Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Teresa Perales salva el día en el Centro Acuático

La aragonesa María Teresa Perales salvó el viernes en el Centro Acuático del Parque Olímpico y logró la única medalla para la natación paralímpica española en la segunda jornada de competición, donde Enhamed Enhamed perdió su primer metal de forma sorpresiva.
La zaragozana siguió engordando su palmarés tras conquistar su decimoctava presea, un bronce en los 200 metros estilos, donde firmó una gran carrera, aunque insuficiente para seguir la estela de las dos grandes favoritas, la ucraniana Natalia Prologaieva y la noruega Sara Louise Rung, con triunfo y récord del mundo para la primera.
Perales, que pasó segunda tras los primeros 50 metros de mariposa para luego dejar paso a sus dos rivales, estuvo a un gran nivel y no notó el cambio de haber nadado el jueves los 50 libres, llegando a bajar por la mañana y en la final su récord de España, en un total de diez segundos, dejándolo en 3:28.58.
De este modo, la española más laureada del deporte paralímpico nacional suma dos medallas de dos intentos, y se acerca a la veintena de metales, confirmando además lo dicho tras ganar la plata 24 horas antes, ya que dijo que aspiraba a quedarse con el tercer puesto en esta distancia. En la final también nadó Lorena Homar, en su primera aparición en esta tesitura, acabando séptima.
El éxito de Perales no vino acompañado de ninguno más en un día 'gris' en la piscina del Centro Acuático, donde sobre todo sorprendió un tanto que Enhamed Enhamed no subiera al podio cuando era uno de los favoritos en los 100 metros libres (S11).
El nadador grancanario defendía uno de sus cuatro oros logrados en Pekín hace cuatro años, pero no pudo bajar del minuto, y se quedó sin premio en una final donde tenía claro que el americano Bradley Snyder, el chino Bozun Yang y el sudafricano Hendri Herbst eran sus rivales, y todos ellos sí bajaron de los 60 segundos, copando en ese orden los metales.
El deportista español pasó retrasado los primeros 50 metros de la gran final, en la quinta plaza y a medio segundo del bronce, y no pudo remontar hacia el podio, que le quedó a más de un segundo.
Tampoco pudo triunfar el cuarto finalista de la jornada, el veterano Richard Oribe, otra de las bazas de la natación española, que se quedó a 27 centésimas de sumar el bronce en los 50 metros libres (S4) y, de momento, continúa con un total de 14 medallas paralímpicas.