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(Perfil) Guerreras y muy buenas

La selección española de balonmano femenino ha logrado en los Juegos de Londres 2012 rubricar una espléndida trayectoria con la que ha alcanzado la elite mundial en este deporte, y ha conquistado una medalla de bronce histórica en la trayectoria olímpica del balonmano femenino español.
El combinado de Jorge Dueñas tenía en la capital inglesa un doble objetivo. Primero, llegar lo más alto posible en su tercera participación olímpica para intentar superar los resultados en anteriores ediciones (séptimo puesto en Barcelona 92 y sexto en Atenas 2004). Después, rubricar con una nueva gesta el mayor éxito hasta ahora, alcanzado con un tercer puesto en el Mundial de 2011.
Para ello, el comienzo en los Juegos no fue sencillo, tras una derrota con Corea del Sur y un duro empate con Francia. Después de por fin una alegría, en la victoria ante Dinamarca, España sufrió a modo de lesión la peor noticia del torneo, la baja de Carmen Martín en el partido ante Suecia. La que fue designada 'Mejor extremo derecho' del pasado Campeonato del Mundo se quedaba fuera de los Juegos.
Con la baja de una de las mejores jugadoras del mundo, España no se vino abajo. Y es que, las guerreras olímpicas, como las ha definido la Federación Española de Balonmano, tienen esa garra y ese instinto de levantarse ante la adversidad. Sin embargo, de lo que más tienen es calidad. Un talento que parece crecer cada día y que atesoran todas las integrantes del combinado español.
Con una portero felina bajo los palos, Silvia Navarro; una gran agresividad en ataque con Marta Mangué y Nely Carla, una precisión increíble en la definición, Eli Pinedo; un don innato para el liderazgo, Macarena Aguilar; y una defensa que se ha consolidado como las mejores de los Juegos, con grandes actuaciones de Veronica Cuadrado o Begoña Fernández, España se vino arriba para llegar a lo más lejos.
Así las cosas, la bronce mundialista superó a Suecia, con la baja de Carmen ya definitiva, y después, en la última jornada de la fase inicial ganó a la campeona de todo Noruega. Un grupo de la muerte, a priori, fue convertido por las españolas en una fase inicial accesible. Un nuevo reto superado por las de Dueñas que se plantaban en cuartos de final con ya toda España pendientes de ellas.
CAERSE PARA VOLVERSE A LEVANTAR.
Tras lograr el billete a semifinales, venciendo a Croacia, España chocó con Montenegro. Sin duda, la derrota fue un palo para el combinado español, mejor que las balcánicas pero no ese día. El deporte era injusto con una selección lanzada y atrevida que sin embargo tuvo su oportunidad de resarcirse y por supuesto no la desaprovechó.
No sin añadir más épica y gloria a su leyenda, la selección española de balonmano femenino conquistó el bronce ante Corea del Sur, con quienes empezaron la aventura olímpica, tras dos prórrogas que bien podían haber deparado en penaltis. España se merecía ese bronce, un metal que rubricase una trayectoria dorada, poco a poco, sin llamar la atención, pero haciéndose un hueco en el panorama mundial.
Y es que, las de Jorge Dueñas han demostrado y acumulado una experiencia y una competitividad dignas de admiración. Ahora, con este bronce olímpico, histórico, el balonmano femenino culmina un ciclo que comenzó con el subcampeonato de Europa en 2008, el primer gran éxito internacional. Después, un cuarto puesto en el Mundial del año siguiente y, a partir de ahí, un pequeño frenazo en el Europeo, para encandilar a la afición española con un bronce en el Mundial de Brasil, con 'maracanazo' en cuartos de final incluido.