Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Silvia Navarro: "No sé si con lo de guerreras asustamos, pero que nos tengan un poquito de miedo"

La portero de la selección femenina de balonmano Silvia Navarro tiene claro que no sabe si con el apodo de 'guerrera olímpicas' que se ha hecho tan popular en los Juegos de Londres asustan a sus rivales, pero no ve mal que las tengan "un poquito de miedo".
"No sé de quien fue la idea, salió con el tema del Preolímpico del Guadalajara. No sé si asustaremos o no, pero por lo menos que se quede ahí, que sí que merece la pena que nos tengan un poquito de miedo", bromeó Silvia Navarro en declaraciones a Europa Press tras llegar a Madrid procedente de la capital inglesa.
En la cita olímpica, han vuelto a hacer historia como hiciesen hace ocho meses con el tercer puesto en el Mundial. "Se ha repetido el bronce, y estamos contentas, hubiera firmado antes de ir a Londres el poder conseguir medalla", confesó.
De todos modos, la valenciana no esconde que no fue sencillo, sobre todo tras perder el primer partido ante Corea del Sur. "Creo que no dimos el do de pecho, pero luego contra Francia nos recuperamos un poquito y fuimos en una línea ascendente. Creo que hemos jugado finales cada día y eso al final nos ha beneficiado y se ha venido la suerte de nuestra parte", recalcó.
Sin embargo, lamenta el haber perdido la oportunidad de estar en la final. "Montenegro jugó perfectamente la semifinal, y los pequeños detalles los supieron rematar bien, que fue lo que nos faltó a nosotras. Nos quedamos a un gol, siempre te da pena no llegar a una final, aunque hay que ver lo positivo que es que nos llevamos medalla", indicó.
"Pillé un sofoco tras el partido, vi tan cerca el estar en una final y que ya tenías premio, y luego llegaba el punto de conseguir el bronce ya te la jugabas, o el bronce o tenías que 'cortarte las venas' con el cuarto puesto", añadió al respecto.
En ese sentido, la guardameta recuerda que vivió el 'eterno' choque con Corea con "mucho nerviosismo". "No sé cuantos años llevo jugando y no lo había visto, no me había pasado jamás. Estábamos extasiadas de tanto esfuerzo, pero merecía la pena", celebró.
Finalmente, Navarro, que dejará el Itxako para recalar en el Oltchim rumano, resaltó la labor del seleccionador Jorge Dueñas y de su ayudante Juan Carlos Solar. "Nos han ido inculcando el esfuerzo y la garra, y el luchar hasta el último minuto de cada partido. Eso es lo que ha hecho el grupo, pero su faceta principal ha sido inculcarnos esa fuerza y es lo que al final resulta", sentenció.
CIOBANU: "SI SE PUEDE SEGUIR UN POQUITO MÁS, SIGO".
Por su parte, su compañera en la portería del combinado nacional, la veterana Mihaela Ciobanu, de 39 años, se mostró feliz por conseguir una medalla olímpica y de momento aspira a intentar seguir jugando al máximo nivel.
"No lo sé (si seguirá), estaré hablando con el Balonmano Alcobendas a ver a que podemos llegar, y si se puede seguir un poquito más, pues seguimos, y si no como técnico", afirmó Ciobanu a Europa Press, dejando claro "la magnitud" de lo conseguido en Londres.
La de origen rumano subrayó que el éxito ha sido algo inesperado. "Ni hemos creído ni podíamos imaginar que podíamos llegar tan alto, aunque siempre he soñado con una medalla olímpica", confesó, recordando que muchas selecciones se "preparan cuatro años" y que en los Juegos hay "un nivel altísimo" donde los partidos se pueden "ganar por detalles" y donde se "notan los días malos".
En la pelea por la tercera plaza, Ciobanu, habitual suplente de Silvia Navarro, fue clave al detener cuatro penaltis consecutivos a las coreanas, algo inaudito en su extensa carrera. "No he parado tantos penaltis seguidos, con tanta importancia y tanto peso no", advirtió. "Me he preparado, he estado a tope y al cien por cien, y cuando el entrenador me ha necesitado, he respondido, pero el mérito es de todo el equipo", añadió.
Finalmente, reconoció la felicidad que le supone el buen papel de la mujer en la capital inglesa y la atención que han despertado ellas y la selección femenina de waterpolo. "Eso me alegra mucho, nos hace falta el apoyo moral, físico y hasta material", sentenció.