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Obama y Castro disfrutan de un partido histórico en La Habana

Los presidentes de Estados Unidos y Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, respectivamente, han disfrutado este martes de un partido de béisbol en el Estadio Latino de La Habana, en el último acto de la histórica visita del líder norteamericano a la isla caribeña.
Obama ha sido recibido con una gran ovación por los 50.000 aficionados que han acudido al también conocido popularmente como Coloso del Cerro para presenciar el partido entre los Rays de Tampa Bay y la selección nacional que se saldó con triunfo de los americanos por 4-1.
El jefe de Estado ha saludado sonriente al público y, antes de ocupar su lugar en el palco, junto a Castro, ha saludado a la viuda de Jackie Robinson, el primer jugador negro en las Grandes Ligas de béisbol, y al ex capitán de los Yankees de Nueva York Derek Jeter.
Una vez en el asiento de honor, Obama y Castro han escuchado con gesto solemne los himnos nacionales de Estados Unidos y Cuba, interpretados por el Coro Nacional, y han guardado un minuto de silencio por los atentados de Bruselas, de acuerdo con el diario deportivo ESPN.
Obama ha disfrutado del partido en un tono distendido. Con una camisa blanca remangada y gafas de sol, ha compartido comentarios y risas con su mujer y sus dos hijas, que han animado a los de Florida como unos aficionados más.
También han asistido los negociadores de paz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), incluido su jefe 'Iván Márquez'. "Es un símbolo de paz", ha dicho 'Pastor Alape', uno de los representantes de la guerrilla, sobre el partido de béisbol, según Reuters.
LA DIPLOMACIA DEL BÉISBOL
Los Tampa Bay Rays se han convertido en el segundo equipo estadounidense de las Grandes Ligas en jugar un partido de béisbol en Cuba, 17 años después del protagonizado por los Oriols de Baltimore a instancias de los ex presidentes Bill Clinton y Fidel Castro.
Entonces quedó inaugurada la llamada diplomacia del béisbol como vehículo para facilitar las comunicaciones entre Washington y La Habana. "El béisbol es la religión de Cuba y también de Estados Unidos", ha explicado Joe Torre, jefe de operaciones de las Grandes Ligas.
El béisbol y la política se han entremezclado en Cuba desde los primeros días de la Revolución de 1959, cuando Fidel Castro animaba a los Sugar Kings, el primer equipo cubano que se proclamó ganador de las Ligas Menores norteamericanas.
Pero los Sugar Kings dejaron de recibir en el Estadio Latino a los equipos estadounidenses cuando el líder comunista decretó la nacionalización de todas las empresas estadounidenses en Cuba durante la década de 1960.
El béisbol ha servido para hacer visible la situación política en Cuba. A lo largo de estos años cientos de jugadores cubanos han desertado para competir en el país norteamericano, entre ellos el primer bate de los Tampa Bay Rays, Dayron Varona.