Internacional con el equipo español desde 2001 y autocalificada como "marmota" por su necesidad de dormir muchas horas, se plantó hace cuatro años en Pekín con el objetivo de alcanzar la final olímpica, pero solo pudo ser decimosexta y decimoséptima en las series clasificatorias, una pequeña decepción que no mermó sus ganas de triunfar.
Un año después de aquellos Juegos, La Seu d'Urgell, su lugar habitual de entrenamiento, acogía los Mundiales, y esta vez Chourraut no desperdició la oportunidad en un recorrido que conocía bien. Se colgó la plata en la localidad leridana y dos años después repitió éxito con un bronce en Bratislava 2011.
"La oportunidad que perdí en Pekín está en Londres", confesó la donostiarra antes de estos Juegos, que afrontó plena de confianza tras sus recientes actuaciones en Copa del Mundo, con dos triunfos consecutivos en Pau y Cardiff en apenas una semana, y como líder en el ranking mundial de la especialidad.
Tras lograr el mejor tiempo en la ronda clasificatoria y el segundo en la semifinal, finalmente se colgó el bronce, quedando a menos de un segundo del oro. Su éxito pone a España en el mapa internacional de las aguas bravas, un país acostumbrado a sumar medallas en aguas tranquilas, pero que aún no había conquistado un metal en esta modalidad, algo que ya habían rozado esta misma semana Ander Elosegi y Samuel Hernanz.